El PP se prepara para un posible adelanto electoral en Valencia

Hacienda ha delegado la competencia para iniciar contratos de unas futuras elecciones autonómicas dos años antes de la fecha ordinaria

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado (i) junto con el secretario general del PP, Teodoro García Egea (d) tras la presentación para explicar los detalles de la próxima Convención Nacional de la formación, prevista para otoño, durante un acto celebrado este lunes en el Espacio Neptuno de Madrid. EFE/Chema Moya

Los populares buscan recuperar su feudo valenciano tras haber ganado en Madrid. Foto: EFE/Chema Moya

Valencia será el próximo campo de batalla clave entre PSOE y PP. Los dos partidos han escogido la capital del Turia para relanzarse celebrando sus respectivos congresos en otoño. Sin embargo, un movimiento de la Generalitat Valenciana esta semana ha encendido todas las alarmas en Génova sobre un posible adelanto electoral. Y pese a que el presidente Ximo Puig lo niegue, tanto PSOE como PP han comenzado a hacer movimientos en sus filas.

El Diario Oficial de la Generalitat (DOGV) movió ficha este miércoles provocando ruido en todos los partidos. Hacienda ha delegado la competencia para iniciar contratos de unas futuras elecciones autonómicas dos años antes de la fecha ordinaria. De este modo, ha iniciado la contratación del servicio de captura, tratamiento y difusión de los datos de las elecciones poniendo en guardia a todos las formaciones políticas.

«Si pudiera convocar algo sería un adelanto de vacaciones no de elecciones», dijo Ximo Puig. Pero los populares no se lo creen y han pasado a la acción desplazándose de Génova a Valencia para establecer una estrategia en sus filas.

El president de la Generalitat, Ximo Puig. EFE/Ana Escobar/Archivo
El president de la Generalitat, Ximo Puig. Foto: EFE/Ana Escobar/Archivo

El líder del PP, Pablo Casado, ya anunció el lunes que su partido organizará la Convención Nacional en Valencia los días 2 y 3 de octubre. La elección no es por casualidad, comentan desde las filas populares. Los cinco millones de habitantes de la Comunidad Valenciana son claves para continuar con el ‘cambio de ciclo’ que vienen transmitiendo desde que ganaron las últimas elecciones el pasado 4 de marzo en la Comunidad de Madrid.

El próximo 3 de julio será elegido sin rival y por aclamación el candidato de Casado, Carlos Mazón, presidente regional. Génova se ha marcado el objetivo de recuperar la Generalitat y su feudo por excelencia. Los populares ya estarían realizando la estrategia para que un posible adelanto electoral no les pille desprevenidos al enterarse además de ciertos movimientos entre las filas socialistas.

El posible salto de Ábalos

Y es que en el PSOE también se escuchan tambores de congreso regional pese a celebrarse a finales de año. Los socialistas celebrarán primero el Congreso Federal en Valencia los días 15, 16 y 17 de octubre y a partir de esa fecha se irá ampliando el calendario con las citas regionales.

El sector afín al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ya intentó hacerse con la plaza valenciana ante Puig y fracasó. Ahora sus acólitos vuelven a la carga mediante declaraciones, que no han sentado nada bien en la federación socialista valenciana ni en Ferraz.

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El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ya intentó sumar apoyos para quedarse en Valencia. Foto: EFE

La secretaria general de los socialistas en la provincia de Valencia, Mercedes Caballero, aseguró recientemente en una entrevista que «el proyecto y el Gobierno de Pedro Sánchez no se entienden sin Ábalos en el Gobierno y en el partido». Caballero insistió en que el ministro valenciano es «una de las patas fuertes» que tiene Sánchez, que para eso le apoyó en su carrera para liderar el partido cuando todos le daban por muerto.

«Está en su mano que sea un congreso tranquilo, y lo será si todo el partido se ve representado», insistió Caballero sobre Ábalos y el cónclave valenciano que tendrá lugar a finales de año y donde Puig aspira a repetir como secretario general del PSPV-PSOE. La dirigente socialista no descarta en privado que a Puig le salgan rivales.

Sánchez busca reforzar a Puig

Estas declaraciones han desatado todo tipo de especulaciones hasta que Sánchez podría prescindir del ministro de Transportes y éste intentaría buscar acomodo en Valencia. Para cortar de raíz el malestar y las cábalas respecto a este movimiento interno, Ferraz tuvo que intervenir con el apoyo cerrado a Puig del propio Pedro Sánchez.

La Comunidad Valenciana, además de aportar votos claves para Pedro Sánchez, tiene un alto valor simbólico: es la más importante que gobierna, junto a Compromís y Unides Podem, y puesta como modelo de gestión política. Además, en Ferraz la figura de Ximo Puig es «valiosa» ya que es uno de los barones autonómicos «más fieles» a Sánchez, destacan.

Otra cara de la estrategia de Moncloa pasa por considerar a Valencia y a su presidente como ‘colaboradores necesarios’ con el independentismo. El Gobierno de Pedro Sánchez considera en estos momentos Valencia una punta de lanza socialista y de gran ayuda para defender los indultos y apoyar la labor del Gobierno respecto al conflicto catalán.

La estrategia de Moncloa pasa en estos momentos por tener de su parte y muy activos a los presidentes de Valencia, Ximo Puig; Baleares, Francina Armengol y el secretario general del PSC, Salvador Illa, para defender la hoja de ruta del Ejecutivo desplegada en torno a Cataluña.

La relación de estos tres actores con el independentismo es buena y conocida de sobras por el socialismo. Fuentes socialistas no descartan que puedan ser «buenos interlocutores» por parte del socialismo que templen los ánimos cuando las cosas se tuerzan ante la imprevisibilidad de Junts, sentencian.

De ahí que Puig descarte de pleno un posible adelanto electoral con la vacunación todavía en marcha y la pandemia dando sus últimos coletazos. Sin embargo, cuando el río suena, agua lleva y tanto socialistas como populares ya se han apresurado para no dejar margen electoral en la Comunidad. Valencia será la próxima batalla de PP y PSOE.