Imagen de la fábrica de Seat Martorell.  EFE/Albert Olivé

Seat arrastrará la escasez de motores hasta 2020

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El fabricante español sufrirá la lentitud en de Volkswagen durante meses por lo que tendrá que cerrar Martorell algunos días y retrasar la entrega de coches

Barcelona, 12 de diciembre de 2018 (04:55 CET)

A Seat le faltan motores para la cantidad de coches que fabrica. Y la escasez seguirá durante 2019. Los retrasos de Vokswagen para homologar todos sus propulsores a tiempo bajo la nueva ley WLTP provocaron que el fabricante español haya tenido que cerrar la planta de Martorell durante varios días desde otoño. Ahora, el grupo alemán ya advierte que no vislumbra un retorno a la normalidad hasta prácticamente la llegada de 2020.

En la reunión del comité europeo celebrada la pasada semana en Wolfsburgo, Herbert Diess, el presidente de Volkswagen AG –la matriz que engloba Volkswagen, Seat, Audi y Porsche--, explicó a los trabajadores de la instalación catalana que hasta finales del próximo año no puede asegurar otra vez un suministro fluido; un traspié que puede aguar un 2019 que pintaba de récord. Lo mismo sucederá con el centro de Volkswagen en Navarra.

Desde la empresa aseguran que ya cuentan con el 90% de los motores homologados y que en las próximas semanas la previsión es la de alcanzar el 100% de las certificaciones. Sin embargo, a partir de entonces se abrirá un proceso para normalizar la producción que durará meses: habrá que aliviar la presión sobre las motorizaciones con más demanda y que los últimos en ser validados alcancen los ritmos de fábrica normales.

Hace semanas, el presidente de la firma española, Luca de Meo, ya hizo autocrítica. “La crisis de los motores no afecta al empleo, pero nos hace ver que tenemos que ser más flexible”, dijo el ejecutivo italiano en declaraciones recogidas por La Vanguardia. Se refirió a que los empleados de una línea no pueden trabajar en la otra. “Podemos encontrarnos con menos actividad en una y necesidad en otra, por esto vamos a corregirlo”, avisó.

Los sindicatos de Seat denuncian la "incertidumbre" al desconocer los recortes a la producción que se aplicarán

Pese a las recetas, fuentes del comité de empresa de Seat consultadas por Economía Digital lamentan la “incertidumbre” que reina por la falta de motores. Vaticinan “un año de volumen incierto” tras reunirse con Diess en el cuartel general de Volkswagen. De este modo, no se atreven a revalidar las 480.000 unidades que producirá Martorell en 2018; una cifra que casa con la pronosticada a finales de 2017 pero que podría haber sido mucho mayor de no ser por el impacto de la nueva norma.

Por el momento, la actividad en Martorell sigue con altibajos, aunque se espera un ejercicio tranquilo. En el mes de diciembre se echarán en falta hasta 3.300 motores, siendo el Seat Ibiza y el Seat Arona los modelos más afectados. Por ello, se cerró la fábrica el 7 de diciembre y se cancelará la actividad de la línea 1 --en la que se fabrican ambos vehículos-- para el día 10 y de las líneas 1 y 3 para el día 21 de diciembre.

El impacto de la normativa WLTP echará por tierra la ambición de la cúpula de Seat de alcanzar los 600.000 modelos elaborados en la instalación catalana. Al menos en 2018. "Con algunas inversiones y si logramos incrementar la flexibilidad laboral podemos alcanzar esta cifra", explicaban fuentes de la dirección a mediados de noviembre. Aun así, aspiran a mejorar el año actual ante la previsible implementación de un tercer turno para el Seat León y la abundancia de modelos existente.

Pero la crisis de los motores no sólo afectará a la fábrica de Martorell. También golpeará a los consumidores, pues tendrán que esperar más para recibir sus vehículos. Según un portavoz de la empresa, las cifras anuales de ventas estarán en la línea marcada antes de comenzar el año. La nueva ley acabará, eso sí, con el crecimiento extraordinario que se obtuvo a lo largo del ejercicio.

Volkswagen Navarra no descarta nuevos cierres

La legislación también volverá a golpear a la instalación de Volkswagen en Navarra, que ya tuvo que acometer un ERTE de ocho días por la falta de propulsores. En el mismo comité, los sindicatos de la instalación plantearon sus "inquietudes" por el futuro inmediato del centro. Las respuestas les dejaron tranquilos, aseguraron a EFE.

No obstante, asumen que los cierres pueden repetirse en los próximos meses: "es cierto que también puede ser que haya algún problemilla en cuanto a algún día de cierre más por falta de suministro de motores, pero en principio no lo contemplamos", añadieron.

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