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¿Pasión por los caracoles en salsa? Descubrimos las 5 mejores conservas artesanas
Las conservas artesanas más ricas del mercado elaboradas con caracoles como protagonistas
Estas son las conservas de caracoles en salsa que destacan por su calidad. Foto: Mareterra Conservas.
La carne de caracol destaca por ser un alimento de gran valor nutricional, rico en proteínas de alta calidad y notablemente bajo en grasas y calorías. Por cada 100 gramos de porción limpia, aporta apenas entre 60 y 90 calorías. Además, los caracoles se cocinan de muchas formas, especialmente guisados en salsa, plato de cocina tradicional española que se elabora siempre a fuego lento y con los mejores ingredientes.
Originario de la región mediterránea y del oeste de Europa, el caracol de la variedad helix aspersa müller es el protagonista de este tipo de platos, un molusco de carne tierna pero de consistencia firme, capaz de resistir las temperaturas de esterilización sin perder su entereza ni ablandarse. Por otra parte, su porosidad actúa como el vehículo ideal para absorber y potenciar los matices de las salsas tradicionales a base de un sofrito de tomate, jamón, chorizo y pimentón. El logro final es un producto gourmet que preserva intacto el auténtico e inolvidable sabor exigido por el consumidor español.
Para muchos, los caracoles en salsa saben a momentos felices y a infancia, a reuniones familiares y al hogar que construyeron nuestros padres y abuelos.

Hoy en día, cocinar se ha transformado en un lujo reservado para unos pocos por falta de tiempo. Por suerte, y para que nadie se instale en la nostalgia, existen ricas conservas artesanas de caracoles en salsa listas para abrir, calentar y servir. Joyas en bote para tener cerca un buen pan y rebañar en la salsa sin remordimientos.
Caracoles a la Riojana de Mareterra Conservas
Desde 2015, el obrador de Mareterra Conservas en As Vendas (Esgos, Ourense) da vida a recetas únicas que conectan el mar con la tierra. Trabajando con materias primas de primera calidad y procesos estrictamente artesanales, la empresa se dedica a transformar los mejores ingredientes en conservas originales y llenas de sabor.
Cuentan con el certificado de la Asociación de Celiacos de Galicia como obrador sin gluten, así como el sello de la Xunta de Galicia de Artesanía Alimentaria. Además, están certificados por el Craega (Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia), para elaborar conservas ecológicas. Entre sus diversas ofertas, destacamos sus Caracoles a la Riojana, un producto de la máxima calidad presentado en bote de cristal de 250 y 580 ml.

Los mejores ingredientes -tomate, vino blanco, cebolla, pimiento, panceta, jamón, aove, ajo, laurel, pimienta negra, cayena, pimentón dulce, comino, orégano, perejil y sal- acompañan unos caracoles de buen tamaño, textura y sabor que importan de Polonia y Ucrania, muy reputado en el ámbito de la alta gastronomía europea.
El resto de los ingredientes utilizados son de productores locales. En su elaboración, la salsa se cocina a fuego lento y el caracol tiene un cuidadoso lavado. El resultado es óptimo pues los Caracoles a la Riojana de Mareterra Conservas se distinguen de otras conservas similares por su intensidad, untuosidad y ese punto ahumado y con un toque picante que los hace únicos.
Al probarlos se comprueba que la textura del caracol es sorprendentemente tierna, blanda y ligeramente elástica, nunca chiclosa ni dura. Su cuerpo sale generosamente de la concha, lo que facilita extraerlo fácilmente con un palillo o simplemente aspirando. En cuanto a la salsa, no imaginen un caldo ligero, pues es una salsa trabada y espesa plagada de tropezones con las verduras, la panceta, el jamón y el vino blanco.

Recomendamos servirlos en una cazuela de barro junto a una buena hogaza de pan. Precio tarro de cristal de 580 ml: 15,40€
Caracoles en Salsa de Obrador de Queta
Tanto en Madrid capital como en toda la Comunidad, los caracoles en salsa son un aperitivo tradicional con un fuerte acervo gastronómico popular. Algo que Enrique Raduán tuvo muy presente cuando, en 2018, fundó su pequeña empresa Obrador de Queta en la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada. Desde entonces, el negocio se dedica a la elaboración y comercialización de conservas artesanales inspiradas en los platos más emblemáticos del recetario español.
Su primera apuesta, y luego vendrían más como las conservas de rabo de toro, de carrilleras de cerdo al vino blanco, de callos en salsa o de manitas de cerdo en salsa de boletus, entre otras, fueron los Caracoles en Salsa. Hoy en día es una de las conservas más solicitadas de Obrador de Queta, cuyo nombre rinde homenaje a Enriqueta Sánchez, la abuela del fundador, Enrique. Conocida cariñosamente como ‘Queta’, esta mujer inspiradora nació en Fresnedoso de Ibor -pequeño pueblo de Cáceres- y es la musa detrás de muchas de las recetas de la firma fundada por su nieto.

Para su receta de caracoles, se seleccionan exclusivamente ejemplares nacionales de la variedad Helix Aspersa Müller procedentes de granjas de referencia como Caracoles de Gredos en Ávila y Caracoles Marnin en Zamora.
Sus ingredientes son: caracoles, salsa de tomate casera, aceite de oliva virgen extra, pimentón, chorizo, jamón, vino blanco, ajo, sal, especias y un sutil toque picante. Una receta libre de conservantes, colorantes o aditivos artificiales.
Impecablemente escogidos y limpios, los caracoles se se guisan a fuego lento durante dos horas y se embotan a mano en tarros de cristal, completando el proceso con un cierre mecánico y una esterilización en autoclave industrial que preserva intactas todas sus propiedades organolépticas.

Su sabor equilibrado y la untuosidad de la salsa, así como la calidad y firmeza de la carne del caracol evocan al instante los mejores aperitivos de las tabernas castizas de Madrid. Para disfrutarlos al máximo, solo hay que verter el contenido en una cazuela y calentarlo a fuego lento entre 5 y 10 minutos. El maridaje perfecto exige una barra de pan artesano con buena miga para mojar en la salsa, unas cervezas tostadas frías y, por supuesto, una gran compañía con la mejor conversación. Precio frasco de cristal de 550 g: 9,95€
Caracoles Guiso Tradicional de Caracoles de Gredos
En plena naturaleza, al sur de la Sierra de Gredos -concretamente en la localidad abulense de Arenas de San Pedro- se encuentra Caracoles de Gredos, una empresa propiedad del matrimonio formado por Ana Gómez y Javier Fernández.
Este proyecto comenzó hace más de 12 años como una pequeña granja de helicicultura. Actualmente, Caracoles de Gredos es un referente nacional gracias a su control integral del proceso y su firme compromiso con la calidad en la producción y venta de caracoles frescos, cocidos y guisados.
La explotación de Caracoles de Gredos se ubica en un ecosistema idóneo para la helicicultura. El agua pura de la Sierra de Gredos, el clima óptimo y su entorno natural permiten completar todo el ciclo biológico en sus instalaciones: desde la reproducción y el crecimiento en campos de engorde, hasta una alimentación cuidada, el purgado y la preparación del producto final.

Este proceso permite obtener un caracol de la variedad Helix Aspersa Müller con concha dura y carne blanca, tersa y muy tierna, su mayor virtud gastronómica. Además, el producto cuenta con una trazabilidad total y garantizada desde el nacimiento hasta su llegada a los fogones.
Comercializan dos tipos de propuestas cocinadas en conserva, ambas muy ricas; los Caracoles Guisados en Salsa Ibérica y los Caracoles Guiso Tradicional,que son los recomendados en esta ocasión. Los Caracoles Guiso Tradicional, a la venta en formato de 440 y 720 gr comienzan su periplo hasta convertirse en un plato único cuando son seleccionados, limpiados, cocidos e incorporados en un gustoso guiso elaborado en el obrador de la empresa con un sofrito de aceite de oliva, ajo, tomate chorizo, jamón, hierbas y especias y vino tinto.
Propuesta muy bien elaborada en el que el gusto y presencia son clave de su éxito pues en la cocción se busca que el caracol se impregne bien de todos los sabores y que la salsa posea cuerpo y equilibrio. Es una conserva que tiene la esencia de un guiso tradicional hecho con tiempo, pero con la comodidad de poder ser disfrutado directamente en nuestros hogares. Precio dos frascos 440 g: 17,60€

Caracoles en Salsa de Sayago VdB
Entre los espectaculares paisajes, hoces y gargantas de los ríos Duero y Tormes, se esconde el pequeño pueblo de Villar del Buey. En este rincón de la comarca zamorana de Sayago se halla Caracoles de Sayago VdB, la empresa familiar de Alejandro Fontanillo, técnico agrícola en industrias alimentarias y apasionado de su tierra, que ha decidido apostar por el entorno rural para ofrecer un producto artesanal señero.
En un espacio de más de 3.000 metros cuadrados de terreno Fontanillo posee dos parques de engorde al aire libre con pasillos formados por tréboles que no sólo sirven de alimento a los caracoles -complementada con piensos ecológicos certificados- sino que también son su refugio para protegerse del sol y del calor durante el día, ya que los gasterópodos de la variedad Helix Aspersa Müller que cría son muy activos por la noche y es cuando salen a comer. Criados de de forma ecológica, están certificados por el CAECyL (Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León).

Inicialmente, Caracoles de Sayago VdB comercializaba exclusivamente caracoles listos para cocinar, para posteriormente venderlos cocidos, en conserva al natural. Actualmente los ofertan también en conserva en salsa y en salsa picante listos para calentar y servir. Son recetas artesanas elaboradas con mimo por lo que llevan el sello de Productores Artesanos de Castilla y León.
Sus Caracoles en Salsa se definen por la calidad de sus ingredientes, entre los que se encuentran: caracoles, tomate, agua, cebolla, chorizo, bacón, vino blanco, aceite de oliva, harina de garbanzos, azúcar de caña, sal marina, ajo en polvo y pimentón dulce.
Se presenta en frasco de cristal de 720 ml, tamaño apropiado para disfrutarlos en compañía. Son unos caracoles muy gustosos cocinados por manos expertas que sobresalen por su naturalidad, por la firmeza del caracol, por la melosidad del guiso y por la potencia aromática aportada por el sofrito con el aporte ahumado conferido por el chorizo y el bacón. Unos caracoles en salsa para coger una buena hogaza de pan y no soltarla aunque te lo pidan. Precio pack de 3 botes de caracoles en salsa de 720 ml: 33,00€

Caracoles en Salsa de Caracol de Cadalso
En el año 2004, Ana Isabel Castiñéira, ingeniera de montes, y Miguel Ángel Gómez, ingeniero informático, fundaron la empresa Caracol de Cadalso en el municipio madrileño de Cadalso de los Vidrios, sito en un privilegiado paraje de la sierra occidental de Madrid.
Con un fuerte arraigo rural, se dedican desde entonces a la cría en granja de caracoles que posteriormente se comercializan frescos y vivos o también cocidos y en conserva. Caracol de Cadalso forma parte de la plataforma Sierra Oeste Agroecológica por lo que utilizan técnicas de producción y gestión sostenibles. Crían variedades como: Helix Aspersa Mühler en tamaño mediano y grande, caracoles Cabrilla de tamaño medio y listado y también de la variedad Blanquillo, el más pequeño, de concha blanca y listada.

A partir del año 2017 establecen un puesto en el vibrante Mercado Municipal de Vallehermoso (Madrid), en el que ofrecen caracoles vivos, cocinados y en conserva para llevar y degustar. Dentro de su línea de productos artesanos en conserva brindan tres diferentes propuestas: Caracoles al Natural, listos para aliñar al gusto del comprador, Blanquillos a la Hierbabuena, popular receta andaluza con añadido de especias e hierbabuena fresca infusionada y sus sustanciosos y apreciados Caracoles en Salsa (en formato frasco de cristal de 420 y 720 g), rica receta que les recomendamos en este ocasión.
Es una propuesta elaborada de forma artesanal con caracoles Helix Aspersa Mühler de tamaño mediano a los que se añade chorizo extra, jamón serrano, tomate, aceite oliva virgen extra, cebolla, pimiento verde, pimiento rojo, mostaza, caldo vegetal, ajo, sal y especias, entre otros.

Es un guiso de caracoles que viene acompañado de la tradicional y castiza salsa madrileña, con su su toque picante, de consistencia tamizada y un poco más líquida que en otras recetas, pero igualmente gustosa. Así mismo, destaca por su contundencia, ya que la salsa viene marcada por un sofrito generoso enriquecido con embutidos de matanza, jamón serrano y chorizo, a lo que se une un caracol de carne jugosa y firme que recoge a la perfección el sabor de la salsa.
Cocinado a fuego lento, el conjunto absorbe toda la grasa y el colágeno de los embutidos y el resultado es una salsa untuosa que exige tener una cesta de pan bien repleta siempre cerca. Recomendamos calentar en olla a fuego medio o al baño maría y si son de los valientes y los prefieren más picantes no duden en añadirle un toque más de guindilla. Precio frasco cristal de 720 g: 12,00€