La comunidad médica reacciona al mayor estudio científico sobre la detección de derrames a través del Apple Watch, realizado por la Universidad de Stanford

El electrocardiograma del Apple Watch pone en aprietos a los médicos

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La comunidad médica reacciona al estudio científico de la Universidad de Stanford sobre la detección de enfermedades cardiacas utilizando el Apple Watch

Alessandro Solís

Economía Digital

La comunidad médica reacciona al mayor estudio científico sobre la detección de derrames a través del Apple Watch, realizado por la Universidad de Stanford

Barcelona, 14 de noviembre de 2019 (19:11 CET)

Las herramientas para monitorizar la salud del corazón, como la función de electrocardiograma del Apple Watch, se están adelantando a la capacidad de respuesta de la comunidad médica. Esta es una de las conclusiones a la que han llegado los médicos después de leer el mayor estudio científico sobre la detección de la fibrilación auricular –una condición asociada a una mayor probabilidad de derrame o accidente cerebrovascular– a través de dispositivos como el smartwatch de la tecnológica estadounidense, que en versiones recientes ha incorporado herramientas para monitorizar la probabilidad de ictus en los usuarios.

La Universidad de Stanford ha publicado esta semana los primeros resultados de su investigación masiva (en la que participaron más de 400.000 personas) patrocinada por Apple, aunque siguiendo los protocolos habituales para este tipo de estudios.

Los investigadores han subrayado que la intención del estudio no era probar que el Apple Watch puede ser una herramienta de detección de enfermedades en grandes poblaciones, sino observar el efecto de la aplicación de wearables como este smartwatch en el diagnóstico y tratamiento de condiciones y enfermedades.

Resultados más destacados del estudio

Entre los resultados más destacados de la investigación, según ha informado CNBC, está que la monitorización pasiva de este tipo de dispositivos es efectiva, puesto que el 84% de notificaciones por pulso irregular fueron casos confirmados de fibrilación auricular. Tan solo el 0,52% de los participantes recibieron notificaciones por pulso irregular.

De los casi 1.400 pacientes que completaron una encuesta de 90 días, el 57% contactaron con médicos fuera del estudio. Las notificaciones incrementaron en pacientes de más de 65 años, confirmando otra vez que la condición es más común entre personas mayores.

El estudio se realizó durante ocho meses entre ciudadanos estadounidenses mayores de 22 años que tuvieran un Apple Watch en su poder. De todos los participantes, una cuarta parte llevaba además un monitor cardíaco para comparar los resultados del smartwatch. En algunos casos, el Apple Watch detectó la condición cardíaca cuando el monitor no. Además menos personas de las esperadas completaron el estudio utilizando también el monitor en comparación con los que únicamente usaron un reloj, indicando que la parte activa de la investigación fue un reto.

"Este diseño de estudio pragmático sin sitio (no se requirieron visitas in situ para los participantes) proporciona una base para estudios pragmáticos a gran escala en los que los resultados o el cumplimiento pueden evaluarse de manera confiable con dispositivos propiedad del usuario", han concluido los investigadores. Pero la comunidad médica tiene otras observaciones.

Los médicos prevén una avalancha de pacientes alertados por el Apple Watch

Médicos consultados por CNBC tras la publicación del estudio han explicado que existe una preocupación en la comunidad de especialistas del corazón de que, si bien el Apple Watch podría ayudar a identificar a muchas personas que realmente tienen fibrilación auricular, los doctores no sabrán cómo tratarlas. El tratamiento de esta condición comporta muchos riesgos, por lo que la detección en una población joven, por ejemplo, o que tienen la condición en las primeras etapas, dificulta el margen de acción de los médicos.

"No entendemos bien la fibrilación auricular en una persona sana de 35 años", explicó el cardiólogo neoyorquino Jeff Wessler. El especialista ha admitido que será cada vez más común que él y sus homólogos reciban a pacientes que buscan tratamiento después de recibir una notificación de su Apple Watch, pero ha dicho que le preocupa que las herramientas para monitorizar este tipo de condiciones se estén desarrollando a mayor ritmo que los tratamientos médicos a las mismas.

Otro problema que se asoma ante el auge de estos dispositivos es que el sistema sanitario no trata apropiadamente a los pacientes que presentan esta condición, para la que deben usarse anticoagulantes, que no todas las personas quieren usar ni todos los médicos quieren recomendar, por los riesgos asociados.

Así las cosas, la comunidad médica no está atacando esta condición en un contexto de normalidad, por lo que es posible que pueda hacer aún menos si la cantidad de casos se disparan por el electrocardiograma del Apple Watch, comentó el cardiólogo Venk Murthy de la Universidad de Michigan.

Apple Watch, líder en ventas

Tras el último trimestre, el Apple Watch ha alcanzado el 47,9% de la cuota de mercado de los relojes inteligentes, sometiendo a sus rivales directos Samsung y Fitbit. La tecnológica estadounidense vendió 6,8 millones de unidades de su smartwatch entre julio y septiembre del año en curso, un crecimiento interanual del 51%.

Por su parte, Samsung apenas vendió 1,9 millones en el mismo periodo (un 73% más interanual), mientras que Fitbit comercializó 1,6 millones de unidades (un 7% más). El sector creció un 42% en comparación con el mismo periodo de 2018, según datos de Strategy Analytics.

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