Junqueras no podrá ser electo hasta 2031

El Tribunal Supremo confirma que la inhabilitación del líder de ERC prescribirá el 5 de julio de 2031

La inhabilitación absoluta de Oriol Junqueras no prescribirá hasta el 5 de julio de 2031, según ha confirmado el Tribunal Supremo. Asimismo, la pena de 13 años de prisión para el exvicepresidente de la Generalitat y líder de Esquerra Republicana de Catalunya acabará en principio el 29 de octubre de 2030, ocho meses antes que su condena de inhabilitación, ambas consecuencia de haber sido declarado culpable de sedición y malversación en el juicio del 1-O.

Que su inhabilitación absoluta se extienda hasta mediados de 2031 significa que Junqueras tendrá privados “todos los honores y cargos públicos”, incluso aunque sean electivos, y será incapaz para “obtener los mismos o cualesquiera otros honores, cargos o empleos públicos”, así como no podrá “ser elegido para cargo público durante el tiempo de la condena”. Así lo explica un auto del alto tribunal difundido este martes por Europa Press.

Estos cálculos han tomado en cuenta el tiempo que Junqueras permaneció en prisión preventiva antes de dictarse la sentencia del procés. El auto estaba redactado desde marzo pero dada la suspensión de plazos por la pandemia del coronavirus no fue notificada hasta esta semana. Ahora, la sala presidida por Manuel Marchena se ratifica en su negativa de dejarle en libertad o permitirle desplazarse al Parlamento Europeo tras haber conseguido su escaño como eurodiputado.

Tras la notificación de la liquidación de la condena al Ministerio Fiscal y a la defensa de Junqueras, fuentes del Supremo han afirmado que estos “no han promovido impugnación alguna” contra la decisión.

¿Por qué las penas no acabarán a la vez?

Marchena ha explicado que las condenas de cárcel e inhabilitación absoluta no se acabarán al mismo tiempo porque la pena de inhabilitación estaba condicionada “por el efecto reflejo” de la resolución de un recurso pendiente de mayo de 2019. Cuando se dictó la sentencia del 1-O, en octubre pasado, el magistrado ya avisó que se pospondría la ejecución de este castigo hasta que se resolviese el recurso. Esto explica la dilación de seis meses que hay entre la pena y su eventual salida de prisión.

La sala de lo penal del Tribunal Supremo dictó en febrero pasado un auto en el que desestimaba aquel recurso interpuesto en mayo de 2019, por lo que la inhabilitación no empezó la cuenta atrás hasta entonces. Así las cosas, la notificación de liquidación de condena que ahora se da a conocer es la ratificación de la decisión tomada en septiembre de 2019 de ejecutar la condena, negar la libertad a Junqueras y no permitirle desplazarse al Parlamento Europeo.

Junqueras obtuvo su primer permiso para salir de la cárcel de Lledoners en marzo pasado, gracias a un truco con el que la Generalitat ha logrado conceder avales penitenciarios a los presos del procés sin tomar en cuenta la opinión del Supremo y la Fiscalía. El exvicepresidente del Govern de Carles Puigdemont trabaja dando clases en el campus de Manresa de la Universidad de Vic y, aunque durante el estado de alarma no pudo salir, ya puede volver a hacerlo en la ‘nueva normalidad’.