Vallformosa reestructura su consejo tras el cisma familiar

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Las bodegas dan entrada a varios directivos en el consejo de administración tras la traumática salida de dos hermanos de la compañía

Masia de las 'cavas' Vallformosa, en Vilobí del Penedès (Barcelona) / Google Maps

Barcelona, 28 de diciembre de 2016 (06:00 CET)

Freixenet no es la única cava catalana con problemas familiares. Masía Vallformosa, una bodega algo más modesta aunque muy conocida en la zona, los resolvió a principios de año con la salida de dos de los tres hermanos que trabajaban en ella, como adelantó Economía Digital. Ahora ha consolidado estos cambios con una reestructuración de su consejo de administración.  

El propietario de las bodegas era Josep Domènech Torné, de 87 años, que hace más de una década dejó la dirección en manos de sus hijos Enriqueta (Queta), Oriol y Xavier. Tras unos ejercicios con pérdidas, una alta deuda y una gestión dubitativa, Queta cogió las riendas, profesionalizó la compañía con la entrada de un director externo y echó a sus hermanos, como avanzó este medio.  

El cisma se produjo hace casi un año, en enero. Entonces, la sociedad nombró a dos administradores: la propia Queta Doménech y el director general externo, Vicenç Vidal. Entre ambos suman la mayoría del capital de Vallformosa, aunque el resto de la familia mantiene participaciones.  

Este mes, las cavas comunicaron al Registro Mercantil la revocación de los dos administradores solidarios y el nombramiento del nuevo consejo de administración, que consolida la situación en la que quedó Vallformosa tras el cisma familiar.  

Nueva estructura  

Con la nueva estructura, Queta Domènech ha pasado a ser presidenta de la empresa, y Vicenç Vidal, consejero delegado. Ambos trabajan mano a mano para mejorar las cifras de una empresa que, a pesar de mejorar ligeramente sus ventas en 2015, hasta los 28,4 millones, redujo en dos tercios su beneficio, hasta el medio millón de euros.  

Junto con Domènech y Vidal, las bodegas han configurado un consejo de administración con varios de sus principales directivos: Carlos Fuertes, director de organización, y Christopher Heirwegh, director comercial. También han entrado en el consejo dos miembros del bufete Graells March, que ha asesorado a Vallformosa en los cambios de los últimos meses: el propio Josep Graells March y Juan José Andújar.  

Vallformosa exporta el 85% de su producción, pero la mitad va a un mismo mercado, el belga. A pesar de ser un referente del cava allí, la empresa busca abrir otros mercados y reducir su exposición a Bélgica, además de conseguir subir el precio por botella.
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