Las constructoras se vuelcan en el AVE ruso ante el fiasco de Brasil

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INFRAESTRUCTURAS

El Rey y Vladimir Putin son viejos amigos

20 de septiembre de 2012 (20:04 CET)

Uno de los mayores proyectos de infraestructuras de la historia, el AVE entre Río de Janeiro y Sao Paulo, se quedará probablemente en manos de las constructoras brasileñas. Esta es la percepción de las empresas españolas del sector, que ven cómo se les escapa la principal obra civil del plan de infraestructuras del Gobierno de Dilma Rousseff.

El proyecto de la línea de alta velocidad entre las dos ciudades más grandes del país sudamericano está valorado en unos 15.000 millones de euros. Los pliegos de condiciones se darán a conocer en octubre y la sensación en el mercado es que se redactarán para que las constructoras brasileñas consigan los contratos. "Lo vamos a tener muy difícil, por no decir imposible", explica una fuente de una gran constructora española con intereses en la zona a Economía Digital.

Aunque también sacan hierro a la adjudicación proteccionista. "Es lo normal, aquí en España también pasa. ¿Alguna firma internacional ha construido alguna línea de AVE nacional?”, afirma el mismo interlocutor.

La contraprestación rusa

Las constructoras españolas han esperado otro tren de alta velocidad ante las dificultades por licitar en la zona: el AVE que unirá Moscú y San Petersburgo. Un proyecto de 660 kilómetros que está valorado en 14.000 millones de euros.

Los empresarios nacionales ven que en el país presidido por Vladimir Putin tienen muchas más posibilidades de conseguir una licitación por una gran diferencia de base: "En Rusia no saben construir un AVE, no tienen compañías propias que sepan hacerlo”, dice una de las fuentes antes mencionada. Por lo que necesitarán el trabajo de algún grupo extranjero.

Parecido al árabe

Rusia tiene precalificados cinco consorcios y uno de ellos es español, encabezado por Adif. El proyecto de este AVE es parecido al de Arabia Saudí, ya que se licitará todo el proyecto al mismo tiempo y no por trozos (como sí pasa, precisamente, en Brasil).

Por un lado, saldrá a concurso la construcción y, por otro, la explotación y mantenimiento del corredor durante treinta años.

Relaciones

Las constructoras nacionales confían más en el proyecto ruso porque “se ha trabajado más y mejor”. Además, las relaciones entre Rusia y la Casa Real son excelentes. El pasado julio el Rey Juan Carlos viajó junto a un séquito empresarial a Moscú para intentar conseguir nuevos contratos para las empresas españolas. Especialmente en la alta velocidad.

El Monarca también intentó mediar en Brasil durante su visita oficial del pasado junio. Los empresarios del sector aseguran a ED que Don Juan Carlos obtuvo una negativa al hablar de la construcción del proyecto, pero que España podría tener buenas opciones en la explotación y mantenimiento y el material rodante. Por ello, Renfe y Talgo se presentarán en el concurso brasileño, tal y como avanzó este medio el pasado junio.
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