MSC incrementa (aún más) el coste de la guerra de Irán en España: sube un 20% los recargos en los puertos del norte
Operaciones de MSC en el puerto de Valencia.
Mediterranean Shipping Company (MSC), primera naviera del mundo y titular de la futura ampliación norte del Puerto de Valencia, ha vuelto a mover ficha. La naviera italo-suiza ha decidido elevar de nuevo el recargo de combustible de emergencia (EFS) en varias rutas europeas, en una nueva señal de cómo la guerra en Irán sigue trasladándose de forma directa a los costes logísticos y, finalmente, a los precios finales y la consecuente inflación en España.
La compañía de la familia Aponte ha informado a sus clientes de que aplicará una nueva revisión al alza de estos recargos a partir del 6 de abril. El movimiento confirma la rapidez con la que las navieras están ajustando sus tarifas ante la volatilidad energética y las tensiones en rutas clave del comercio global.
El impacto afecta de forma directa al norte de España. En concreto, MSC incluye en su actualización el corredor comercial que conecta el norte de Europa con el área de Biscay, norte de España y Portugal, donde el recargo pasa de 37 a 44 dólares por TEU (contenedor estándar) en carga seca y de 55 a 66 dólares en contenedores refrigerados, lo que supone un incremento cercano al 20%.
En el caso de las conexiones con el área Scanbaltic, el aumento es similar: el recargo sube de 74 a 89 dólares por TEU en seco y de 111 a 133 dólares en refrigerado, reforzando la presión sobre las rutas intraeuropeas que conectan con la fachada atlántica española.
Revisión constante y sin fecha de finalización
El aviso de MSC deja claro que este recargo se aplicará hasta nuevo aviso, en línea con la estrategia que están siguiendo las grandes navieras en este contexto de incertidumbre. Este comportamiento encaja con la tendencia observada en el sector desde el inicio de la escalada en Oriente Medio, donde el encarecimiento del combustible y las disrupciones en rutas estratégicas están obligando a recalcular costes de forma casi permanente.
Y es que la decisión de MSC se produce apenas días después de que la naviera hongkonesa OOCL anunciara su propio recargo global de combustible, con un impacto especialmente relevante en las rutas entre Asia y Europa -donde el sobrecoste alcanza los 320 dólares por contenedor de 40 pies-, afectando directamente a los puertos españoles.
Ambos movimientos consolidan una tendencia: las grandes navieras están trasladando de forma progresiva el encarecimiento energético a sus tarifas, lo que anticipa un nuevo episodio de presión inflacionaria ligada al transporte marítimo.
Revisión a la baja para la economía española
El aumento de los costes, en este caso logísticos, ya está teniendo sus repercusiones. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha revisado a la baja sus previsiones para la economía española y sitúa el crecimiento del PIB en el 2,1% en 2026, dos décimas por debajo de su anterior estimación.
El FMI identifica el encarecimiento del petróleo y del gas como el principal canal de transmisión del deterioro económico. La escalada de precios energéticos está actuando como un factor contractivo sobre la actividad, al elevar los costes de producción de las empresas y reducir simultáneamente la renta disponible de los hogares. Este doble efecto limita tanto la inversión como el consumo, debilitando el ritmo de crecimiento en una economía que hasta ahora había mostrado una notable resiliencia dentro de la eurozona.