La Agencia Catalana del Agua intenta hacer caja con el poblado de Sau

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La empresa pública sacará a subasta pública el antiguo poblado que se construyó al lado del pantano por dos millones de euros

El emblase de Sau | ED

20 de octubre de 2014 (20:31 CET)

La Agencia Catalana del Agua (ACA) ha empezado a explorar fórmulas alternativas para aumentar sus ingresos. El próximo 31 de octubre subastará al mejor postor el nuevo poblado de San Romà de Sau, ubicado en las inmediaciones del embalse del municipio de Osona (Barcelona). La antigua localidad quedó colgada bajo las aguas del pantano cuando la infraestructura empezó a operar, en 1962.

El precio de partida supera por poco los dos millones de euros e incluye una veintena de edificaciones que en su día usaron los trabajadores del embalse y sus familias durante la construcción. Actualmente las viviendas están vacías y en perfecto estado de conservación, indican fuentes de la empresa pública.

Costes de mantenimiento

Además de hacer caja, la ACA espera limitar su partida de gastos anuales al desprenderse de este activo. Los mismos interlocutores señalan que la compañía estaba obligada a invertir en el mantenimiento tanto de las viviendas e infraestructuras del pueblo como de la vegetación que le rodea.

El pequeño complejo lleva el sello del arquitecto catalán Josep Maria Pericas (quien fue nombrado responsable titular de la Basílica de Montserrat en 1915). El gobierno franquista encargó a partir de 1951 la construcción de una nueva iglesia y de los chalés de los ingenieros y directivos de la obra de la construcción del embalse. Estas son las casas que se subastan. La iglesia nueva es propiedad del Obispado.

Fomentar el turismo y liquidar deuda

La ACA afirma que espera dinamizar la actividad económica de la zona con la transacción. Destaca su importancia desde el punto de vista turístico, ya que las residencias están en un entorno natural, poco poblado y cerca de un embalse que se usa para deportes náuticos. Incluso existe un club náutico, el Vic-Sau, para quienes se acercan a practicar piragüismo y esquí acuático.

La ACA tiene las inversiones casi suspendidas hasta 2018, ya que debe destinar los recursos que genera la actividad a liquidar la abultada deuda que arrastra.


Ingresos extraordinarios

El pasivo alcanzaba los 937,3 millones de euros en marzo de 2012. En ese momento, se pactó una refinanciación de 500 millones con un pool de bancos liderados por Caixabank y Banc Sabadell para evitar la quiebra técnica en la que se encontraba la empresa. La operación se estructuró en varios créditos sindicados, préstamos bilaterales y créditos puente con vencimiento en 2018. 

Ese será el año en que la ACA podrá invertir en nuevas infraestructuras si no dispone de ninguna inyección de capital extraordinaria como la que pretende conseguir la semana próxima.
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