La gripe enmascaró el coronavirus en febrero de 2020 en plena primera ola

Los investigadores han cuantificado hasta 500 introducciones de la Covid-19 en España a mediados de febrero, un mes antes de que se declarara el primer estado de alarma

Una mujer se somete a una prueba PCR para conocer si tiene coronavirus. EFE/Archivo

España declaró el estado de alarma en marzo para hacer frente a la primera oleada de contagios, sin embargo el coronavirus ya había comenzado a expandirse de forma generalizada por el país un mes antes. La similitud de los síntomas con la gripe común es uno de los factores que los científicos achacan ahora a la falta de detección de los primeros casos, que pusieron en jaque al sistema nacional de salud.

Un estudio realizado por el consorcio SeqCovid del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha echado marcha atrás para reconstruir cómo fue el avance de la Covid-19 durante los primeros compases de expansión del virus en España. Calculan que para mediados de febrero de 2020 ya se produjeron cerca de medio millar de introducciones independientes del virus desde distintos puntos del mundo.

A pesar de estas evidencias, las autoridades sanitarias apenas notificaron por aquellas fechas unos cuantos contagios. Los científicos apuntan a que buena parte de ese resultado se debe a que se confundieron los síntomas con los de la gripe común. “Si un paciente te llega entre diciembre y febrero con fiebre, escalofríos, dolor muscular, etc., lo normal es que pienses en la gripe”, ha explicado Joan Caylà, portavoz de la Sociedad Española de Epidemiología, según ha publicado El Mundo.

Investigadores de la Universidad de Oxford han demostrado que a mediados de febrero se notificaron muchos más casos de gripe de lo normal, lo que enmascaró el impacto real del coronavirus y facilitó el crecimiento potencial de la curva epidemiológica en España. Solo en Cataluña, las estimaciones de gripe se incrementaron en 8.000 casos entre el 4 de febrero y el 20 de marzo.

España no tuvo un paciente cero

La expansión de la Covid-19 de forma generalizada hace más de un año ha llevado a los científicos a concluir que en España no hubo un paciente cero que desencadenara la crisis sanitaria, sino que se produjeron varios brotes de forma simultánea.

En esa fecha también se produjeron importantes eventos que facilitaron la rápida expansión de la enfermedad como un popular funeral que convocó en Vitoria a personas de varias comunidades autónomas, una feria de arte en Madrid o el partido de la Champions que enfrentó al Atalanta con el Valencia.

Aficionados valencianistas esperan la llegada de los equipos en las puertas del estadio de Mestalla (Valencia) el 10 de marzo de 2020. EFE

“Si bien hubo múltiples introducciones en España, solo unas pocas tuvieron éxito epidemiológico. Creemos que eso puede ser debido a que estuvieron asociadas a grandes eventos superdispersores, que permitieron que el virus se mantuviese entre la población”, concluyó Iñaki Comas, el investigador del CSIC que lideró el rastro de los casos en el tiempo.

Estos son los datos que demuestran que una respuesta mucho más precoz contra la enfermedad habría tenido consecuencias muy positivas para el control de la pandemia. Un grupo de investigadores de la Universidad Rovira i Virgil ya advirtió que adelantar la aprobación del toque de queda una semana habría permitido salvar 23.000 vidas.

Su cálculo estadístico también concluyó que, si por el contrario, se hubiese postergado la declaración del estado de alarma que desencadenó un severo confinamiento de la población, el número de víctimas mortales se habría disparado en 120.000 personas.

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