Netflix cría una generación libre de publicidad. Foto: Pixabay

No es solo Netflix: HBO y Amazon Video también escapan de Hacienda

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La elusión fiscal es un clásico de las empresas tecnológicas. Las tres grandes plataformas en España se aprovechan cada año pese a las críticas

Barcelona, 01 de julio de 2019 (04:55 CET)

Netflix, HBO y Amazon Video son las tres plataformas de vídeo en streaming que reinan el mercado. Guardan el dato de cuántos usuarios tienen como el más preciado de sus secretos, pero están cada vez más presentes en los hogares españoles. No obstante, su aportación a las arcas públicas, pese a estar amenazadas ahora por la tasa Google y por la tasa RTVE, es muy distinta: ninguna de las tres paga por los beneficios que generan sus usuarios en España.

La indignación saltó el pasado viernes cuando se conocieron las primeras cifras de Netflix en nuestro país desde que tiene estructura societaria. La compañía estadounidense, que se ha colado en más de 2,2 millones de casas en España, de acuerdo a datos de competencia, desveló un pago por beneficios irrelevante: 3.146 euros a través de dos sociedades, es decir, lo mismo que paga aproximadamente un trabajador medio por IRPF.

Pero esta estrategia ni es nueva ni es exclusiva de Netflix. Las otras dos grandes plataformas de emisión en streaming, HBO y Amazon Video, también utilizan la ingeniería fiscal para eludir el pago de impuestos. Este método, aplicado también por plataformas digitales como Uber o Airbnb, es legal pero despierta muchas críticas a nivel nacional e internacional porque permite que las grandes compañías terminen pagando menos impuestos en los países en los que operan.

Lo hacen a través de un mecanismo muy sencillo: establecen sus sociedades en España, pero limitan su actividad a dar servicios de apoyo a las matrices, establecidas en países extranjeros. El objetivo lo tienen claro: trasladar el grueso de la facturación  — el de España y el resto de países — a estos destinos en los que la presión fiscal es menor.

Es un problema que trae de cabeza a las entidades europeas e internacionales. La OCDE lo intentó hace varios años con la iniciativa Plan de Acción BEPS (Base Erosion and Profit Shifting). BEPS se entiende como “la existencia de lagunas o mecanismos no deseados entre los distintos sistemas impositivos nacionales de los que pueden servirse las empresas multinacionales, con el fin de hacer desaparecer beneficios a efectos fiscales".

El método Amazon

Amazon Video está presente en España desde que puso en marcha su plan prime, en el que junto con el video se incluyen servicios como entregas más rápidas a los clientes, además de una amalgama de servicios como música y cloud. La compañía tampoco ofrece desglosada su cifra de usuarios, pero la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) calcula que su alcance llega ya a 656.000 hogares españoles.

Al igual que Netflix, el dinero que abonan sus suscriptores no termina en España. La compañía de Jeff Bezos canaliza sus servicios audivisuales a través de una sociedad radicada en Luxemburgo (Amazon EU SARL).

Amazon, sin embargo, no utiliza esta ingeniería fiscal en todas sus actividades. La compañía opera con varias filiales de logística, una de sus actividades principales, anotando en sus cuentas la actividad real que genera allá donde opera.

Y es que sus servicios y filiales en España son diversos: Amazon Spain Services se encarga de prestar asistencia y soporte para los servicios administrativos, financieros y técnicos; Amazon Online Spain comercializa publicidad, y Amazon Data Services Spain (antes Amazon Web Services Spain), encargada de la venta de servicios informáticos en la nube. Recientemente ha creado una nueva filial, Amazon Road Transport Spain SL, destinada a reforzar su actividad logistica. 

HBO y la vía sueca

La última de las plataformas de streaming con gran presencia en España es HBO, que lleva desde 2016 implantada en España bajo la sociedad Home Box Office Spain Ventures. La compañía, artífice de series como Juego de Tronos y Los Soprano, no escoge ni Holanda ni Luxemburgo como destino para facturar, sino Suecia.   

La filial española aún no ha presentado sus cuentas de 2017, pero de momento se conoce que solo ha pagado un impuesto de sociedades de 45.205 euros. Su accionista único es HBO Nordic AB, radicada en la capital de Estocolmo, una sociedad más del grupo estadounidense.

La consultora EY, encargada de elaborar el último informe de cuentas, señala que las suscripciones de sus abonados "son facturadas a nivel centralizado desde la sociedad matriz y facturadas por parte de Home Box Office Spain Ventures SL a la misma".

Hay plataformas streaming que sí pasan por caja en España

Pese a todo, hay plataformas de vídeo que no optan por el camino de Netflix y Amazon Video y sí anotan en sus cuentas la actividad generada en España por las suscripciones de sus usuarios.

Un ejemplo es la plataforma de vídeo bajo demanda Filmin, conocida por ofrecer películas de autor. Opera bajo la sociedad Comunidad Filmin SL y factura todo desde España. Ocurre lo mismo con las plataformas de las televisiones, como Atresplayer, y las de las telefónicas, como Movistar Lite

Otro ejemplo es Rakuten TV, conocido hace unos años como el videoclub online Wuaki. La plataforma propiedad del gigante japonés, que combina el servicio de vídeo bajo demanda con el de pago por visión, factura todos sus ingresos en el mercado nacional. 

Utiliza para ello la sociedad Rakuten TV Europe SL, en la que además centraliza los ingresos del resto de países europeos en los que está presente. Según las últimas cuentas del Registro Mercantil, aproximadamente el 70% de sus ingresos llegan desde el mercado nacional y el porcentaje restante llega desde los países europeos en los que se ha ido implantando.

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