El presidente de Planeta, José Creuheras, durante la rueda de prensa ofrecida hoy previa al fallo del Premio Planeta 2018.  EFE/Andreu Dalmau.

Planeta se queda en Madrid: "Las condiciones en Cataluña no han cambiado"

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El grupo editorial de la familia Lara dice que la inestabilidad política continúa, por lo que ni siquiera se ha planteado el retorno a Cataluña

Carles Huguet

Economía Digital

El presidente de Planeta, José Creuheras, durante la rueda de prensa ofrecida hoy previa al fallo del Premio Planeta 2018. EFE/Andreu Dalmau.

Barcelona, 14 de octubre de 2018 (17:54 CET)

Planeta no volverá a Cataluña. Al menos a corto plazo. El grupo editorial de la familia Lara trasladó su sede social en octubre de 2017, en plena huida de empresas tras el referéndum del 1 de octubre, y un año después se mantiene firme en su decisión. "Las condiciones no han cambiado", dijo el presidente del conglomerado mediático, José Creuheras.

El ejecutivo aseguró que la compañía ni siquiera ha estudiado el retorno. "Si cambia la situación nos lo plantearíamos, sería un signo de normalidad", avanzó. No obstante, la vía del diálogo abierta entre la Generalitat de Catalunya y La Moncloa no parece ser suficiente. "La decisión es firme", zanjó en la presentación de los Premios Planeta 2018.

Creuheras defendió la marcha, que se produjo "por seguridad y para proteger a accionistas, colaboradores y autores". No obstante, nada varió en la operativa: "Es una decisión fundamentalmente jurídica, pues los colaboradores siguen en Barcelona, Madrid, Sevilla o donde estén instalados", explicó. Así, "no ha tenido trascendencia desde el punto de vista operativo", aclaró.

Planeta mantiene su cuartel general en Barcelona, pero la sede fiscal está en Madrid

De este modo, el cuartel general de Planeta se mantiene en el icónico edificio de la barcelonesa Avenida Diagonal. Ahora de alquiler --los Lara vendieron el edificio al fondo de inversión Blackstone--, el grupo accionista de Atresmedia y La Razón, entre otros, ve con normalidad los gestos de distensión del Ejecutivo socialista liderado por Pedro Sánchez pero no emprenderá el camino de vuelta como sí hizo, por ejemplo, Agbar.

Entre las medidas para rebajar las hostilidades, la vicepresidenta Carmen Calvo avanzó en RAC1 que derogaría el decreto para que las empresas pudieran trasladar su sede social sin tener que pasar por la junta. “El Gobierno tiene claro que hay que ayudar a crear un marco de seguridad y estabilidad en Cataluña para que las empresas que se fueron vuelvan y las que han venido sepan que vamos a trabajar por la estabilidad”, defendió la semana pasada.

"No nos afecta", respondió Creuheras.

Desde la entrada en vigor de la norma, más de 4.400 empresas salieron de la comunidad autónoma, según los datos del Colegio de Registradores. La mayor parte de cambios de domicilio se materializó en los primeros meses de 2018, pues los trámites iniciados durante el otoño finalizaron con la entrada del nuevo año. No obstante, la Generalitat redujo el impacto de la fuga empresarial a 2.501 compañías hasta el 31 de julio de 2018. 

Dardo de Planeta al Gobierno

Tras la crítica al clima político en Cataluña, Planeta también tuvo un dardo para el PSOE y los Presupuestos pactados este mismo mes de octubre con Podemos. "Nos parece que la cantidad destinada al mundo editorial es muy corta, sólo hace falta trazar una comparativa con otros países", lamentó Creuheras.

No es un mal exclusivo del gabinete de Pedro Sánchez. "El sector del libro es uno de los grandes olvidados de todos los gobiernos", recordó.

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