Un Nissan Pulsar en exposición en el Bangkok International Motor Show. | EFE

El recorte de Nissan Barcelona se extiende por toda Europa

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El fabricante japonés hace públicas las cifras del ejercicio 2018/2019 y revela que la producción en la planta catalana fue de 75.609 vehículos

Barcelona, 14 de mayo de 2019 (13:10 CET)

Los 200.000 vehículos que Nissan Barcelona podría llegar a fabricar cada año son una utopía desde hace tiempo. Con un recorte de plantilla de 600 personas en marcha por la atonía de la producción, incluso parecen una quimera hasta los 110.057 coches que la factoría ensambló en el ejercicio 2016/2017. En la última temporada –hasta el 31 de marzo–, la cifra cayó hasta las 75.609 unidades, el 31% menos que hace dos años.

El fabricante japonés hizo públicos este martes los resultados anuales a nivel global y el estado de sus fábricas. En Barcelona, la caída se agravó durante el año hasta terminar con una rebaja del 14,9% ante los 88.888 automóviles que la instalación de la Zona Franca puso en la carretera durante el ejercicio 2017/2018. En la primera mitad del año, el descenso era del 3,2%. Sin embargo, la caída durante los últimos seis meses alcanzó el 25,8%.

La razón del descalabro fue el adiós del Nissan Pulsar, que abandonó la instalación en verano debido a su poco éxito comercial, del que se fabricaban alrededor de 20.000 vehículos al año. La cifra quedó muy lejos de los 80.000 coches que la dirección estimó que se llegarían a producir cada ejercicio.

Y la caída es mayor ya en la temporada 2019/2020. El fabricante elaborará sólo 59.000 automóviles después de recortar la producción otro 25% con el adiós de la furgoneta NV200 de combustión. Finalmente se harán alrededor de 46.000 pickup Navara y 11.000 NV200 eléctricas.

El presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, fijó en 60.000 unidades el nuevo suelo de la fábrica catalana. "No podemos controlar los flujos del mercado", lamentó el directivo en una comparecencia ante los medios españoles.

Si Barcelona fue la cruz, Ávila fue la cara. La fábrica todavía no ha recuperado los volúmenes del ejercicio 2016/2017 (14.823 coches), pero sí se recupera tras la grave crisis sufrida en 2017, cuando incluso se llegó a rumorear su cierre. En el último año, salieron de la factoría hasta 13.070 vehículos, casi el 35% más que en el año anterior.

La atonía de Nissan Barcelona se extiende al resto de Europa, que cae un 15%

No obstante, Barcelona no es la única planta del Viejo Continente por la que pasó la tijera en el último año. Los datos hechos públicos por la empresa que ahora dirige Hiroto Saikawa revelan que en último ejercicio la fabricación cayó el 15% hasta los 660.674 vehículos frente a los 777.183 de la temporada anterior. La cifra también fue peor que las 728.476 unidades de 2016/2017.

El descenso se reparte por todo el continente. La fábrica de Sunderland en el Reino Unido perdió el 14,8% de la producción al caer hasta los 415.364 automóviles desde los 487.269 coches. Además, el pasado mes de marzo, el fabricante anunció que retiraba de la instalación el Infiniti Q30 y el QX30 sports-utility. Además, también dio marcha atrás a la adjudicación del X-Trail, que finalmente se ensamblará en Japón y no en el archipiélago británico.

En Francia, el descenso alcanzó el 32% hasta los 68.035 coches. 

Las cifras de Nissan a nivel mundial

Nissan cifró este martes sus beneficios en 319.138 millones de yenes (2.950 millones de euros al cambio actual), el 57,3% menos por culpa de una caída de ventas en Estados Unidos y Europa. El beneficio operativo también cayó el 44,6% hasta los 2.582 millones de euros. Mientras, la facturación se redujo el 3,2% hasta los 93.924 millones de euros.

La compañía justificó el descenso por "un clima comercial global desfavorable e incurrió en costes a corto plazo por sus iniciativas para mejorar la calidad de las ventas en Estados Unidos así como la implementación de una campaña de extensión de garantía para ciertos vehículos".

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