Cruz Roja investigará si hay acoso en sus delegaciones catalanas

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Tres ex trabajadoras presentan denuncia ante el mismo órgano que destituyó al presidente en Madrid por irregularidades

03 de febrero de 2014 (23:21 CET)

Cruz Roja investigará si ha habido trato hostil contra los trabajadores y acoso laboral en las delegaciones de Catalunya. Tres extrabajadoras han presentado tres denuncias ante la Comisión de Garantías, un órgano interno que acaba de destituir al presidente de la delegación de Madrid, Jesús Mora, después de que el comité de empresa denunciara contrataciones irregulares y acoso laboral dentro de la organización humanitaria.

Las tres trabajadoras, pertenecientes a oficinas del Garraf y Maresme, decidieron denunciar ante la Comisión de Garantías, después de enterarse por la prensa de que el órgano investiga las presuntas irregularidades cometidas en Madrid. Las tres empleadas aseguran que recibieron un trato hostil de parte de la institución.

Despidos costosos

“Me crearon una falsa denuncia de acoso, me despidieron sin pruebas ni testigos y en juicio me tuvieron que indemnizar por daños y perjuicios. Ellos aceptaron sin rechistar. Una organización va aceptar una indemnización de 57 días por año trabajado si está convencida que una coordinadora acosó a otra persona”, explica R.A., excoordinadora de una sede del Maresme despedida.

La extrabajadora que llevaba ocho años trabajando para la organización sospecha que, detrás de su extraño despido, había la intención de colocar en su puesto a otra persona, un caso similar al denunciado en Madrid y que terminó con el cese del presidente.

Trato sexista

Otra excoordinadora, que también fue despedida y que acaba de denunciar la semana pasada su caso ante la Comisión de Garantías, asegura que sufrió un trato hostil desde que pidió reducción de jornada para el cuidado de su hija pequeña, en una petición en la que hizo referencia al artículo 37.5 del Estatuto de los Trabajadores. “Desde ese momento comenzaron todos mis problemas, sufrí un trato hostil, me colocaron en otro cargo como administrativa y tuve que ir a juicio para que me restituyeran en mi puesto”, explica C.H., otra excordinadora despedida.

La extrabajadora se queja del trato sexista del que en ese entonces era presidente de la oficina local. “Era una conducta impropia de un presidente de una organización como la Cruz Roja”, añade.

Sin comité de empresa


Antes de los casos, Cruz Roja había despedido a siete trabajadores que intentaban montar un comité de empresa en toda Catalunya, al margen de algunas representaciones locales. Aunque Cruz Roja negó que su despido fuese por esa causa, el personal asumió que era un castigo por intentar crear una organización sindical.

Los extrabajadores se quejan de la opacidad de los salarios en Cruz Roja y de la falta de transparencia. “No sabíamos que había una Comisión de Garantías. En la web no aparece ni una referencia a este organismo”, explica una de las ex trabajadoras.

Cruz Roja también se enfrenta con otro conflicto creciente. El del contrato que firmó con la Comunidad de Madrid por el cual cobrará 67 euros por bolsa de sangre donada. La Marea Blanca estudia la impugnación del contrato.
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