CEIM y Foment barajan buscar un candidato alternativo a Garamendi para las elecciones de la CEOE

Las culminación de las negociaciones para la aprobación parlamentaria de la reforma laboral influirá en el proceso

El presidente de CEIM, Miguel Garrido, en una imagen de archivo. EFE

El runrún alrededor de Antonio Garamendi al frente de la CEOE se mantiene a pesar del aparente cierre de filas de la pasada semana de las patronales críticas con el dirigente. La madrileña CEIM y la catalana Foment del Treball salieron a apoyar al dirigente para que se apruebe sin modificaciones la reforma laboral. De puertas para adentro sin embargo, la realidad es distinta. Ambas instituciones perdieron la confianza en el directivo y ya barajan la posibilidad de buscar un candidato alternativo para los comicios de este 2022.

Según explican fuentes inmersas en las conversaciones a Economía Digital, el respaldo hecho público por Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment, y Miguel Garrido, presidente de CEIM, fue solamente de cara a la galería. Ahora la máxima es sacar adelante la reforma laboral sin que Podemos, PNV y ERC modifiquen el pacto alcanzado con los sindicatos. Una vez el texto vea la luz comenzarán los movimientos.

A pesar de que se especuló con el nombre de Sánchez Llibre como candidato, el catalán desmintió públicamente la posibilidad. Su objetivo es el de revalidar su cargo en Foment en unas elecciones que también se celebrarán este 2022. El otro nombre que se puso sobre la mesa era el de Garrido, aunque la CEIM niegue esta posibilidad.

Los díscolos esperarán a que amaine la tormenta de la reforma laboral. Tratarán de aprovechar las tensiones empresariales que vivirán muchas empresas cuando comiencen las negociaciones de los convenios colectivos y los trabajadores exijan subidas salariales acordes con la inflación, que en el mes de diciembre ascendió al 6,5%. Será entonces cuando intentarán sumar asociados a su causa.

De este modo, la patronal catalana y la madrileña mantiene el tono crítico con Garamendi por su nula presencia en las negociaciones de la reforma laboral. Aseguran que no pudieron leer el contenido exacto hasta que no estuvo publicada en el BOE. Foment, CEIM, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) y la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) no respaldaron el acuerdo.

A pesar de contar con justificaciones diversas, las patronales díscolas coincidían en un punto: quejarse de la escasa participación que tuvieron los afiliados durante las negociaciones. Cuando conocieron la norma, se la presentó Salvador del Rey, socio del bufete de abogado Cuatrecasas y encargado de asesorar a la patronal una vez ya estaba firmada.

Las mismas voces señalan que Garamendi se rodeó de su equipo de confianza de la CEOE para pilotar las conversaciones con el Gobierno y los sindicatos. El dirigente y su directora de relaciones laborales, Rosa Santos, lideraban una comisión de la que fue muy complicado obtener información y en la que también tuvo un papel destaca la exministra Fátima Bañez, presidenta de la Fundación CEOE.

Cepyme se alinea con ATA en el diálogo social

En medio de estos primeros movimientos internos en el seno de la CEOE, las maniobras empresariales ante las futuras elecciones en la cúpula de la organización también se están trasladando a las mesas de diálogo social con el Gobierno, los sindicatos y las organizaciones de autónomos ante las negociaciones para el nuevo sistema de cotización por ingresos reales de los autónomos.

Fuentes del diálogo social explican a Economía Digital que se ha producido una circunstancia «curiosa» en los últimos días de la negociación, encuadrada en la mesa de diálogo para las pensiones, ya que Cepyme, la organización de las pequeñas empresas liderada por Gerardo Cuerva, se ha alineado con la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), presidida por Lorenzo Amor.

Ambas organizaciones tienen gran peso a nivel interno en la CEOE y sus presidentes (Cuerva y Amor) son a su vez vicepresidentes de la patronal, formando parte de la junta directiva. En la mesa de diálogo social ambas se han unido formando un bloque en la negociación del sistema de los autónomos, cuando habitualmente lo hacía también con CEOE. «CEOE se ha mantenido un poco más al margen, es más prudente, pero ATA está yendo a degüello», apostillan.

Y es que la organización de Lorenzo Amor en esta ocasión «no está en un posicionamiento al unísono» con la CEOE, ya que la patronal estaría por la labor de pactar y llegar a un sistema progresivo de modificación de cuotas durante nueve años. «No está tan beligerante, se mantiene un poco al margen y no está confrontando», señalan desde el diálogo social, mientras que ATA plantea un alivio para aquellos trabajadores por cuenta propia con menos ingresos pero postergar la subida de cuotas para aquellos con mayores rendimientos.

El apoyo a la reforma laboral: punto de inflexión

Detrás de estos movimientos fuentes conocedoras de los mismos explican que se encuentra el meollo del acuerdo tripartito entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos para la reforma laboral, que ahora se tambalea por las negociaciones de la coalición del Gobierno (PSOE y Podemos) con los aliados habituales del Ejecutivo (ERC, PNV y Bildu) y también con Ciudadanos como alternativa por si el primer caso no resultase ante las exigencias de cambios de las formaciones nacionalistas, una línea roja marcada por CEOE, respaldada también por los sindicatos.

«Cepyme va a pedir ayuda a ATA para hacer fuerza y presionar a nivel interno (en la CEOE), y Cepyme en cambio se va a alinear con ellos en la negociación del sistema de cotización de autónomos», piensan algunas fuentes, que relacionan estos movimientos con las palabras de los últimos días del presidente de Cepyme, quien ha criticado la reforma laboral pactada pese a haberla respaldado, y ha avanzado que no acudirá a la firma, tildando al Gobierno de «comunista».

Aunque entre los empresarios hay una postura clara y tajante para defender el mantenimiento del acuerdo de la reforma laboral del pasado mes de diciembre y en contra de cualquier tipo de cesión a los nacionalistas que pueda implicar una eventual modificación del pacto alcanzado entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos, el cierre de filas en torno a Garamendi podría ser temporal si las negociaciones culminan por otros derroteros.

Cabe recordar que organizaciones de calado en la patronal como Foment del Treball, CEIM, Anfac o Asaja, que ahora respaldan el discurso de CEOE, no dieron su validación en diciembre a la reforma laboral pactada por el Gobierno y los sindicatos. De hecho, sus presidentes se muestran críticos con las medidas de la nueva norma.

Con todo, CEOE ha venido manteniendo contactos bilaterales con Ciudadanos, Teruel Existe, Unión del Pueblo Navarro y Foro Asturias para que apoyen esta reforma. Los ‘naranjas’ han mantenido contactos con CEOE, ATA y organizaciones patronales autonómicas como Foment. Sin ir más lejos, este lunes la líder de Cs, Inés Arrimadas, se reunió con CEOE, en presencia de Lorenzo Amor y también de la exministra de Trabajo del PP, Fátima Báñez, quien está lidiando también para defender el acuerdo del Gobierno con la CEOE a pesar de suponer la derogación de algunos aspectos de su reforma de 2012 y de suoner un posicionamiento contrato al ‘no’ del PP actual a la nueva reforma laboral.

De todas, desde la organización admiten que el resultado final de las negociaciones podría tener implicaciones en el seno de la patronal, ya que los miembros ‘díscolos’ podrían pedir cuentas al presidente, Antonio Garamendi, de llevarse a cabo modificaciones, pocos meses antes de las elecciones a la presidencia de CEOE a las que previsiblemente se volverá a postular.