Echa a andar el tren más lujoso de España
Entre San Sebastián y Santiago de Compostela, la cornisa cantábrica se convierte en el lienzo de un viaje con el glamour de la Belle Époque y los servicios de un hotel de lujo
El Transcantábrico fue el primer tren turístico de España. Foto: Renfe.
En julio de 1983, completó su primer viaje, entonces uniendo León y Matallana de Torío. Primer tren turístico de España -y primero de ancho métrico del mundo-, el Transcantábrico escribía la primera página de su historia con el reto de ofrecer un viaje de placer que recrease el ambiente y el glamour de los ferrocarriles de la Belle Époque. En 2026, 43 años después, inicia una nueva temporada como el tren más lujoso de España.
A través de la cornisa cantábrica, Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco son los escenarios que acompañan este viaje que, siempre en modo disfrutón, combina paisaje, gastronomía, cultura y lujo.

Este año, además de los viajes de siete noches, ofrece dos variantes más cortas en tiempo, pero igualmente atractivas entre Oviedo y San Sebastián y Santiago y Gijón.
Cómo es viajar en el Transcantábrico
Lo primero a tener en cuenta es que, en el Transcantábrico Gran Lujo, lo que importa no es el destino, sino el camino en sí. Así, los aproximadamente 536 km que separan San Sebastián y Santiago, un trayecto que podría recorrerse en cinco horas y media por la vía rápida, se convierte en un viaje de ocho días y siete noches. No le sobra ni un minuto.
Porque el Transcantábrico no es un trayecto sino una experiencia en torno al viajero, que cada noche duerme a bordo del tren, sube y baja en estaciones con encanto, y estrena cada mañana en un escenario nuevo, listo para descubrir todos sus rincones, pero también su gastronomía, sus paisajes, su cultura y su historia.

El Transcantábrico es, además, un tren exclusivo. Con solo 14 suites repartidas en 7 coches (y precios que van desde los 9.900 euros por persona), ofrece una experiencia totalmente íntima, donde la privacidad y el trato a medida son la norma.
Cada una de las suites, que puede ser utilizada para una, dos o tres personas, es una espaciosa habitación decorada en madera y adornada con exclusivos detalles. Se distribuye en salón, dormitorio y baño privado.
El tren, con 7 coches en total, cuenta con solo 14 suites, pero también coches comedor, mirador, bar y salón de té
La zona de dormitorio dispone de una amplia cama o camas gemelas individuales y armario ropero, mientras que la zona del salón cuenta con sofá, con posibilidad de convertirse en cama, maletero, escritorio, caja fuerte, minibar, sintonizador musical, climatización regulable, ordenador multimedia con conexión a internet y teléfono interior. Todas disponen, además, de baño privado, espacioso y confortable, con ducha y todo tipo de amenities.


Coches Pullman de 1923
Completan el ferrocarril los vagones de espacios comunes: son coches Pullman originales de 1923, auténticas joyas ferroviarias, especialmente diseñados y decorados para el Transcantábrico Gran Lujo.
En los coches comedor se sirve el desayuno a la carta y se disfruta de las cenas, mientras que el bar, siempre disponible, ofrece prensa nacional e internacional, tablets, videoteca, biblioteca y juegos de mesa.
Un salón panorámico, una sala de té o un coche pub ofrecen variedad de estancias para tomar el aperitivo o el café, relajarse o disfrutar de música en vivo y actuaciones en directo.

Gastronomía local y patrimonio cultural
Con su propia cocina a bordo, el tren funciona como una “despensa viva” que se nutre cada día de los mercados locales de la ruta, explican los responsables de Trenes Turísticos de Renfe.
De este modo, la cocina del Transcantábrico es también una forma de descubrir los sabores reales de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, directamente desde el origen y con el producto más fresco.
Estas experiencias gastronómicas en el ferrocarril se completan con reservas en restaurantes de las ciudades que se visitan.

En cuanto a los desayunos, uno de los momentos preferidos de los viajeros por la calidad de su buffet, se sirven en los coches salón.
El recorrido, además, es una selección de destinos únicos del norte de España, donde disfrutar de magnéticos paisajes y experiencias de todo tipo, desde una visita al Guggenheim de Bilbao a un recorrido por el pueblo de Potes, un baño termal en el Balneario de La Hermida, visitas al Capricho de Gaudí en Comillas y a la neocueva de Altamira o paseos por los Picos de Europa y la playa de las Catedrales.
Miniviajes en el Transcantábrico
Este año, y como gran novedad, el Transcantábrico se puede disfrutar en una versión más corta.
Con cuatro días y tres noches, se han proyectado otros viajes alternativos que enlazan Oviedo y San Sebastián (con visitas a Gijón, Llanes, Picos de Europa, Cabezón de la Sal, Santillana, Santander y Bilbao) y Santiago de Compostela y Gijón (con paradas en en algunos de los pueblos más bonitos de Galicia y Asturias como Ferrol, Viveiro, Ribadeo y Luarca).

Experiencias dentro y fuera del tren
La experiencia en el tren, que estaciona por las noches para facilitar el descanso de los viajeros, ofrece también personal a disposición permanente de los clientes, que incluye no solo el personal del tren, sino también guías turísticos y de acompañamiento, así como desplazamientos en autobús incluidos a las localidades e instituciones culturales previstas en cada destino.
Esta temporada, el Transcantábrico Gran Lujo tiene salidas, en la ruta San Sebastián-Santiago, los días 21 de marzo, 4 y 8 de abril, 16 y 30 de mayo, 13 y 27 de junio, 11 y 25 de julio, 8 y 22 de agosto, 5 y 19 de septiembre, y 3, 17 y 31 de octubre.
En el sentido Santiago-San Sebastián, el tren tiene salidas los días 28 de marzo, 11 y 25 de abril, 9 y 23 de mayo, 6 y 20 de junio, 4 y 18 de julio, 1, 15 y 29 de agosto, 12 y 26 de septiembre, y 10 y 24 de octubre.

Los precios van desde 9.900 euros los viajes de ocho días en suite doble (17.100 euros si se viaja en solitario) a 4.250 euros en los viajes de cuatro días (7.900 euros si se hace un uso individual de la suite).
Con todo, el Transcantábrico se ha consolidado, tras 43 años de servicio interrumpidos únicamente por la pandemia, como uno de los ferrocarriles turísticos más prestigiosos no solo dentro, sino también fuera de España, que ofrece una forma deliciosa de viajar, pausada y sofisticada.
Ideal para quienes valoran la exclusividad, la autenticidad y el servicio, el Transcantábrico es la estrella de los Trenes Turísticos de Renfe, un selecto catálogo de viajes que incluyen también el Tren Al Ándalus, Costa Verde Express y El Expreso de La Robla.