Dónde comer (y muy bien) cerca del parque de El Retiro en Madrid

El madrileño barrio de Retiro se mueve, gastronómicamente hablando, entre lo clásico y la más rabiosa fusión culinaria. Te presentamos 7 restaurantes para viajar y disfrutar

Palacio de Cristal del Retiro, en Madrid.

Descubre dónde comer cerca del Retiro de Madrid. Foto: Turismo de Madrid.

El parque del Retiro es uno de los espacios más agradables de Madrid para el ocio y el descanso, de eso no hay duda. Y su entorno, sobre todo la calle Ibiza, es también un referente del buen comer gracias a sus muchos bares, cafeterías y restaurantes de nivel. Locales que suele frecuentar una clientela fiel y clásica, aunque en los últimos tiempos está desembarcando en la zona una nueva y hornada de comensales, animada por aperturas más que recomendables.

A caballo entre lo clásico y lo nuevo (incluso lo canalla) está una de esas novedades de la zona Retiro-Ibiza, que abrió en junio de 2022: El Güichi. Un local propiedad del abogado gaditano Antonio Foncubierta, que hacía 20 años que quería traer a Madrid el agradable concepto de los güichis de San Fernando.

Estos no son otra cosa que tabernas (o tabancos, como los llaman en Jerez) en los que antiguamente se despachaba vino a granel y en los que los clientes tenían la oportunidad de degustarlo antes de comprar, siempre en compañía de una tapa sencilla.

Tortillititas de camarones. Foto: El Güichi.

La idea ha evolucionado con el tiempo hasta transformar este tipo de establecimientos en espontáneos puntos de reunión para cualquier momento del día. Lugares ideales en los que disfrutar de las célebres tortillitas de camarones, ortiguillas, tagarninas esparragás, atún encebollado, urta a la roteña, carrilleras al vino y los buenos guisos de berza de los que presume la cocina más auténticamente gaditana.

Y eso es, precisamente, lo que se puede encontrar en El Güichi de la zona Retiro. Aquí también tienen cabida platos más actuales, como las croquetas de erizo de mar y las de choco, ademas de la hamburguesita de ibérico. Todo regado, cómo no, con una amplia muestra de vinos de Jerez, a los que se suman otras creaciones gaditanas , como los vinos elaborados con uva Tintilla de Rota.

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Descubrimientos junto al Retiro

Sin perder de vista la Costa de la Luz, en la zona también está Don Dimas. Un restaurante que abrió en 2021 con clara inspiración onubense, como su propietario Álvaro Garcés, pero que de la mano del chef José Carlos Fuentes está explorando con gran acierto, podemos decir, otras cocinas nacionales. En 2023 ha sido galardonado con una Estrella Michelín.

Foto: Don Dimas.

Sus platos se sirven en un espacio acogedor, tranquilo y con una decoración en la que los muros de ladrillo visto son protagonistas, junto con una iluminación cálida y precisa.

En la carta destacan el tiradito de tarantelo de atún rojo de Barbate, la cazuela de callos con cap i pota y huevo frito, los judiones de La Granja con cigalas y tendones (de esas experiencias gastronómicas que nunca se olvidan), el canelón de faisán salvaje y cordero o el steak tartar de vaca madurada, servido con su tuétano y anguila ahumada.

Tanto a mediodía como en la cena (con ambientes muy diferentes en cuanto a clientela), el local está bastante concurrido, así que conviene reservar. Una vez en él, sin duda lo mejor es dejarse llevar por las sugerencias del personal de sala para cada día.

Foto: Don Dimas.

Un clásico que no hay que perderse

En el capítulo de los clásicos imprescindibles de la zona hay que hablar de Arzábal que desde 2013 es todo un referente de la buena cocina castiza en la capital.

En su local de Retiro, el original, hay dos opciones para disfrutar de las buenas propuestas de los chefs Álvaro Castellano e Iván Morales: barra de tapeo o comedor. Por una y otro desfilan clásicos de la casa como las gildas (de las mejores de Madrid, seguro), el tartar de atún, las pochas con almejas, las albóndigas de merluza o el pollo coquelette, asado con salsa de colmenillas.

Pero también hay lugar para frivolidades como los spaghetoni con sashimi de carabinero y cabeza a la brasa o el bikini de cecina y queso compté. Si se puede y aún hay espacio, no habría que irse del local sin probar su tarta de queso y el cremoso de chocolate.

Verdinas con chipirón de anzuelo. Foto: Arzábal Retiro.

Tampoco se debería pasar por alto la gran selección de vinos nacionales de su bodega: desde los generosos a los dulces, pasando por espumosos (impresionante la lista de champagnes), blancos, rosados y tintos, con predominio de grandes clásicos, aunque también hay cabida para algún que otro atrevimiento.

El mejor arroz del Retiro

Enfrente de la entrada al Retiro desde la calle Ibiza encontramos, desde marzo de 2020, y con vocación de convertirse en referente de la cocina clásica, mediterránea y muy sabrosa en la zona Berlanga, comandado por el hijo mayor del célebre cineasta.

José Luis, antes que cocinero fue guionista, director y productor de cine y televisión y es un apasionado de los arroces. Los prepara al más puro estilo valenciano, aunque en su restaurante se permite alguna que otra creativa veleidad.

José Luis García-Berlanga. Foto: Berlanga.

El local, decorado en cálidos tonos amarillos y beiges, parece un marco perfecto para degustar sus paellas de carne o verduras, de espinacas, de salmonetes, de puerro y rape.

También los arroces a banda, del senyoret o las preparaciones de temporada, como el rossejat de cocido. Todo entre libros, fotos y otros recuerdos que estaban en la casa de se padre.

Antes del arroz se pueden degustar platos tan convincentes como su peculiar ensaladilla rusa, los tacos de berenjena con salsa romesco, los boquerones de Málaga fritos, o el steak tartar clásico Berlanga. Y, como remate dulce, la tarta de manzana de hojaldre artesano o la de queso fluida.

Arroz de puerros y rape. Foto: Berlanga.

Y el mejor cocido

Cádiz, País Vasco, Valencia y, al fin, Madrid. La bandera de la cocina local en esta zona la ostenta con orgullo Casa Carola. Uno de los referentes del cocido elaborado y servido al más puro estilo madrileño, en tres vuelcos. Nacida como simple taberna, en 1998, su concepto es tan sencillo como triunfador: una barra en la que tomar un vino junto a alguno de sus aperitivos y luego, al comedor. Por desgracia, durante el verano cierra y tendrás que esperar a septiembre para disfrutar de sus increíbles platos.

En éste se sirve solo cocido en régimen de barra libre. Es decir, se puede repetir lo que se quiera, pues el precio del menú es por asiento ocupado, no por cantidad, siempre con la bebida aparte. Como complemento, no faltan salsa de tomate con cominos, cebolletas y piparras, todo con la intención de mejorar la digestibilidad de la preparación.

El cocido del sitio donde solo sirven cocido. Foto: Casa Carola.

No hay cocido en verano, como es lógico. A cambio, si se va en grupo a cenar y previa reserva se puede optar por tres menús en los que los garbanzos y el cocido, de una forma u otra, siempre están presentes.

Fiestas míticas y nuevas propuestas gastro en Florida Park

Al hablar del Retiro es imprescindible hacerlo de un local mítico de las noches madrileñas. Florida Park, situado dentro del recinto del parque, ha sido escenario de algunas de las más grandes fiestas organizadas en la ciudad.

Una sala de espectáculos que, en su momento (los años 70 del siglo XX), adquirió una gran fama gracias al programa de televisión Esta noche fiesta, dirigido por Fernando Navarrete y presentado por José María Íñigo. Precisamente en su escenario es donde tuvo lugar la conocida anécdota protagonizado por Lola Flores y su pendiente perdido en plena actuación.

Foto: El Pabellón.

Mucho ha llovido desde entonces y muchos han sido los cambios de concepto y reformas del local que, pese a todo, mantiene su decoración retro. En los últimos años ha sumado varias propuestas gastronómicas, entre las que destaca El Pabellón, agradable comedor decorado de una forma lujosa y cálida, en el que el chef toledano Iván Cerdeño (dos estrellas Michelin) ha puesto su pica madrileña.

La propuesta es una atrevida fusión entre platos muy nacionales y recetas japonesas, peruanas, mexicanas, del Magreb y, en general, de cualquier país que acreciente la creatividad de este brillante cocinero.

Así, a una cecina curada le puede seguir una selección de quesos del mundo, unas croquetas de choco, un tiradito de corvina a la madrileña, un variado de sushis y sashimis, una pluma en adobo marroquí o un escalope de ternera con trufa y huevo.

Foto: El Pabellón.

En cuanto llega el buen tiempo, la terraza de este local es un buen lugar para comidas informales y, sobre todo, para degustar su amplia propuesta de cócteles y combinados, entre los que se pueden citar, por su originalidad, las sangrías Florida (tinta y blanca), con un toque especial de ron o ginebra y de triple seco.

Japo del bueno

Quien se quede con más ganas de cocina japonesa de la buena, tiene la opción de entrar en Hotaru, en la confluencia entre las calles de Alcalá y O’Donnell.

En este restaurante el chef Alejandro Pérez demuestra su enorme conocimiento de las técnicas culinarias niponas, tomando para ello ingredientes de los lugares más diversos del planeta. Todo cortado y preparado mediante un ritual de absoluta precisión para extraer el máximo sabor y matices de cada producto.

Foto: Hotaru.

En la carta hay más de 60 opciones para disfrutar del placer de makis, temakis, sashimis y nigiris, con toppings de foie grass, trufa negra, wasabi fresco, yuzu kosho y caviar lo. A estas preparaciones se suman poke bowls y robatayakis diversos.

Estas son solo algunas de las opciones que ofrece la zona de Retiro-Ibiza. Un barrio que merece descubrirse con calma y que, por fortuna, está evolucionando hacia una mentalidad cada vez más abierta en materia culinaria.

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