Montoro asegura que la política es la única amenaza a la recuperación

El ministro carga contra Mas por adelantar los comicios en Cataluña y reivindica los 10.200 millones que inyectará el Estado con el FLA y el plan de pago a proveedores

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha afirmado que la “única amenaza” para la recuperación económica es la política; tanto en Cataluña como en España. 

Montoro ha pasado el lunes en Barcelona para mostrar su apoyo a la patronal catalana, donde ha asistido a su asamblea general. Se ha posicionado al lado del empresariado catalán al manifestar que el adelanto electoral anunciado por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, genera incertidumbres. “No lleva a ninguna parte, no responde a una demanda lógica, sino a un interés particular”. 

El ministro hace extensiva esta valoración a los comicios avanzados en Andalucía, que tendrán lugar el próximo 22 de marzo. “No se puede calificar de otra forma que de personalismos”. 

Puerta abierta al diálogo 

Foment del Treball es una de las pocas organizaciones catalanas que más distancia ha marcado con el proceso soberanista desde el inicio. El presidente de la patronal, Joaquim Gay de Montellà, ha pedido este lunes al Gobierno central diálogo con la Generalitat para llegar a acuerdos para mejorar la estabilidad económica. 

“Estamos siempre abiertos a cualquier tipo de diálogo y de negociación, y la hacemos en los órganos de gobierno coordinados [como el Consejo de Política Fiscal y Financiera]”, ha respondido Montoro. “Estamos todo el día construyendo ese tipo de diálogo”. 

10.200 millones del Estado a interés cero 

Para el ministro, la principal muestra de que “ahora ya no hay puentes que se atraviesen puntualmente, sino realidades y normalidad entre administraciones” es la existencia de mecanismos como el plan de pago a proveedores o el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). El Gobierno saca pecho de que ambos permiten a la Generalitat obtener financiación a un “tipo de interés cero”. 

Para el ejercicio en curso, implicarán la inyección de 10.200 millones en Cataluña.