Seat tendrá una paga extra de beneficios si supera los 100 millones

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La empresa y los sindicatos negocian el convenio para los próximos cinco años, con una quinta paga extra y más flexibilidad, pero sin garantizar más trabajo

Vista aérea de la fábrica de Seat en Martorell

Barcelona, 01 de mayo de 2016 (01:00 CET)

La dirección de Seat y el comité de empresa ultiman el establecimiento de una nueva paga, a partir de este año, que dependerá de los beneficios y que se fijará en el nuevo convenio. Según han explicado ambas partes a Economía Digital, están de acuerdo en esta nueva retribución pero están negociando todavía cómo se establecerá.

La empresa ha ofrecido una paga extra vinculada a los beneficios, siempre y cuando éstos superen los 100 millones de euros. Inicialmente ofreció el 5% de lo que sobrepase esta cantidad, aunque ha mejorado la propuesta hasta el 8%, con un pago mínimo de 150 euros si no se llega a los 100 millones.
 
Los sindicatos ven con buenos ojos la propuesta pero piden que sea algo más realista. Seat ha estado seis años en pérdidas y aunque en 2015 volvió a ganar dinero, sólo se apuntó unos beneficios de 6 millones de euros. Por ello, el comité de empresa pide que se sitúe la cifra por debajo de los 100 millones.    

Beneficios de nueve cifras en 2017    

La empresa, por su parte, es más optimista y prevé llegar a los 100 millones de beneficios en 2017. Una vez pasada la crisis, y con los lanzamientos de los próximos meses –el Ateca, su hermano pequeño, el nuevo Ibiza y probablemente otro SUV–, esperan dar un salto en ventas que impulse la cuenta de resultados.  

En estas previsiones no tienen lugar más efectos del fraude de las emisiones que afecta al grupo Volkswagen, del que Seat forma parte. Todo el esfuerzo de provisiones lo ha hecho la matriz, lo que ha sumido al grupo en pérdidas, y las marcas sólo se han enfrentado al bajón de ventas que, aunque para Seat ha sido pronunciado, también se considera pasajero.  

Nuevo convenio    

Unos 11.000 trabajadores de Seat están desde el 1 de enero con un convenio provisional. El anterior, de cinco años, venció al terminar 2015 y la dirección y el comité de empresa están negociando un nuevo marco laboral también para cinco años (2016-2020). Después de varias reuniones sin avances importantes, la pasada semana, en la novena reunión, se dio un empujón a las negociaciones.  

A pesar de que tienen tiempo, ya que disponen de tres años durante los cuales mantienen las condiciones del anterior convenio sin que decaiga, los sindicatos quieren cerrarlo antes del verano. Por ello, ya han entrado en los aspectos clave: la organización del trabajo y sobretodo el salario.  

Subida del 0,25%  

A nivel retributivo, además de la paga de beneficios, que será la quinta paga extra de los empleados de Seat –ahora tienen un total de 16 nóminas–, están negociando también los incrementos salariales para los próximos cinco años.
 
La plantilla de la filial de VW mantendrá el poder adquisitivo con un incremento del IPC que será, al menos, del 0,25%. Es la misma cifra en la que el Gobierno ha revalorizado las pensiones con IPC negativo.  

A principios de año, los salarios bajo convenio subirán un 0,25% y a final de año, se pagará la diferencia entre el IPC real y esta cifra y, además, se consolidará el aumento en tablas salariales. Si la inflación es negativa o inferior al cuarto de punto, simplemente no se aplicará aumento, pero no se restará la diferencia a los salarios.
 
Vacaciones móviles  

El reparto de la jornada anual es otro de los puntos importantes, ya que en los últimos convenios se han establecido medidas de flexibilidad que han ayudado a la empresa a asumir sus incrementos de producción con facilidad. Los turnos de fin de semana en la línea del Audi Q3, negociados mes a mes, han sido habituales en los últimos años.

También la línea del Q3 experimentó el pasado verano una práctica que ahora Seat quiere establecer en el convenio. Que las vacaciones se puedan repartir al largo del año y que, en lugar de hacer las cuatro semanas en agosto, se hagan tres y la otra sea móvil y se puede hacer entre junio y noviembre.  

Este cambio permitiría a la fábrica de Martorell no parar durante el verano, con lo que estaría mejor preparada para incrementos de la producción. El comité de empresa no se opone a esta medida pero pide que, a cambio, se compense económicamente a los trabajadores afectados.  

La incógnita de 2018
 
El convenio se está negociando con un horizonte de crecimiento, pero los sindicatos quieren cubrirse las espaldas ante una fecha que temen: 2018. Ese año, hacia el tercer trimestre, Martorell deja de fabricar el Q3, un éxito de ventas, y se sustituye por el Audi A1, un modelo que requiere de menos horas de fabricación y, por tanto, de menos mano de obra.  

El comité de empresa ha pedido que se asigne un nuevo modelo a la fábrica catalana para garantizar la producción y el empleo. No se conforman con el A1 y el SUV pequeño, que, como anunció el presidente de Seat, Luca de Meo, en la presentación de resultados de la marca, se fabricará en Martorell.  

Los sindicatos no recibieron esta noticia como una novedad porque ya lo daban por hecho: se fabrica sobre la plataforma del Ibiza y Martorell acaba de estrenar la nueva y moderna línea para este histórico modelo, que habrá que amortizar. Por ello han pedido algún nuevo modelo, aunque por ahora, la empresa no garantiza nada.  

Se ha hablado de varias opciones, como fabricar el excedente del Volkswagen Polo, que se fabrica en Pamplona, o de una variación crossover del mismo modelo, pero desde la compañía no confirman nada. Desde el comité de empresa aseguran que hay informes sobre esta posibilidad, pero dudan de que la fábrica navarra se deje perder nueva producción, aunque tenga que hacer más turnos.
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