De Troya a Ítaca: las localizaciones de ‘La Odisea’ para un viaje entre el mito y la realidad
El rodaje de la versión cinematográfica de Christopher Nolan de ‘La Odisea’ recorrió seis países para capturar los escenarios del clásico homérico: estos son los lugares reales que se pueden visitar
Todas las localizaciones de ‘La Odisea’. Foto: Universal.
Una playa con forma de herradura en el Peloponeso. Un castillo suspendido sobre el mar del Norte. Un ksar en el desierto en Marruecos. Islas volcánicas frente a Sicilia. A primera vista parecen destinos inconexos, pero todos comparten un mismo hilo narrativo: forman parte del mítico viaje de Odiseo que Christopher Nolan trae el 17 de julio a la gran pantalla en una de las películas más esperadas de 2026.
La Odisea, el regreso de Odiseo (Ulises en la versión en latín) a Ítaca tras la guerra de Troya, que Homero narró hace ya más de 2.700 años y que se desarrolló a lo largo de una década, se comprimió en el rodaje en 91 días (por cierto, nueve menos de los previstos) y 610 km de película IMAX.
Muchos más kilómetros, sin embargo, recorrió el equipo de rodaje, encabezado por Matt Damon como Odiseo, Anne Hathaway como su esposa Penélope y Tom Holland como su hijo Telémaco, además de Zendaya, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o Charlize Theron.
En total, seis países -Grecia, Italia, Marruecos, Islandia, Malta y Reino Unido (Escocia)- prestaron localizaciones a la cinta, seguramente la adaptación más ambiciosa de la historia del clásico homérico.
Tras la decisión, el propio Nolan, que explicó a Empire “Conseguimos que el reparto que interpreta a la tripulación del barco de Odiseo navegara sobre las olas reales, en los lugares reales. Y sí, es inmenso, aterrador, maravilloso y benevolente, a medida que cambian las condiciones. Queríamos plasmar lo difíciles que debieron ser esos viajes para la gente”.

Conocido por la obsesión en la búsqueda de localizaciones reales, si filmó Oppenheimer en Nuevo México o Interestellar en glaciares de Islandia y campos de maíz de Canadá, el objetivo en La Odisea volvió a ser encontrar los lugares que coincidieran con los descritos en la epopeya de Homero y colocar allí sus cámaras.
De Troya (en la actual Turquía) a Ítaca, en Grecia, pasando por la Ogigia que habitaba la ninfa Calipso, las islas Eolias o el legendario hogar de las Sirenas en la Costa Amalfitana, estas son todas las localizaciones reales de la película La Odisea.
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Troya, Turquía
Al noroeste de Turquía, muy próxima a la ciudad de Çanakkale y en una colina conocida hoy como Hisarlik, se ubicaba la antigua ciudad de Troya, el punto de partida del larguísimo viaje de Odiseo a su hogar una vez finalizada la guerra, precisamente gracias a su idea de construir el caballo con el que consiguen engañar a los griegos.

El arqueólogo Heinrich Schliemann excavó la ciudad en la década de 1870, un lugar que hoy es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y que permite descubrir, en diferentes estratos, ruinas de hasta nueve ciudades distintas, construidas unas sobre otras.
En la película, sin embargo, Nolan no rodó aquí, sino en Marruecos, concretamente en Aït Ben Haddou, un espectacular ksar (pueblo fortificado) de adobe cerca de Ouarzazate, que casualmente también es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Hasta 5.000 extras participaron en las tomas, para las que se usó un decorado cuya construcción duró dos meses.

Pasear hoy por este conjunto histórico y perderse entre sus callejuelas, murallas y torres detenidas en el tiempo, permite comprender por qué tantos directores lo consideran uno de los lugares más cinematográficos del mundo. De hecho, en la zona se rodaron también producciones como Gladiator, Juego de Tronos o Lawrence de Arabia.
La visita puede completarse con la cercana ciudad de Ouarzazate, conocida como ‘la puerta del desierto’, donde se encuentran algunos de los estudios de cine más importantes de África y desde donde parten numerosas excursiones por los paisajes saharianos.
Grecia
El verdadero corazón de La Odisea es, como no podía ser de otro modo, Grecia.
En la región del Peloponeso se rodaron muchas de las escenas de la película, como el encuentro entre Telémaco y el rey Néstor en la ciudad de Pilos, al suroeste de la península, en la región de Mesenia.

Entre los lugares más hermosos que se cuelan en la cinta, la playa de Voidokiliá, una de las más bellas de Europa con su característica forma de letra omega griega y sus aguas de color turquesa.
Muy cerca se encuentra la Cueva de Néstor, una cavidad natural asociada desde hace siglos a la mitología griega y que el equipo de rodaje utilizó para recrear uno de los episodios más espectaculares del viaje de Odiseo: el encuentro con el cíclope Polifemo.
El impresionante castillo de Methoni, una imponente fortaleza veneciana construida sobre un promontorio rodeado por el mar con murallas, puentes y bastiones que permitieron recrear el mundo de la antigüedad sin necesidad de construir decorados es otro de los paisajes que se pueden visitar hoy.

También la península del Peloponeso, en concreto la paradisíaca playa de Almyrolakas y la fortaleza de Acrocorinto, se transformó también en Ítaca, el destino final de diez largos años de viajes, descubrimientos, sufrimientos -y también placeres- del héroe.
La isla de Corfú, por su parte, fue la escogida para recrear la costa de Esqueria, tierra de los feacios, al que Odiseo llega despojado de tripulación y barcos y donde lo encuentra la princesa Nausícaa, que intercede para que padre, el rey Alcínoo, le ayude a alcanzar su destino.
De exuberante verdor y belleza, la ciudad del mismo nombre cuenta con un precioso casco antiguo veneciano, distinguido como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, y con lugares tan mágicos como el Palacio Achilleion y sus hermosísimas vistas al atardecer.

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Italia
Quizás el siguiente lugar con más localizaciones en la cinta sea Italia, que acogió rodajes en Sicilia, las Islas Eolias o el estrecho de Mesina.
Uno de los episodios más dramáticos de la película, la que tiene lugar en la isla de los Cíclopes donde Ulises logra burlar al gigante Polifemo, se recreó en Favignana, la mayor de las islas Egadi, frente a la costa noroeste de Sicilia. Conocida también como la ‘isla de las cabras’, es un lugar de escarpados farallones marinos que se alternan con tranquilos pueblos pesqueros y paisajes rurales alejados de cualquier masificación.
La escena de Escila y Caribdis, el monstruo y el remolino que hoy sigue representando una elección difícil, y que los historiadores ubican en el estrecho de Mesina, entre Sicilia y la península calabresa, se rodó también en Sicilia, si bien no en el estrecho mismo.

Muy diferentes en paisaje, las Islas Eolias, siete islas volcánicas que parecen flotar sobre el mar Tirreno, al norte de Sicilia, y consideradas en la antigüedad como el reino de Eolo, guardián de los vientos, y anfitrión de Odiseo en el poema. El equipo de producción filmó en varias localizaciones aquí, entre ellas las islas de Stromboli y Vulcano.
Malta
La isla de Ogigia, hogar de la ninfa Calipso, a la que arriba Odiseo tras perder a toda su tripulación bajo la furia del dios Helios y donde pasará siete largos años hasta renunciar al amor de la ninfa y a la inmortalidad que ella le ofrece, se ha relacionado históricamente con Malta, donde también se rodaron escenas de la nueva versión cinematográfica de La Odisea.

El mismo Homero describió Ogigia como situada en el ombligo del mar, lo que coincide con la ubicación geográfica de mayor de las islas de este archipiélago.
En Gozo se puede visitar incluso la Cueva de Calipso, sobre la bahía de Ramla, una hermosa playa de arena roja que además ofrece excelentes vistas (y donde es fácil imaginarse al héroe añorando a su familia y su hogar).
Escocia
Aunque la mayor parte del imaginario de La Odisea remite al Mediterráneo, Nolan rodó también diferentes paisajes del norte de Escocia para representar determinados momentos del regreso de Odiseo.

Es el caso de las ruinas del castillo de Findlater, construidas sobre un estrecho promontorio rocoso que se adentra en el mar del Norte, que se cuelan en la producción. Elevado a 15 metros de altura, rodeado por acantilados y batido constantemente por el viento y las olas, el lugar transmite una sensación de aislamiento y resistencia que encaja perfectamente con el largo viaje del héroe.
En costa de Moray, entre Cullen y Portsoy, y menos conocida que las más turísticas Highlands, ofrece además pequeños puertos pesqueros, senderos costeros y una naturaleza salvaje que convierte la visita en una experiencia muy diferente a la de los destinos mediterráneos del rodaje.
Islandia
La dimensión más sobrenatural del relato, esa que deja ver la furia de los dioses en forma de tormentas y castigos, se rodó lejos del Mediterráneo, concretamente en Islandia y sus playas de arena negra, montañas volcánicas, glaciares e imponentes cascadas que crean de forma natural escenarios que parecen pertenecer a otro mundo.
La producción rodó en lugares como la montaña Hjörleifshöfði, el río Markarfljót, el puerto de Landeyjahöfn y distintos puntos de la península de Snæfellsnes. En todos ellos, la naturaleza domina el paisaje con una fuerza extraordinaria logrando empequeñecer a cualquier hombre, incluido Ulises, por muy héroe que sea.