La OMS se muestra optimista ante la vacuna de Pfizer

La OMS tiene esperanzas en la vacuna de Pfizer, pero alerta sobre el desafío que supone que su conservación tenga que ser a tan bajas temperaturas

El optimismo ante el aparente éxito de la vacuna de Pfizer y Biontech se expande también hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS). La noticia de que el prototipo de estas farmacéuticas ha logrado en sus ensayos un 90 % de eficacia contra el coronavirus ha generado ciertas esperanzas para Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general del organismo.

“Como preveíamos, tendremos una vacuna a finales de este año, y la de Pfizer es muy prometedora”, proclamó el etíope en las reuniones que esta semana se celebran por teleconferencia con representantes de los 194 países miembros de la OMS. Y el remedio de este laboratorio no será el único que se autorice antes de que acabe el año, según Adhanom, sino que espera que también lo hagan otras farmacéuticas de la carrera.

La OMS alerta de la conservación a -80 grados y otros desafíos

Pero la vacuna de Pfizer presenta un  problema que podría dificultar su deseada producción masiva y distribución a todo el mundo, dado que debe conservarse a temperaturas por debajo de los 70 u 80 grados. De hecho, en la asamblea de esta semana de la OMS ya se ha advertido que eso puede dificultar su llegada a países en desarrollo sin infraestructuras de almacenamiento en frío tan avanzadas, por ejemplo en regiones muy golpeadas por la pandemia como América Latina.

La baja temperatura se debe al uso de una  nueva tecnología nunca antes probada en vacunas. Se denomina ARN mensajero o ARNm y, de probarse su eficacia, supondría un enorme avance para la epidemiología, que quizá podría adaptarse contra otras enfermedades.

Un médico en Milán (Italia) sostiene una vacuna para la gripe / EFE

Si con las vacunas tradicionales se inoculan a los individuos formas debilitadas del virus para que el organismo fabrique anticuerpos, con esta nueva tecnología sólo se introducen moléculas de ácido ribonucleico (ARN) que por sí solas contienen instrucciones con las que el cuerpo humano puede producir el virus y a la vez el anticuerpo que lo neutralice.

Otro desafío para las nuevas vacunas que lleguen contra la Covid-19 es saber si bastará con una o dos dosis para estar inmunizado toda la vida, como ocurre con las que protegen contra enfermedades como la tosferina o la varicela, o si deberá recibirse regularmente, como ocurre por ejemplo con la de la gripe.

Diez farmacéuticas se encuentran ya en la fase final

Al menos 40 investigaciones se encuentran ya entre las fases finales de los ensayos clínico. De todas ellas, una decena se encuentra ya en la tercera entre ellas la de Pfizer-BioNTech, y también las de la estadounidense Moderna, la que desarrolla Astrazeneca con la Universidad de Oxford, o tres proyectos chinos (dos de la firma Sinopharm y uno de Sinovac).

Además, también están en esta última fase la de Johnson & Johnson, la norteamericana Novavax, o la rusa Sputnik V. En cuanto a esta última, las autoridades rusas han afirmado este miércoles que ha demostrado ser eficaz en el 92 % de los casos en la tercera fase de los ensayos, según los primeros resultados.