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Los bancos exigen a Zeta un nuevo plan de negocio que incluya el impacto de la venta de Ediciones B, pero se hace esperar

Barcelona, 22 de abril de 2017 (08:55 CET)

Las relaciones entre Grupo Zeta y la banca acreedora no pasan por su mejor momento. El grupo editor de El Periódico, Sport e Interviú, entre otras publicaciones, que tiene una deuda de 100 millones de euros, pidió 25 millones de euros a los bancos para acometer una profunda reestructuración. Las entidades se mostraron dispuestas a ello, y pidieron un plan de negocio que auditaron con Deloitte, pero algo cambió hace unas semanas.

El anuncio de venta de Ediciones B a Penguin Random House abrió una brecha entre Zeta y la banca. No por la venta en sí, que siempre es bienvenida por unos bancos que en estos casos suelen exigir la desinversión de negocios non core, y que además era una posibilidad recogida en el plan de negocio, sino porque ha cambiado la situación y la compañía se resiste a rehacer sus planes.

Fuentes cercanas a Grupo Zeta explicaron a Economía Digital que la banca acreedora, liderada por Caixabank, el Popular y el Sabadell, se mostró molesta porque Zeta anunció la venta de Ediciones B en plena negociación de la refinanciación, lo que les cogió por sorpresa. Pero esto no fue lo peor.

Irritados: Grupo Zeta no avisó a los bancos de la venta de Ediciones B ni desveló el precio

Pocos días después del anuncio, los bancos y el grupo editorial tenían una reunión para comentar el plan de negocio elaborado por Deloitte, que recogía las propuestas de Zeta, así como otras alternativas. En la reunión, las entidades pidieron a los representantes del grupo que explicaran cómo afectaba la venta a la reestructuración, pero no respondieron, según confirmaron fuentes financieras. Ni siquiera confirmaron el precio de venta de Ediciones B, que se calcula entre 30 y 40 millones de euros, lo que enervó a los bancos.

Después de este choque, a las puertas de la Semana Santa, las entidades exigieron a Grupo Zeta que, tras este corto periodo vacacional, presentaran un nuevo plan de negocio que incluyera el impacto de la venta de Ediciones B. Estaba previsto que la nueva propuesta se concretara esta semana, pero finalmente no fue así.

Los bancos siguen esperando y este asunto está complicando las negociaciones, según explican fuentes cercanas a las mismas. Pese a ello, fuentes financieras aseguraron que no se prevé que se rompan. Los bancos no quieren dejar caer al grupo editorial, ya que se juegan mucho dinero y lo ven viable… tras la reestructuración.

Parón: las negociaciones se han encallado pero la banca no dejará caer a Grupo Zeta

El plan de reestructuración presentado preveía la refinanciación de la deuda, a cambio de desinversiones por valor de unos 70 millones de euros, y crédito adicional de 25 millones de euros para pagar el despido de 200 empleados, costear un plan de transformación digital y contratar a 50 empleados para llevar a cabo dicho plan.

También preveía cerrar algunas publicaciones, la más importante de las cuales, la mítica revista erótica Interviú, con la que nació Grupo Zeta en 1976. También podría cerrar Tiempo y las revistas infantiles, así como periódicos regionales como  El Periódico de ExtremaduraEl Periódico de Aragón y La Crónica de Badajoz

En el área de libros, el plan contemplaba la posibilidad de desinvertir, de forma total o parcial. Los hechos adelantaron al plan con el acuerdo por Ediciones B, que no se cerrará antes de tres meses, ya que Zeta ha planteado un ERE previo al cierre del acuerdo con Penguin Random House.

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