Roldán (Acerinox) refuerza su solvencia con una ampliación de capital tras las pérdidas de 2024
La firma busca recuperar la rentabilidad mediante un nuevo plan contra el absentismo y la extinción definitiva de los expedientes de regulación
Planta de Roldán en la provincia de León. Imagen: Acerinox
En un movimiento estratégico para fortalecer su estructura financiera tras un ejercicio especialmente convulso, Roldán S.A., la filial del grupo Acerinox con planta en Santo Tomás de las Ollas (León), ha formalizado una ampliación de capital por un importe de un millón euros.
Con esta operación, que consta inscrita en el Registro Mercantil, el capital suscrito y desembolsado de la acerera berciana se sitúa cerca de los 13 millones de euros.
Desde Economía Digital hemos contactado con la matriz, Acerinox, para conocer los detalles y objetivos de esta inyección de fondos, pero el grupo ha decidido no hacer comentarios al respecto.
Esta maniobra financiera llega en un momento delicado para la compañía. Roldán cerró el ejercicio 2024 con unas pérdidas de explotación de 27 millones de euros, una cifra que duplica los 13,3 millones negativos registrados el año anterior. La dirección de la empresa ha sido clara al señalar el origen de este descalabro: el conflicto laboral en Acerinox Europa.
La huelga en la fábrica matriz interrumpió el suministro habitual de materia prima, lo que generó un lastre directo de 21,6 millones de euros en el balance de Roldán.
A pesar de los esfuerzos por mantener la actividad (que incluyeron compras de material a la fábrica de Acerinox en Estados Unidos y a otros proveedores externos), la producción de laminación en caliente cayó hasta las 42.227 toneladas, frente a las más de 44.000 del año previo.
Ajustes laborales y el fin del ERTE
La falta de suministro no solo golpeó los números, sino también la estabilidad del empleo. La empresa se vio obligada a aplicar un ERTE de forma intermitente durante meses. Sin embargo, la situación ha comenzado a estabilizarse desde finales de septiembre de 2025, cuando la dirección anunció la extinción del expediente de regulación temporal y la vuelta a la actividad plena de sus 350 empleados.
Para intentar corregir el rumbo, Roldán ha implantado un nuevo calendario laboral y una reorganización de puestos que busca atajar uno de sus problemas estructurales: el absentismo laboral, que afecta de media al 10% de la plantilla. El objetivo, según fuentes sindicales, es que en un plazo de dos años se logre corregir el desfase económico que estas bajas suponen para la producción.
Una apuesta «coyuntural» por el futuro
A pesar de que el informe anual remitido a la CNMV refleja un escenario complejo, la cúpula de Roldán insiste en que la situación es «coyuntural». La compañía mantiene su confianza en la estabilidad a largo plazo y asegura que «no hay indicios que sugieran cambios en las condiciones previstas en los planes de negocio futuros».
Roldán sigue siendo un activo clave para el sector en El Bierzo, produciendo una de las gamas más completas de productos largos de acero inoxidable (barras, alambrón y ángulos). Además, la planta ha completado recientemente un plan de inversión para fusionar sus laminadores y reducir el consumo energético mediante el uso de un solo horno de cabecera, lo que ha permitido una reducción significativa de las emisiones de CO2.
La reciente ampliación de capital parece ser, por tanto, el último paso para blindar la factoría mientras el mercado y el suministro recuperan la normalidad perdida durante el último año.