Los clientes de Movistar, Vodafone, Orange y Yoigo pagarán más en 2026: estas son las cifras
Los expertos en tarifas recomiendan revisar con lupa la carta o correo electrónico donde se detalla la subida
La compañía líder en telecomunicaciones presenta su fibra óptica ultrarrápida PRO-DIGI. Foto: Envato
Las principales telecos españolas han estrenado 2026 con una nueva subida de tarifas que se dejará notar en el bolsillo de millones de hogares.
Si el cliente es de Movistar, Vodafone, Orange o Yoigo, deberá prepararse para pagar entre 24 y hasta 120 euros más al año, según el tipo de paquete contratado y el operador, en un movimiento que consolida una tendencia casi anual de encarecimiento del servicio de telefonía, fibra y televisión de pago.
Orange, integrada ya en el grupo MasOrange, lidera el alza con incrementos de entre 5 y 6 euros al mes en varios de sus paquetes convergentes, mientras que Movistar ha aplicado subidas que pueden llegar a 10 euros mensuales en sus ofertas más completas, lo que se traduce en hasta 120 euros adicionales al año para las familias con tarifas premium.
Vodafone y Yoigo se sitúan en una franja algo más contenida, pero igualmente relevante, entre 2 y 5 euros al mes, es decir, de 24 a 60 euros más al año, en función de la combinación de fibra, móvil y televisión contratada.
El patrón se repite entre las tres grandes marcas tradicionales –Movistar, Orange y Vodafone– han comunicado incrementos medios en torno al 4%, justificándolos por la mejora de condiciones, la integración de nuevos contenidos televisivos y el aumento de los gigas de datos móviles.
En el caso de Movistar, las combinaciones básicas se encarecen entre 1 y 4 euros mensuales, mientras que los paquetes Premium, que agrupan fibra, varias líneas móviles y televisión con todo el fútbol y plataformas adicionales, suben entre 8 y 10 euros al mes, lo que implica pagar entre 48 y 120 euros más al año.
Orange ha aprobado encarecimientos de 5 a 6 euros mensuales en sus tarifas más potentes, elevando el coste anual entre 60 y 72 euros, y situando a sus clientes como los más perjudicados del sector, según el análisis del comparador Roams.
Vodafone, por su parte, ha dejado de vincular sus tarifas al IPC y aplica una subida media del 3,9% en enero, con un incremento medio estimado de 2,5 euros mensuales –unos 30 euros al año, con picos de hasta 6 euros más al mes (72 euros anuales) en determinados paquetes convergentes.
En paralelo, Yoigo, también bajo el paraguas de MasOrange, ha elevado sus precios entre 2 y 3 euros al mes, lo que disparará la factura anual entre 24 y 36 euros, alegando que se ofrecen más gigas y prestaciones adicionales.
Derechos del consumidor
Las asociaciones de consumidores, como la OCU, alertan de que estas subidas se producen en un contexto de inflación todavía sensible, encarecimiento de costes operativos para las operadoras e inversiones millonarias en redes de fibra y 5G, pero recuerdan que el usuario tiene margen de maniobra.
Cuando un operador modifica las condiciones económicas de un contrato, el cliente dispone, por norma general, de 30 días desde la comunicación del cambio para darse de baja o portar su línea a otra compañía sin penalización por permanencia, incluso si tiene una oferta en curso, siempre que la permanencia esté ligada al servicio y no a la financiación de un dispositivo.
Los expertos en tarifas recomiendan revisar con lupa la carta o correo electrónico donde se detalla la subida, comprobar si realmente se necesitan los servicios extra (más datos, más canales de televisión, paquetes de fútbol) y comparar alternativas en el mercado, donde los operadores low cost y los denominados “segundo y tercer nivel” mantienen estrategias más contenidas en precio.