Fiscalía pide 12 años de cárcel para el ex presidente de La Seda

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El Ministerio Público asegura que Rafael Español y su cúpula incurrieron en cuatro delitos

Rafael Español, ex presidente de La Seda

25 de noviembre de 2014 (19:53 CET)

La Fiscalía ha presentado su escrito contra la antigua cúpula de La Seda de Rafael Español. Solicita para el ex presidente de la firma y para varios miembros de aquella dirección 12 años de cárcel por delitos de estafa por simulación de contrato, apropiación indebida, administración desleal y falsedad documental.

El fiscal de Delitos Económicos, Óscar Serrano, señala que la cúpula realizó varias operaciones de compra-venta de materiales ficticios que ocasionó unas pérdidas de 4 millones de euros a la compañía. Las operaciones, además, elevaron el volumen de negocio de la compañía, lo que ofrecía una imagen distorsionada de la marcha de la empresa.

Venta a Túnez


Esta pieza del caso --en total, tiene cuatro-- se centra en dos operaciones de venta de plástico PET fantasma. La primera nace el 31 de diciembre de 2006 cuando los acusados simularon la producción de 31.2340 toneladas de este material en su planta de El Prat de Llobregat. Posteriormente, también fingieron su venta y transporte a la empresa suiza Netco. Apenas dos meses después, recompraron la mercancía a un precio superior: generando un perjuicio efectivo de 700.000 euros.

Finalmente, Español y su cúpula realizaron una última venta a la empresa Emme (Túnez). La operación se cerró en 25.000 toneladas por 30 millones de euros. El fiscal indica que en el negocio se encuentran todo tipo de irregularidades para una operación de esta envergadura. Además, tampoco consta la existencia ni de albaranes, ni documentos relativos a transporte marítimo o terrestre de dichas mercancías.

Operación de venta a Rusia


La directiva de Español habría realizado la misma estratagema con 27.000 toneladas de mercancía. El 30 de noviembre, habrían vendido a la empresa española Polimeros PET por 29 millones de euros. Posteriormente, se realizó otra operación de recompra con un perjuicio de 1,6 millones de euros.

Esta operación culmina con la venta de las 27.000 toneladas a la empresa VK Import, con sede en Rusia. El valor total fue de 38 millones de euros. Tanto VK Import como Emme se negaron a pagar porque no habían recibido las mercancías. La Seda tuvo que provisionar.

Conclusión

El fiscal concluye que existe una correspondencia casi absoluta entre las toneladas de PET producidas ficticiamente y las que se vendieron a Rusia y Túnez. No obstante, señala que, al no existir tal mercancía, La Seda de Barcelona no sufrió ningún perjuicio por el impago. Las pérdidas se produjeron realmente en los diferenciales entre las operaciones de compra y venta y los gastos de almacenaje facturados a las compañías. En total, 4,1 millones de euros.

El escrito apunta, además a Español, a los directivos Aurelio González, Carlos José Sanz y Sinforiano Sisniega. También apunta a los empresarios de las comapías que compraron la mercancía (Francisco García y Santiago Marsella) y al auditor José Trejo.
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