La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, con el presidente de la Generalitat, Quim Torra. EFE

Puigdemont obtiene una nueva baza para engullir a ERC

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La ANC, alineada con la Crida de Puigdemont, pide que se formen listas unitarias independentistas mediante primarias en las municipales de 2019

Marcos Pardeiro

Economía Digital

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, con el presidente de la Generalitat, Quim Torra. EFE

26 de julio de 2018 (18:48 CET)

Carles Puigdemont continúa fortaleciéndose para ser el líder todopoderoso del independentismo. Tras deshacerse de Marta Pascal como líder del Pdecat, Puigdemont ha conseguido ahora que las bases de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) avalen la idea de formar listas electorales unitarias de cara a las municipales de mayo de 2019. Ésta es precisamente la estrategia que el líder huido quiere implementar en Cataluña con la Crida Nacional per la República, una formación con la que prentende aglutinar al grueso del independentismo.

La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha respaldado todos los proyectos de Puigdemont, cuyo objetivo ahora es engullir todo el espacio independentista sometiendo al Pdecat y también a ERC. Sin embargo, Esquerra se resiste a quedar diluida en el magma de la Crida y pretende acudir a las futuras citas electorales con sus propias siglas, como ya hizo en las últimas autonómicas.

ERC deberá soportar de nuevo la presión de la ANC, ya que sus bases han ratificado la propuesta del secretariado nacional de la Asamblea de promover primarias independentistas en las principales ciudades de Cataluña con el objetivo de presentar listas unitarias en las próximas municipales.

El arrastre de Puigdemont

La consulta a los socios de la ANC se ha celebrado entre los días 22 y 25 de julio de forma telemática y el resultado, arrollador, se ha dado a conocer hoy, jueves: el 87,8% ha votado a favor, aunque la participación ha sido únicamente del 28,5% (que representa un total de 11.304 sufragios).

Esquerra no quiere verse arrastrada por Puigdemont ni por su estrategia de confrontación con las instituciones del Estado. Los actuales dirigentes de ERC, con Pere Aragonès a la cabeza, defienden planteamientos más pragmáticos porque no quieren perjudicar la situación de su líder encarcelado, Oriol Junqueras.

El problema para ERC son sus militantes, que ya obligaron a la dirección del partido a dejar abierta la vía unilateral para la independencia durante su última conferencia nacional. El temor de la dirección es que las bases impongan un planteamiento radical a la cúpula al estilo de Puigdemont, cada vez más influyente en el espacio soberanista.

El líder huido ya ha despejado las resistencias internas en su partido para imponer sus planteamientos y tiene colocado a Quim Torra al frente de la Generalitat, quien no dudará en disolver el Parlament en octubre si así lo ordena Puigdemont.

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