Lidl suma y sigue en Nueva York: abre una nueva tienda en Manhattan
Lidl y Aldi siguen expandiendo su presencia en Nueva York con dos nuevas aperturas que obedecen a los cambios en los hábitos de los consumidores
Fachada exterior de una tienda de Lidl
El sector del gran consumo sigue mirando a Nueva York como una de las plazas internacionales más codiciadas. En este escenario competitivo, los discounters europeos Lidl y Aldi han intensificado su apuesta por la ciudad. Un plan estratégico que ha puesto la mira especialmente en Manhattan de la mano de aperturas estratégicas que consolidan su presencia en el mercado estadounidense, tal y como ha informado el medio InfoRetail.
La cadena alemana Lidl inauguró a principios de agosto un nuevo establecimiento en el Lower East Side, concretamente en el número 408 de Grand Street. El supermercado, con horario de apertura de 08:00 a 21:00 horas, se suma a la red de tiendas que la compañía ya gestiona en los distintos distritos neoyorquinos.
Lidl apuesta por el Lower East Side… y Aldi se estrena muy cerca de Times Square
Con esta apertura, Lidl alcanza seis puntos de venta en Nueva York, distribuidos entre Brooklyn, con dos establecimientos, Queens, con otros dos, el Bronx, solo con uno, y ahora Manhattan. La compañía insiste en que su crecimiento responde a una demanda cada vez mayor de productos de calidad a precios ajustados, en un contexto de inflación que ha impactado de lleno en la cesta de la compra de los estadounidenses.
“Somos el supermercado más grande de la ciudad por una razón: ofrecemos opciones únicas y ahorros inigualables a nuestras comunidades”, subraya la enseña, que busca afianzar su reputación en barrios donde la presión inmobiliaria y el encarecimiento de los alimentos han cambiado los hábitos de compra.
Mientras tanto, Aldi ha puesto en marcha su plan más ambicioso en Nueva York: la apertura de su primer punto de venta en el corazón de Manhattan. El proyecto estará ubicado en The Ellery, una torre residencial y comercial de lujo situada en la calle 42, a escasos metros de Times Square.
La nueva tienda tendrá una superficie cercana a los 2.300 metros cuadrados y su inauguración está prevista para principios de 2026. Se trata de un espacio diseñado para atraer tanto a residentes como a turistas, con un surtido adaptado a las exigencias de una zona de gran tráfico peatonal y comercial.
“Abrir nuestra primera tienda en el corazón de Manhattan será un hito importante para Aldi, ya que seguimos ampliando el acceso a alimentos asequibles y de calidad en las ubicaciones más solicitadas del país”, afirmó en una reciente entrevista Chris Daniels, vicepresidente regional de Aldi.
El sistema de compra europeo llega a conquistar la Gran Manzana
Con estas estrategias, Lidl y Aldi intensifican su duelo en el mercado estadounidense, donde ambos competidores se han consolidado como alternativas sólidas frente a gigantes locales como Walmart, Target o Whole Foods. El foco en Manhattan responde a una lógica evidente: se trata de una de las áreas más densamente pobladas del país, con un nivel de gasto elevado y al mismo tiempo con consumidores cada vez más sensibles al precio.
Sin embargo, y pese al potencial, el desafío no es menor. La logística en Manhattan es compleja y los costes inmobiliarios se encuentran entre los más altos del mundo. Tanto Lidl como Aldi han tenido que diseñar aperturas con un alto nivel de planificación para optimizar el espacio, garantizar la reposición de productos y mantener la propuesta de valor que los distingue: precios bajos y marcas propias competitivas.
En este sentido, la flexibilidad en el surtido y la capacidad para adaptarse a las necesidades de cada barrio se presentan como elementos decisivos para afianzar la expansión, en un panorama en el que la presión inflacionaria de los últimos años ha generado un terreno fértil para que los discounters europeos puedan atraer a nuevos clientes que buscan equilibrar calidad y ahorro.