Suspendidos los ensayos con humanos de la vacuna española contra la Covid del CSIC

La Agencia Española del Medicamento ha paralizado los ensayos con humanos pero todavía no ha comunicado el motivo

Un vial de la vacuna contra el coronavirus de Moderna. EFE

Nuevos retrasos en el desarrollo de la vacuna española que el Centro Nacional de Biotecnología (CNB), dependiente del CSIC, estaba desarrollando contra la Covid-19. A los anteriores retrasos que el desarrollo de la profilaxis española se ha tenido que ir enfrentando a lo largo de los meses, se le suma que la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) no ha autorizado los ensayos con humanos.

Según ha adelantado El Español, tanto el CNB como el hospital de La Paz, situado en Madrid, donde se iban a llevar a cabo estos ensayos, han asegurado que se les ha comunicado la paralización del proceso, aunque no los motivos. Por otra parte, el hospital ha asegurado que todavía no contaba con los 100 candidatos necesarios para llevar a cabo estos ensayos en lo que iba a ser, según los resultados de ensayos previos con ratones modificados para ser sensibles al virus, una vacuna con el 100% de eficacia.

Se trata de una de las varias vacunas que España está desarrollando. En concreto, el proyecto, liderado por los investigadores Mariano Esteban y Juan García Arriaza se basaba en la vacuna diseñada para la viruela, a la que se la había modificado para proteger contra el SARS-CoV-2.

La vacuna, que requeriría de dos dosis, había superado ya la fase con ratones y se encontraba en su fase final de las pruebas con macacos y, aunque no ha habido aún un informe oficial, se especula sobre una posible complicación que habría causado la muerte a uno de los macacos y que ya ha sido desmentida por Esteban, quien ha asegurado que “la noticia del fallecimiento de un macaco por la vacuna es falsa”.

Se han seguido todos los protocolos internacionales usuales en el desarrollo de los ensayos preclínicos de vacunas”, aseguran desde el CSIC en un comunicado. Gracias a “los resultados de los mismos en cuanto a seguridad y eficacia, se ha considerado adecuado solicitar el ensayo de la fase clínica. Si se hubiera producido la muerte de un macaco por una lesión pulmonar tras la administración de la vacuna, no se hubiera solicitado el ensayo clínico”, añaden.

La paralización de los ensayos supone un jarro de agua fría para el desarrollo de vacunas en el país, en el que, con otra vacuna, la liderada por el virólogo Luis Enjuanes, se tuvo que afrontar varios obstáculos debido a problemas de producción que retrasaron su desarrollo varios meses, por lo que no será hasta 2022, si todo sigue el curso deseable, que España no podrá inocular una vacuna propia.

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Andoni Berná Calvo