Mugi, la nueva coctelería japonesa de ascendencia italiana de Barcelona
Su nombre significa cebada y es la apuesta de dos bartenders que, tras su paso por Londres, llegan a Barcelona con una innovadora apuesta en la escena de la coctelería local
Cada cóctel refleja parte de la tradición japonesa. Foto: Mugi.
¿Quieren conocer un cóctel multicultural? Tomen un bartender nacido en Burkina Faso y criado en Bérgamo con otro bartender italiano. Déjenlos reposar varios años en restaurantes y coctelerías de Londres, y luego llévenlos a Barcelona, donde le añaden la idea de abrir una coctelería japonesa pero con añadidos de bebidas mediterráneas y latinas. Y ahí tienen Mugi (que en japonés, significa cebada).
Esos dos bartenders que mencionamos son Ibrahima Genne y Lorenzo Cisi quienes, desde hace pocas semanas, se lanzaron a la aventura de abrir una coctelería en, precisamente, una ciudad que presume de jugar en las primeras ligas de esta rama de la gastronomía.

Reflejo en el sol naciente
La elección del local de Mugi, en Muntaner 152, no es casual: allí se concentran algunas de las coctelerías clásicas y modernas más reconocidas de Barcelona, como la premiada Sips, Dry Martini o Nuts. Es una apuesta arriesgada, y este dúo lo sabe, por ello optaron por explorar la veta de la tradición japonesa en torno a la coctelería, pero sin caer en tópicos. “Queríamos crear un bar de estilo izakaya (informal), que combinara ingredientes japoneses auténticos con nuestro toque personal”, precisa Genne.
Estéticamente, las únicas referencias que verán al país del sol naciente son el mural con dos demonios luchando y el despliegue de whiskies y sakes que hay detrás de la barra. La decoración sigue la línea de las coctelerías de la ciudad condal: luces bajas, paredes de ladrillo a la vista, a lo sumo con la decoración de varias hileras de botellas vacías, que le dan un bonito toque visual.

A los pocos pasos de la entrada se despliega una barra de madera de olmo, el lugar más recomendado para ver a Genne y Cisi en acción, y para escuchar sus recomendaciones. Al fondo, se encuentran más mesas envueltas por la música de calidad Hi-Fi que emana de vinilos.
La carta es minimalista, dividida entre 15 cócteles de autor y otros tantos sakes de diferentes graduaciones alcohólicas
La carta de Mugi
Tras una bienvenida con un chupito de té matcha con arroz tostado, es momento de ver la carta: esta breva del minimalismo japonés, con una quincena de cócteles divididos en tres apartados, preparaciones que a diferencias de otras premiadas coctelerías, se sirven en vasos sencillos, para dejar en claro que aquí la apuesta pasa por los sabores y no por el espectáculo. El primer capítulo es Highballs, cócteles largos y refrescantes como el de manzana y granate (con gin Roku y vermú), el de vainilla y cebada (con vodka Haku) o el de ciruela y haba tonka (con whisky Suntory Toki y licor de ciruela).

En Sake y Shochu, se presentan tres combinaciones que tienen a esa famosa bebida como columna vertebral, como el de jazmín y kokuto; el de mugi (cebada) y oolong (té tradicional); o el de hinojo y sencha (variedad de té verde). Y en el Koji y Tierra, los cócteles tienen como base al tequila y el mezcal, para presentarse como el de tamarindo y jengibre, el de piña y amazake (bebida elaborada con arroz fermentado), y el de pomelo y yuzu kosho (condimento cítrico).
Lo ideal es, si hay tiempo, probar uno de cada capítulo; aunque si uno teme a las consecuencias etílicas, también hay opciones sin alcohol.

Para el picoteo
Claro, en una coctelería japonesa, no puede faltar la degustación de sakes, y para ello ofrecen una quincena de referencias, con diferentes grados de graduación alcohólica y sabores.
Y como no es recomendado beber con el estómago vacío, en Mugi hay una media docena de snacks orientales, como el de edamame picante, el de gambas en tempura, el de tataki de atún, el tartar de atún con arroz crujiente, o el de pollo al estilo katsu sando.

“También podemos hacer cócteles clásicos, pero los elaboramos con el toque japonés”, nos precisan los bartenders; quienes para ser fieles a la tradición nipona de salir de copas, abren su local a las 17:00 hrs, más temprano que el resto de coctelerías de Barcelona.