El resultado de la ley Garzón: las apuestas online crecieron un 20% en el confinamiento

La prueba piloto que aplicó el ministro durante el estado de alarma no sirvió para frenar su auge

Las casas de apuestas tienen, desde este martes, un nuevo marco legislativo que restringirá su publicidad y su modelo de negocio en España. El Boletín Oficial del Estado (BOE) recogió el nuevo Real Decreto por el cual las empresas del sector deberán ceñirse a un estricto decálogo para poder publicitarse en televisiones, medios escritos, radios, redes sociales y plataformas audiovisuales como Youtube, medidas similares a las que ya se vieron durante el primer estado de alarma, allá por el mes de marzo.

Así, los anuncios solo podrán emitirse en la franja horaria de una a cinco de la madrugada y, además, sin caras reconocidas. Es decir, adiós a los spots publicitarios de Jorge Javier Vázquez jugando al bingo, al de Carlos Sobera apostando unos euros a la victoria del Real Madrid o del Barcelona en Champions o a las cuotas personalizadas del periodista Julio Maldonado, ‘Maldini’.

Tampoco podrán poner su logo en ninguna camiseta de clubes deportivos (esta temporada sí estará permitido), bautizar a un recinto deportivo o publicitarse en las marquesinas de la vía pública. Las casas de apuestas, por tanto, desaparecerán de nuestro día a día.

¿Medida ineficaz?

El Ministerio de Consumo, que llevaba meses detrás de esta nueva legislación definitiva, quiere poner tierra de por medio y erradicar las “malas prácticas” del sector, que provoca que “miles de jóvenes acaben con adicción al juego” y en “muchas ocasiones” arruinados por la ludopatía. Estas medidas, como se mencionaba en párrafos anteriores, no son nuevas. Cuando se decretó por primera vez este año el estado de alarma, Alberto Garzón calzó en las medidas económicas urgentes aprobadas por el Gobierno estas prohibiciones. 

No obstante, el resultado fue inverso al esperado y el juego online se disparó durante el confinamiento. De acuerdo con los datos de la Dirección de Ordenación del Juego de España (DGOJ) publicados recientemente, las empresas del sector aumentaron casi un 20% su facturación durante el segundo trimestre del año respecto al mismo período del año anterior.

El GGR (margen del juego, en inglés) del trimestre fue de 208,85 millones de euros, si bien es cierto que fue un 4% menos que durante el primer trimestre del año. Cabe recordar que durante este tiempo, los acontecimientos deportivos se suspendieron y las casas de apuestas no pudieron facturar un solo euro en este apartado hasta mayo, fecha en la que arrancaron algunas de las competiciones europeas o americanas. 

Desplome del marketing

Como era de esperar, el dinero destinado al marketing y publicidad se desplomó de manera notable. En concreto, las empresas del juego destinaron un total de 40 millones de euros, un 65% menos que el mismo período del año anterior. 

Esta tónica, según cuentan voces del sector, va a repetirse en los próximos meses. “El dinero destinado a la publicidad responsable va a reducirse notablemente. Consideramos que esta cantidad es el sustento de miles de instituciones deportivas de rango menos profesionalizado”, explican.

Juego ilegal

Con este panorama, la Asociación Española de Juego Digital (Jdigital) cuestiona el nuevo Real Decreto que está vigente desde este 4 de noviembre. La patronal entiende que la prohibición o restricción extrema de la actividad publicitaria de los operadores que han obtenido su licencia en España y desarrollan su actividad bajo la estricta supervisión del Gobierno provocará el aumento del juego ilegal y dejará desprotegidos a los colectivos vulnerables, como los menores de edad y los jugadores patológicos.

Además, reprochan que “ni siquiera” el propio ministro de Consumo, Alberto Garzón, haya podido defender sus argumentos en rueda de prensa, tras la presentación del nuevo Real Decreto. Y es que, el titular de la cartera dijo que no hay datos de que el juego haya tenido consecuencias adversas durante la pandemia.

“Hemos valorado implicaciones y consecuencias derivadas de nuestra norma. Afecta a la publicidad, a un despliegue económico de mercado y el impacto es para aquellos que reciben impacto de la publicidad como única vía de ingresos, como medios o equipos de fútbol, todos tienen hasta final de la temporada deportiva para adaptar esquemas de financiación y evitar que haya un impacto. Podría decirse que esta norma no tiene impacto“, llegó a decir el titular de Consumo.

El fútbol, tocado

Por otra parte, el mundo del fútbol va a tener que hacer encaje de bolillos para poder obtener ingresos por publicidad. En un contexto difícil para los clubes por la pandemia, las casas de apuestas han sido el bote salvavidas para 18 de los 20 clubes de LaLiga Santander, que tienen acuerdos de patrocinio con alguna empresa del sector. 

Cuando se dé por finalizada la temporada, los equipos tendrán que rescindir los contratos con las marcas de apuestas. Un acto que, según fuentes de la patronal del fútbol español, tendrá un impacto negativo de 90 millones de euros al año.