La siderúrgica gallega de Celsa logra beneficios históricos en plena guerra con los fondos
Celsa Atlantic, que controla las fábricas de A Laracha y Vitoria, logra 116 millones de beneficio en 2022, las mayores ganancias en al menos una década, aunque no tanto por el éxito del negocio, sino por la reversión de deterioros que había aplicado durante el Covid