Bruno Figueras esquiva la liquidación de Habitat

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INMOBILIARIAS

El presidente de Habitat, Bruno Figueras, en una foto de archivo

Barcelona, 08 de diciembre de 2014 (18:32 CET)

Bruno Figueras ya no es uno de los empresario de referencia en Barcelona, tal y como ocurría en plena burbuja inmobiliaria y expansión de su grupo, Promociones Habitat. Con todo, su caída en desgracia nunca le ha llevado a tocar fondo. Figueras ha cosechado victorias judiciales en los últimos cuatro años que le han permitido finalizar las páginas más oscuras de su trayectoria empresarial.

La última ha sido conseguir un nuevo pacto con la banca acreedora para concluir definitivamente el concurso de acreedores de la inmobiliaria y empezar de cero. En su contabilidad ya no están apuntados los 2.500 millones con los que decidió reconocer su insolvencia en 2008 ni el pasivo financiero de 1.124 que constaba en el balance consolidado de Habitat de 2013, según datos del Registro de lo Mercantil. Esta es la cantidad que ha perdonado la banca.

Dos convenios

De esta forma, Figueras se acoge a la disposición de la nueva ley concursal que permite reeditar un acuerdo con los acreedores si no se puede cumplir con lo establecido previamente sin llegar a la liquidación.

El presidente de Habitat consiguió convencer a los acreedores en 2010, cuando se le aplicó una quita del 20%. Ahora, cuenta con la mayoría del pasivo para atorgar una nueva quita del 75% sobre varios créditos que alcanzan un total de 800 millones y del 100% sobre un préstamo participativo que nació del primer convenio de casi 350 millones. Además, pagará en especies con varios solares.

Situación de quiebra técnica

¿Habitat ha superado definitivamente la situación de insolvencia? El propio auditor alertaba en el cierre de 2013 de que los recursos propios contenían unas pérdidas de 616 millones. A pesar de la desaparición de deuda financiera, la inmobiliaria sigue en quiebra técnica porque los activos sólo llegaban a los 564 millones. La compañía se ve forzada a reducir capital y reconocer su estado actual.

La situación económica no ha cambiado y tampoco ha llegado el cambio de signo en el sector. Pero la banca acreedora, un pool de 25 entidades, prefieren evitar la liquidación y pactar con Figueras antes que iniciar el desmantelamiento de la inmobiliaria. Son conscientes de que perderían más con la desaparición de la compañía y la posterior subasta de activos, indican fuentes conocedoras del proceso. Han preferido apostar por lo seguro (unos cuantos solares) y evitar irse con las manos vacías.

Figueras se impuso a Andic y a los Rodés

El presidente de Habitat también ha vencido más allá de los Juzgados de lo Mercantil. La sección quinta de la Audiencia de Barcelona le dio la razón en mayo de 2012 en el pulso con otros dos grandes de los negocios del país: Isak Andic, dueño de Mango; y la familia Rodés (Media Planning).

Ambos reclamaban caso 40 millones a Figueras al acusarle de esconder información durante su entrada en el capital de Habitat en 2007. El tribunal consideró que los minoritarios no tenían razón y no autorizó la indemnización por daños y perjuicios que le exigían. También reclamaban el reembolso de la inversión inicial.

Evitar la cárcel por un accidente laboral en el [email protected]

El empresario consiguió su mayor victoria judicial en los pasillos de los tribunales en noviembre de 2012. Allí negoció un acuerdo con las familias de cinco trabajadores que murieron en una obra en el barrio de la innovación de Barcelona, el [email protected]

La Fiscalía pedía dos años de prisión y una multa de 15.000 euros para el presidente de Habitat en un escrito que pretendía ser ejemplar en el que le acusaba de no disponer de los mecanismos de control que garantizaban la seguridad necesaria en una obra. Los trágicos hechos tuvieron lugar en junio de 2006, cuando en la filial Norbella se estaba trabajando contrarreloj para cumplir con el calendario del proyecto. Un grupo de siete operarios, algunos subcontratados, excavaban una zanja hasta que el muro de contención cedió y los sepultó.

El pacto in extremis alcanzado, previa indemnización a las familias, evitó que el presidente acabara en la cárcel. La pena se redujo a un año de prisión y uno de inhabilitación. Fue su hermana, Virginia Figueras, quien estuvo al frente de la compañía mientras duraba la pena.

Bruno Figueras recuperó el control de Habitat en marzo de 2013.

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