José Manuel Pérez Tornero (RTVE), el académico que no quería ser profesor

Una mirada sobre el nuevo director de Radiotelevisión Española desde los ojos de algunos de sus exalumnos

José Manuel Pérez Tornero, actual director de RTVE, durante una charla organizada en la UAB

José Manuel Pérez Tornero, actual director de RTVE, durante una charla organizada en la UAB

El nombramiento del catedrático de la UAB José Manuel Pérez Tornero como nuevo director de RTVE ha cogido por sorpresa a muchas personas. Pocos se imaginaban que este profesor universitario y catedrático de la UNESCO llegaría a ser el mandamás de un ente público marcado por años de dejadez y cuestionamiento de su pluralidad informativa. Pero si en algún círculo la noticia corrió como la pólvora fue entre los que en su mayoría le sufrieron como docente.

Entre sus exalumnos, el nombramiento de Pérez Tornero es algo que pocos podían imaginarse. Algunos periodistas en formación o que ya ejercen tuvieron la oportunidad de vivirlo en primera persona. Un docente cuestionable para muchos, y lo que está claro es que este experto en Alfabetización Mediática y creador de la Televisión Educativa de RTVE no deja indiferente a nadie.

La mayoría de exalumnos consultados por ED coinciden en una palabra: ausente. José Manuel Pérez Tornero asistía a pocas de sus clases, que complementaban muchas veces otros profesores de sus equipos académicos, como consecuencia de sus obligaciones en el campo de la investigación por todo el mundo. “Iba y venía porque tenía sus líos”, explica una exalumna del actual presidente de RTVE, todavía estudiante de periodismo en la UAB.

El “inexistente” y “gris” Tornero de las clases

Eso también le provocó algunos contratiempos con algunos alumnos. Una exalumna de Tornero en el máster de Periodismo e Innovación Digital de la UAB –que también lo tuvo durante la carrera– ha explicado algún incidente en el postgrado como consecuencia de su “inexistencia” en el aula: “Apareció un día para criticar unos trabajos grupales que habíamos hecho tutorizados por otros profesores cuando no había venido nunca a ninguna clase”.

“El eterno desaparecido. Era el típico que tenías que entregarle un trabajo el miércoles y la primera tutoría te la daba el lunes”, explica otro exalumno del grado de periodismo. Este antiguo pupilo del nuevo director de la radiotelevisión pública lo define como una “estrellita de la facultad porque se dedicaba a investigar y le daba puntos a la UAB”: “Las clases ya tal, tenía a profesores asociados”.

La lentitud de sus clases también es otra derivada entre las quejas de sus antiguos alumnos. “Un tío muy soso tengo que decir, con pocas ganas de vivir”, ha recordado una exalumna de la Facultad de Comunicación. Algo a lo que también se añade el periodista mallorquín Jaume Ribas, antiguo alumno de Tornero en la facultad, quien lo recuerda como “gris y un poco aburrido”.

“Tengo que decir que siempre me pareció brillante”

Pese a ello, Ribas guarda una buena imagen de él, y pone en valor su faceta más ideológica: “Yo lo recuerdo como muy metódico”. El reportero balear ha dibujado dos facetas en el personaje: “Por un lado era muy trabajador, pero por el otro era como gris, como un poco aburrido”. Pese a las críticas recibidas en el seno RTVE ante su perfil excesivamente teórico, él cree que puede hacer un gran papel: “Tengo que decir que siempre me pareció brillante, creo que está preparado“.

Tornero también tuvo encontronazos con algunos de sus exalumnos. Una antigua estudiante de la asignatura de Alfabetització Mediàtica ha relatado que tuvo problemas con el profesor. Su grupo de trabajo tenía que desarrollar un proyecto sobre las ‘fake news’ –donde participaran nueve personas–. Dos de los miembros del grupo tenían una muy mala relación con él, con quien cruzaban muchos reproches mutuos, algo que casi les cuesta, según su versión, un suspenso.

Profesor en tiempos de cólera

El académico también vivió en primera persona la división interna que se produjo una década atrás en el seno del departamento del que forma parte, según relata un docente todavía activo en la universidad. Las tensiones internas dibujadas por divergencias académicas y de funcionamiento irreconciliables provocó que una parte de profesores críticos con las posturas oficiales –dentro de las que estaba Tornero– decidieran escindirse y fundar su proyecto propio.

Sea como sea, es evidente que José Manuel Pérez Tornero no ha dejado indiferente en su dilatada vida en la universidad. Tampoco su nombramiento entre los sindicatos de RTVE, que celebran el relevo de Rosa María Mateo y el fin de la interinidad aunque con ciertas reservas. Los sindicatos dudan de la eficacia de poner a una persona profundamente teórica y con poca experiencia práctica al frente pese a ser cautelosos con el recién nombrado director.