El vicepresidente del Gobierno de Cataluña, Oriol Junqueras, próximo presidente de la Generalitat si se deriva en elecciones. EFE/ Andreu Dalmau.

Junqueras frena las desinversiones de Slim, Miarnau y Cornadó

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Junqueras pide 400 millones al FLA para rescatar la autopista C25 mientras FCC, Comsa y Copcisa ultimaban la venta de Cedinsa, propietaria de la vía

Xavier Alegret

El vicepresidente del Gobierno de Cataluña, Oriol Junqueras, próximo presidente de la Generalitat si se deriva en elecciones. EFE/ Andreu Dalmau.

Barcelona, 26 de junio de 2017 (06:55 CET)

Nervios y enfado en FCC, Comsa y Copcisa. Las constructoras controladas respectivamente por Carlos Slim, Jorge Miarnau y Jordi Cornadó han visto con estupefacción como, en plena venta de la concesionaria Cedinsa, la Generalitat ha dinamitado parte del trabajo hecho. La intención de Oriol Junqueras de rescatar la autopista estrella de Cedinsa, el Eix Transversal (C25), ha frenado las negociaciones hasta que se aclare el futuro de la vía.

Los peajes a la sombra son una ruina para las administraciones si la autopista es un éxito. Son rentables a corto plazo –el gobierno de turno se ahorra la construcción– pero muy caros a largo plazo, puesto que se termina pagando mucho más que el coste inicial. Por ello, la Generalitat se plantea rescatar una de las principales autopistas construidas bajo este modelo, la C25, y ha pedido dinero al FLA para hacerlo, como adelantó La Vanguardia.

La Generalitat tiene hasta final de año para hacerlo, puesto que tiene una ventana abierta ahora, cuando hace diez años del inicio de la concesión, y ha estimado el coste del rescate en unos 530 millones de euros. Para sufragar el rescate, Junqueras ha solicitado unos 400 millones al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Desde la consejería de economía admitieron estar valorando el rescate –este y muchos otros– y que una de las opciones era pedir dinero al FLA, aunque aseguraron que todavía se está estudiando la fórmula de financiación. No obstante, fuentes del ministerio de hacienda sí que confirmaron que Cataluña ha cursado la solicitud al FLA, que el Gobierno está estudiando.

FCC, Comsa y Copcisa negocian vender Cedinsa, pero ahora los fondos interesados prefieren esperar

La noticia cayó como una bomba sobre las constructoras propietarias de la vía. La C25 aporta más de un tercio del negocio de Cedinsa, concesionaria que gestiona cuatro autopistas de la Generalitat y que es propiedad de FCC (34%), Comsa (22%), Copcisa (22%) y Copisa (22%). Pese a que el rescate ofrece un precio muy alto, no gustó nada a las constructoras, según explicaron varias fuentes del sector. Oficialmente, las empresas han evitado pronunciarse ya que quien está negociando con Junqueras son los directivos de la propia Cedinsa.

Junqueras ofrece 530 millones por una de las cuatro autopistas de Cedinsa, mucho más de lo que los fondos interesados en la concesionaria ofrecían por las cuatro autopistas. La causa es que los fondos valoran la rentabilidad, es decir, los beneficios, mientras en el cálculo de la Generalitat, la lógica es otra: el ahorro.

Cataluña paga por coche que pasa por la vía. En el último año, 55 millones. Multiplicados por los 23 años que quedan de concesión –es un cálculo conservador, puesto que presupone que el tráfico ya no crecerá más–, la Generalitat tendrá que pagar 1.265 millones hasta 2040. El rescate permitiría ahorrar más de 700 millones, aunque también tendrá que pagar el mantenimiento de la vía.

Aunque el rescate de la C25 termine fracasando, retrasa las negociaciones para venta de Cedinsa

Por tanto, a priori la operación puede ser interesante para las cuatro constructoras de Cedinsa. El problema es que se ha producido mientras FCC, Comsa y Copcisa negociaban separadamente la venta de sus respectivas participaciones a varios fondos de inversión, como explicó Economía Digital. El fondo francés de Natixis negocia con Slim y Miarnau para tener la mayoría, mientras que los Cornadó lo estarían haciendo con Meridiam.

La intención de estas tres constructoras era vender todo el pack, las cuatro autopistas, y en el caso de Comsa, está negociando además la venta de todas sus concesiones, no solo autopistas sino también ferroviarias, aparcamientos, edificios públicos, etc. La posibilidad del rescate ha puesto en alerta a los fondos y han frenado las negociaciones hasta que se aclare el futuro del Eix Transversal. Si el rescate se lleva a cabo, podrían perder interés, puesto que esta autopista aporta más de un tercio de la cifra de negocio y el beneficio de Cedinsa.

Dudas sobre el rescate

A las constructoras no les queda otra que esperar. Existe cierta sensación de que la operación, como ocurrió hace un año con la intención de rescatar la C17, también de Cedinsa, no se llevará a cabo. Principalmente porque dudan de que el Gobierno dé dinero a la Generalitat para rescatar una autopista y ahorrar a largo plazo, teniendo en cuenta que Junqueras ya anunció que quería renunciar al FLA en 2018 y que el próximo 1 de octubre hay convocado un referéndum de independencia de Cataluña.  Además, hay división en la Generalitat, entre la consejería de economía (ERC) y la de territorio (Pdecat), sobre la conveniencia o no del rescate y de que se financie con el FLA.

No obstante, por la prudencia lógica que existe en los negocios, los fondos quieren ver cómo evoluciona. Por ello, en el mejor de los casos, retrasa las desinversiones que estaban negociando Slim, Miarnau y Cornadó –no consta que Copisa quiera vender Cedinsa– para reducir deuda, un objetivo común que tienen sus constructoras por mandato de la banca acreedora.

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