La “autosuficiencia” energética de Colau: molinos de viento para el 1% de los hogares de Barcelona

La alcaldesa defiende como un proyecto para “salvar nuestro territorio” la instalación de dos molinos de viento en Collserola

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. EFE

La política de gestos y golpes de efecto tiene sus peligros. El principal es que se le vean las costuras, que por exagerado o demasiado artificial, sea evidente que no es más que un brindis al sol. Algo así puede pasarle a Ada Colau con su defensa a ultranza de los molinos de viento en Barcelona.

Este miércoles, la alcaldesa de la capital catalana ha sorprendido con un alegato a favor de que la montaña de Collserola sea una fuente de energía eólica y lo ha defendido con el argumento de la autosuficiencia energética. El problema es que serían solo dos molinos y que, según los cálculos de los propios promotores del proyecto, solo abastecerían poco más del 1% de los hogares de Barcelona.

La asociación Viure de l’Aire propuso construir dos aerogeneradores en la montaña de Collserola, que se sitúa en el noroeste de la ciudad y la separa de Sant Cugat y la comarca del Vallès Occidental. En ella se encuentran el popular parque de atracciones del Tibidabo y la no menos famosa torre de telecomunicaciones de Collserola, la más importante de Cataluña.

Montaña de Collserola, con la torre que lleva su nombre y el parque del Tibidabo, en la que se podrían instalar dos molinos de viento. EFE
Montaña de Collserola, en Barcelona, en la que se podrían instalar dos molinos de viento. EFE

Según el proyecto que un grupo de vecinos anunció en septiembre, los propios ciudadanos financiarían el proyecto, siguiendo un modelo que ya funciona en países como Alemania y Dinamarca. Los dos molinos podrían abastecer más de 8.000 hogares, poco más del 1% de las casi 700.000 que tiene la ciudad, según su censo.

No contamos lo que gastan otros edificios como oficinas y hoteles, ni tiendas ni industria ni equipamiento municipal. Sumándolos, la energía que aportarían los molinos no llegaría ni al 1% de la necesaria en Barcelona.

Pese a la rotundidad de los datos, Ada Colau, en declaraciones a TV3, aprovechó este proyecto para lanzar un alegato a favor de la energía eólica, aprovechando que se encontraba en la cumbre del clima Cop26. Nada que objetar a esta fuente de energía, muy importante en España y la que más puede contribuir a abaratar los precios.

Pero ni Cataluña puede dar lecciones ni la alcaldesa de Barcelona puede vestir el proyecto, modesto pero encomiable por parte de un grupo de vecinos, como clave para la autosuficiencia energética del territorio. Colau habló de “salvar nuestro territorio, hacerlo más sostenible y, en la medida de lo posible, hacerlo autosuficiente”.

Parque eólico de Rubió, en la provincia de Barcelona, que se inauguró en 2005. EFE

También usó el concepto de “corresponsabilidad” de Barcelona con respecto a otras partes de Cataluña que producen la energía que la ciudad consume. “Los molinos de viento requieren de un espacio físico en los que Barcelona hay pocos pero sí que soy partidaria de que alguna manera nos corresponsabilicemos y si es posible de poner algún tipo de molino de viento lo hagamos”, añadió.

Pese a ello, admitió que no conoce a fondo el proyecto, presentado hace mes y medio, y que habrá que estudiarlo antes de decidir definitivamente si se instalan los molinos o no. También dijo que no cabían muchos, por lo que de alguna manera, cerró la puerta a que este tipo de iniciativas se generalicen.

Cataluña, a la cola de España en energía eólica

Si ve la luz este pequeño parque eólico, será uno de los más pequeños de Cataluña. De los casi 50 que hay, tres tienen un solo molino, mientras que dos más tienen dos. Lo normal es que tengan más de 10 aerogeneradores, 20 incluso, mientras que el mayor de la comunidad pasa de los 90.

Pese a ello, Cataluña es una de las CCAA con menos implantación de la eólica, pues los movimientos ecologistas han tendido a priorizar la protección de las aves a la producción de energía limpia. El impacto paisajístico también se ha tenido más en consideración que en otras regiones de España.

Así, aproximadamente un 15% de la energía que se produce en Cataluña es renovable, contando eólica, solar, que es testimonial, pero también hidráulica, que es muy importante. El 80% es nuclear. En el conjunto de España, en cambio, solo la eólica ya supera el 20%, y sumando hidroeléctrica y solar, llega al 40%.