Los trabajadores de Basi reclaman a la Generalitat que pilote el ERE

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La compañía catalana prevé despedir a 118 empleados tras perder la fabricación de Lacoste

10 de abril de 2013 (20:35 CET)

Hace apenas unos días se conocía que Lacoste había rescindido el contrato de la fabricación de sus prendas en España con el grupo Basi. Como consecuencia, la empresa catalana anunciaba un expediente de regulación de empleo (ERE) para 118 trabajadores de los centros de Badalona y Barberà del Vallès, alegando que había tenido pérdidas los últimos tres años.

Este martes comenzaba la negociación por el expediente laboral pero finalmente no ha habido encuentro y los sindicatos han pedido al Departament d'Ocupació que medie. La reunión estaba prevista para mediodía pero cuando la dirección ha visto a los 13 representantes del comité de empresa –compuesto por CCOO, UGT y CGT-- ha pedido negociar con una comisión más reducida.

Plante de los sindicatos

Los sindicatos han dicho que “no” y se han marchado, según detalla el portavoz de CCOO en Basi, Carlos Chicano. Ante la imposibilidad de un acuerdo entre las partes, los representantes de los trabajadores han decidido acudir a la Generalitat para que pilote el ERE y se inicie la negociación de las condiciones de las salidas. Los sindicatos, por su parte, aseguran que es un expediente duro y difícil porque afectará al 44% de la plantilla con trabajadores que tienen mucha antigüedad y una edad que complicará su inserción al mercado laboral. En la actualidad trabajan 495 personas en el grupo Basi, entre los de fábrica y los de las tiendas.

Los 118 afectados por el ERE sólo serán de los centros de producción donde hay 226 empleados y, según CCOO, las salidas se podrían producir en los próximos dos años con una primera ronda de 84 personas en 2013 y otras 34 en 2014.

A la espera de Puig

Por su parte la compañía todavía no ha hecho declaraciones al respecto a las preguntas que le ha realizado este diario. Según apuntan los sindicatos, la dirección ha alegado este martes que no reconocía la legitimación de la representación legal de los trabajadores de la empresa como comisión negociadora del ERE. Sea como fuere, ahora la pelota está en el tejado de Felip Puig que tendrá que mediar entre ambas partes para que puedan sentarse de nuevo en la mesa negociadora.
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