Pau Molins, abogado de Rosell, frente al domicilio de este cuando la Guardia Civil lo estaba registrando. / EFE

La caída de Rosell dibuja una sonrisa en parte de la élite empresarial

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La jueza Carmen Lamela investiga al expresidente del Barça por el cobro de comisiones de los derechos audiovisuales de la selección de fútbol del Brasil

Barcelona, 24 de mayo de 2017 (07:55 CET)

En el entorno de Sandro Rosell, expresidente del Barça detenido este martes, se comenta que sus enemigos deben estar de celebración por el misil judicial que le ha enviado la Audiencia Nacional. Entre estos poderosos enemigos se encuentra el presidente de Mediapro, Jaume Roures, que le denunció por un supuesto espionaje sobre los derechos del fútbol; Joan Laporta, contra el que instó una acción de responsabilidad por su gestión al frente del club azulgrana; y Ferran Soriano, actual director general del Manchester City, con el cual nunca ha congeniado.

Su actual archienemigo es Roures. En febrero del año pasado, el presidente de Mediapro compareció en rueda de prensa para anunciar la interposición de una denuncia contra Rosell porque supuestamente le espió su correo electrónico. Acusó a un informático, que trabajó en Mediapro y posteriormente en el Barça, de hurgar en sus correos, algunos de los cuales se referían a la guerra por los derechos televisivos del fútbol. El caso se sigue en el juzgado de instrucción número ocho de Barcelona.

Rosell se ha ganado muchos enemigos en el entorno azulgrana, incluido el mismo Pep Guardiola, así como en el Real Madrid, que están haciendo leña del árbol caído. Con Florentino Pérez se entendieron a las mil maravillas en un primer momento, pero su relación acabó fatal.

Dos frentes en la Audiencia Nacional

Rosell anda metido en otros frentes judiciales más peligrosos. Dos jueces de la Audiencia Nacional lo han puesto bajo la lupa: la titular del juzgado número tres, Carmen Lamela, lo investiga por presunto blanqueo de capitales, en relación con el cobro de comisiones por derechos del fútbol brasileño; y el del juzgado número cinco, José de la Mata, por el caso Neymar, en el que la fiscalía le pide una pena de cinco años de cárcel. Además, el FBI norteamericano también le sigue la pista por el escándalo de sobornos del fútbol conocido como Fifa gate.

Este martes, los agentes detuvieron a Rosell y, según filtraciones de la investigacdión, a cuatro personas de su entono más próximo: su esposa, Marta Pineda, y sus socios y colaboradores Shahe Ohannessian, Andreu Ramos y Joan Besolí. Un antiguo amigo del expresidente azulgrana apunta que la operación Rimet supondrá un duro golpe para sus negocios. Esta operación, que adopta el nombre del histórico presidente de la Fifa Jules Rimet, ha sido llevada a cabo por la Guardia Civil, la Policía Nacional y agentes andorranos.

La venta de BSM

Después de que en 2010 se proclamase presidente del Barça, Rosell se vendió la empresa Bonus Sports Management (BSM) a Ohannessian, un empresario de origen libanés. Pese a las reiteradas preguntas de los periodistas, Rosell evitó entonces dar más detalles de esta operación. Los investigadores sospechan ahora que el libanés actuó como testaferro.

El andorrano Besolí está al frente de la gestoría Comptages, de la localidad de Sant Julià de Lòria. Rosell y Ramos son sus socios en este despacho de asesoría de Andorra. Precisamente, Comptages tramitó en 2012 los permisos para que Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol, obtuviera la residencia pasiva en Andorra. Teixeira es una pieza clave en esta trama.

Ficha a Pau Molins

Según el abogado Pau Molins, que se encarga de la defensa de Rosell, se le está investigando por dos motivos: por la venta de BSM y por una cuenta en Andorra que ya habría regularizado. No obstante, en un comunicado, la Guardia Civil precisa que se le investiga por un delito de blanqueo de capitales, a través del cobro de comisiones ilícitas, por los derechos audiovisuales de la selección brasileña de fútbol.

Los supuestos responsables de esta trama serían Rosell y Teixeira. Cuando este último presidió la Confederación Brasileña de Fútbol (1989-2012), se pagaron comisiones por la organización de partidos amistosos de la canarinha. Según los investigadores, los derechos audiovisuales se vendieron a una empresa de Catar, que desvió más de quince millones de euros a las cuentas andorranas de Rosell y Teixeira.

Sandro Rosell: la jueza Lamela investiga el desvió de más de quince millones de euros

La justicia brasileña investiga estas tramas desde hace años pero nunca llegó a formular acusaciones contra Rosell. El FBI norteamericano también ha seguido la pista a los dirigentes de la Fifa, aunque se desconoce en que grado afecta a Rosell. La jueza Lamela ha decretado el secreto del sumario.

Cita con Bartomeu

Rosell debía adoptar en los próximos días diversas decisiones de calado. Cuando lo detuvieron esta martes se dirigía a las instalaciones del FC Barcelona para reunirse con su presidente, Josep Maria Bartomeu, y los abogados con la intención de preparar la defensa en el caso Neymar.

Este mayo también debía resolverse la entrada de un nuevo accionista en Textil Seu, sociedad que comercializa la marca de ropa deportiva Grifone. Los principales accionistas son Rosell, con cerca del 40%, y Ramon Cierco, que juntamente con su hermano Higini presidieron la extinta Banca Privada d’Andorra (BPA). Entre los minoritarios está el televisivo Risto Mejide.

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