¿Es rentable comprar ahora un coche eléctrico?

Aunque el precio de los vehículos limpios todavía es más caro que los de combustión, los incentivos del Gobierno y el coste del repostaje los convierten en una opción económica

Un vehículo Tesla.

Es la duda que asola a cualquiera que hoy quiera comprar un coche: ¿Me saldrá a cuenta comprar un eléctrico? En plena ofensiva comercial de las marcas por colocar sus vehículos limpios, la falta de infraestructuras de cargas y el incremento de los precios de la luz hacen dudar a buena parte de los compradores. No obstante, las ayudas abaratan la inversión inicial y el kWh sigue siendo más económico que el coste de la gasolina.

Según las estimaciones de los expertos, en menos de una década se rentabiliza la compra de un coche eléctrico. Más después de planes como el Moves III, que puede dotar de ayudas de hasta 8.000 euros por la compra de un automóvil de cero emisiones si se achatarra un turismo antiguo.

Los cálculos de Carwow defienden que en una década el ahorro rondará los 7.000 euros si se han recorrido unos 100.000 kilómetros.

Además, el coche eléctrico ha dejado de tener un precio prohibitivo desde hace años. Si Tesla era el cero emisiones por excelencia, firmas como Volkswagen, Seat o Renault ya tienen en fase de lanzamiento coches al mismo precio que su gama media. Por ejemplo: el Cupra Born costará aproximadamente lo mismo que el Seat León si se tienen en cuenta los incentivos del Gobierno.

Es decir, cuando salga a la venta el coche se podrá adquirir un vehículo eléctrico por apenas 20.000 euros.

Las dudas del coste y del tiempo de carga de la batería

Con las barreras de la inversión inicial reducidas, la duda se pone en la carga. Y más en un momento de precios récord del kWh. A pesar de la escalada de precios, y siempre que se aprovechen las horas valle para cargar el automóvil, el coste por kilómetro no llega todavía a los cuatro céntimos frente a los aproximadamente ocho céntimos que cuesta con un vehículo de gasolina.

Aunque de manera menos mediática, el precio del combustible también se ha visto afectado por la recuperación económica y ronda ahora máximos de los últimos siete años.

El número de cargadores es ahora uno de los grandes impedimentos para dar el salto al coche eléctrico

La duda queda más en la facilidad para cargar el vehículo que en el coste. Si no se tiene un punto de carga en casa, encontrar un cargador público es todavía complicado fuera de las grandes ciudades del país. El PERTE del automóvil pretendía alcanzar los 28.000 puntos al cierre de 2021, pero la realidad que es el número ronda todavía las 12.000 instalaciones.

El segundo problema radica en el tiempo de carga. Frente al llenado del depósito prácticamente instantáneo de los coches de combustión, los automóviles eléctricos necesitan de varios minutos incluso en los cargadores tecnológicamente más avanzados. En los más antiguos, la espera puede llegar a ser incluso de horas.

Otras ventajas del coche eléctrico: impuestos, seguro, aparcamiento

Más allá de reducir la huella medioambiental, adquirir un coche eléctrico tiene otras ventajas que muchas veces pasan desapercibidas para los compradores.

Para empezar, el vehículo limpio está exento del impuesto de matriculación y tiene ventajas fiscales en el impuesto de circulación.

También es cada vez más habitual, que las compañías de seguro ofrezcan pólizas específicas y con ventajas adicionales para los coches eléctricos, por lo que siempre es buena idea comparar la oferta de seguros de coche.

Además, el aparcamiento en los centros de las ciudades también está bonificado. En Madrid es totalmente gratuito y en Barcelona tiene hasta dos horas sin ningún tipo de coste.