El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

Este es el plan de Telefónica para que Europa venza a EE.UU y China

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Telefónica propone una ‘carta de derechos digitales’ para proteger a las personas

Barcelona, 03 de agosto de 2020 (19:41 CET)

Telefónica pide a Europa que lidere una revolución digital para hacer frente a Estados Unidos y China, las dos grandes potencias tecnológicas mundiales.

La compañía española que preside José María Álvarez-Pallete propone la creación de una “carta de derechos digitales” que proteja a las personas. Se les debe garantizar el derecho a controlar sus datos personales.

Apuesta por una nueva "ética de los datos", que aporte mayor transparencia, control y capacidad de elección para el ciudadano. Por eso, Telefónica plantea que Europa lidere una revolución basada en el uso de los datos personales.

Estos datos tienen en la actualidad un valor económico y, en un futuro, se les puede considerar como un nuevo factor de producción con capacidad de generar riqueza. Telefónica advierte que la mayor parte de ese valor está ahora en manos de un número reducido de plataformas digitales gigantes.

La compañía española pide que sea Europa quien lidere el desarrollo a todos los niveles, sobre todo pensando en los ciudadanos europeos, para no quedar relegados por Estados Unidos y China.

Por eso, en su Pacto Digital, ve "clave" que la Unión Europea adapte las normas de competencia y tenga en cuenta los nuevos competidores digitales y el papel de los datos, con el fin de que las reglas del juego se apliquen de igual

También cree que es "fundamental" que la fiscalidad en el mundo digital tenga en cuenta el lugar donde se realizan las transacciones y se utilizan los servicios.

En el marco de la crisis causada por la pandemia de coronavirus, uno de los puntos de la carta es que el uso de la tecnología digital esté en sintonía con "el respeto a la privacidad y el consentimiento de la persona".

En países como en Alemania se han desarrollado aplicaciones descentralizadas con altos niveles de protección de la privacidad que han hecho posible "una gran aceptación y adopción de la tecnología por parte de la población”.

Telefónica considera que "una digitalización centrada en el ser humano debería enfocarse en el fortalecimiento de la confianza en el uso de la tecnología, basarse en valores y en el uso responsable de la tecnología por parte de los sectores público y privado".

Respecto el uso de la inteligencia artificial y del 'big data', se señala que "debe respetar los derechos humanos y la privacidad, cumpliendo criterios de transparencia, comprensibles para las personas y ofrecer seguridad y protección".

Principios éticos

Telefónica ya está aplicando una serie de principios éticos a la inteligencia artificial. Uno de ellos es que no tenga impactos discriminatorios en relación con la raza, el origen étnico, la religión, el género, la orientación sexual, la discapacidad o cualquier otra condición personal.

Otros principios son la transparencia y facilidad para que los usuarios sepan que están interactuando con un sistema de inteligencia artificial, así como qué datos suyos se usan y para qué.

Telefónica apunta al llamado 'Humanismo Digital' como la base de la transformación. Se trata de reducir de forma urgente las brechas digitales, conectar a todos y garantizar la igualdad de acceso al desarrollo y las tecnologías digitales.

Para lograrlo, cree que el incremento de inversiones en redes de fibra ultra rápida y de 5G debe convertirse en una prioridad fundamental para los políticos y reguladores.

En declaraciones a Europa Press, Álvarez-Pallete subraya que "es fundamental el desarrollo de esta ‘carta de los derechos digitales' que proteja la dignidad y los derechos fundamentales de las personas en una sociedad impulsada por los datos. En Telefónica creemos que las posibilidades que abre esta revolución son enormes y debemos aprovechar su potencial para mejorar la calidad de vida y bienestar de las personas y generar riqueza. Todo es nuevo y nada está definido, lo que está generando incertidumbres. Necesitamos nuevas reglas, basadas en valores, que tendremos que escribir. La clave es actualizar el Estado de bienestar poniendo al día los valores europeos comunes: el humanismo”.

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