Fotografía: Waymo.
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Fabricantes como Ford e impulsores de los coches autónomos como Uber dicen que "han sobrevalorado su llegada", mientras que el público sigue reticente

Madrid, 15 de abril de 2019 (09:59 CET)

Ford ha sido hasta ahora una de las marcas tradicionales que ha dedicado un mayor esfuerzo técnico y económico al desarrollo de los coche autónomos. Un prototipo de Ford fue de los primeros coches en circular de forma más o menos autónoma bajo la nieve: una situación de conducción relativamente común más allá de la soleada California, escenario habitual de las demostraciones de los coches sin conductor.

Sin embargo en opinión de Jim Hackett, CEO de Ford y anterior responsable del desarrollo de coches autónomos de la marca, los coches autónomos 'de verdad' están todavía lejos de ser una realidad; están más lejos incluso de lo previsto. "Hemos sobrevalorado la llegada de los coches autónomos", dijo Hackett hace unos días.

Ford mantiene sus planes de ofrecer vehículos autónomos en un par de años, para 2021. Sin embargo, reconoce Hackett, "su utilización estará limitada a zonas muy concretas porque el problema es muy complejo". 

Antes de la conducción autónoma, conducción híbrida

Casi a la vez y coincidiendo con la oferta pública de venta de acciones de Uber, la compañía de VTC se manifestaba en la misma línea en su documentación admitiendo que las expectativas respecto a los coches autónomo estaban sobreestimadas, y que todavía pasará mucho tiempo antes de que su flota de coches autónomos esté disponible para el público: "Creemos que primero se dará una prolongada situación de 'autonomía híbrida' en la que la mayor parte de la conducción dependerá del conductor."

Antes que Ford y Uber fue Toyota quien anticipó un prolongado periodo de conducción híbrida al poner su énfasis tecnológico en los sistemas de asistencia al conductor (bajo el concepto 'Toyota Guardian'. "La idea de Toyota Guardian es amplificar la capacidad del conductor sin reemplazarlo", dijo Gill Pratt en una reciente rueda de prensa de Toyota.

"Se trata de enmendar los errores humanos y de proporcionar asistencia a la conducción especialmente a los jóvenes y a los mayores," las franjas de edad donde se cometen más errores de conducción y en las que más víctimas se producen.

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A pesar de su manifestación de realismo Hackett no pierde el entusiasmo por los coches autónomos: "Cuando traigamos esta tecnología al consumidor va a ser realmente impresionante", dice Hackett en declaraciones recogidas por Bloomberg.

El público se muestra reticente a los coches autónomos

De momento los consumidores tampoco se expresan especialmente entusiasmados con la conducción autónoma. Según un estudio realizado en EE UU por la AAA (American Automobile Association) casi tres de cada cuatro estadounidenses (71%) admiten desconfiar de los coches autónomos.

Según el mismo estudio más de la mitad de los estadounidenses (55%) creen que para 2029 la mayoría de los coches serán autónomos. "Sin embargo esa creencia tal vez sea demasiado optimista," dicen desde la AAA.

Entre quienes se manifiestas escépticos respecto a una llegada más o menos pronta de los coches autónomos se mencionan cuestiones técnicas, sociales y de infraestrcuturas: desde la falta de confianza del público hasta la preferencia individual por conducir, pasando por un desarrollo insuficiente de la tecnología, fallos técnicos y la falta de adaptación de las carreteras, según el estudio de la AAA.

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