La Cámara de España pide al Gobierno «consensos» para aplicar los fondos europeos

El presidente de la institución, José Luis Bonet, reclama que se paralicen las subidas de impuestos y da su visto bueno a la nueva reforma laboral

El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, durante la gala de celebración del 40 aniversario de la Corte Española de Arbitraje / Foto: CEA

La Cámara de Comercio España ha lanzado un mensaje de advertencia al Gobierno Pedro Sánchez para que no decida en solitario la aplicación de los fondos europeos del coronavirus. El presidente de la institución, José Luis Bonet, ha pedido que se reduzca el nivel de crispación política para facilitar que esta inyección económica sirva para consolidar la recuperación económica.

«Ahora hay una oportunidad histórica que no se puede desaprovechar gracias a los fondos ‘Next Generation’ y hay que buscar consensos porque la transformación económica requiere de mucho esfuerzo», ha expresado Bonet en una entrevista con la Agencia Efe.

Sus declaraciones se producen después de casi medio año marcado por el enfrentamiento entre el PSOE y PP con motivo de los fondos de recuperación activados por Bruselas. La formación de Pablo Casado ha insistido en la necesidad de que la Comisión de Hacienda evalúe los proyectos empresariales y que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ejerza como fiscalizadora sobre todas las inversiones, aunque todavía no ha logrado apoyos suficientes.

Más allá del conflicto político, Bonet ha subrayado la necesidad de que los fondos europeos permitan a las pequeñas y medianas empresas comenzar a digitalizarse, fomentar la sostenibilidad y comenzar a mirar hacia el exterior como camino para lograr una transformación del tejido empresarial español. Y ha pedido cautela en su aplicación.

«Puede pensarse que la llegada de los fondos va lenta, porque hay cierta confusión, pero esto es un programa de seis años, no pasa nada porque empiece en enero. Lo importante es hacerlo bien», ha explicado.

La Cámara de España reclama al Gobierno que frene las subidas de impuestos

La recomendación de limar asperezas en la gestión de los fondos no es la única que ha puesto sobre la mesa el presidente de la Cámara de España. Bonet también ha pedido al Gobierno «sentido común» a la hora de aprobar medidas de carácter fiscal que puedan poner en jaque la evolución de la economía. «Hay que tener cuidado con no estropearlo, la recuperación no está completa, y más ahora con las restricciones por la ómicron», ha subrayado.

Bonet ha advertido sobre el riesgo que puede representar un nuevo ajuste fiscal para los empresarios, después de golpe económico que ha supuesto la subida del precio de las materias primas o la crisis internacional de suministros durante el último tramo del año.

El Gobierno todavía mantiene en suspenso algunos de sus compromisos en materia fiscal con Bruselas como la entrada en vigor del Impuesto al Plástico o la subida de la fiscalidad del diésel que han quedado aparcadas por la crisis económica. Mientras que ha decidido prolongar hasta el 30 de enero su recorte en los tributos que gravan a la factura de la luz.

La Cámara de España se alinea con la CEOE en su apoyo a la reforma laboral

En lo que sí que está de acuerdo la Cámara de España es en el acuerdo firmado para modificar la reforma laboral. La institución se ha alineado con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), después de que haya suscrito un acuerdo con el Ministerio de Trabajo y los sindicatos para sacar adelante el anteproyecto de ley, que todavía tiene que pasar por el Congreso.

Bonet ha calificado el pacto a tres bandas como «una buena noticia», a pesar de las dudas que ha despertado entre algunas facciones de la patronal que se abstuvieron en la votación del acuerdo y de los recelos que sigue mostrando el Partido Popular que se aferra al texto que aprobó en 2012 el Gobierno de Mariano Rajoy.

El presidente de la Cámara de España también ve con buenos ojos algunas de las iniciativas del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, para alargar la edad laboral que ya le han convertido en foco de las críticas en el último año entre los sindicatos. «Si uno tiene 75 años y está perfecto, aportando, ¿por qué no le dejan trabajar? En una economía de servicios como cada vez es más la española, es un error», ha puntualizado.