La riqueza neta de las familias sube un 8% pero sigue aumentando su deuda

La deuda de empresas y hogares se elevó otros 23.000 millones en el tercer trimestre de 2021, hasta los 1,65 billones de euros, superando en un 2,8% el nivel de 2019

Vista del paseo marítimo de Barcelona el domingo 21 de marzo de 2021, en el primer fin de semana sin confinamiento comarcal por la Covid-19 | EFE/AG

Vista del paseo marítimo de Barcelona | EFE/AG

La crisis de la Covid-19 no ha frenado el aumento paulatino de la riqueza financiera neta de las familias españolas e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH), que alcanzó los 1,69 billones de euros en el tercer trimestre de 2021, lo que supone un alza del 8% interanual, gracias a sus mayores ahorros.

Se trata de la segunda mayor cifra histórica de la riqueza financiera de los hogares, que se mide por la diferencia entre los ahorros que atesoran y las deudas que acumulan, tras el récord del segundo trimestre (1,72 billones de euros), según se desprende de las Cuentas financieras de la economía española del tercer trimestre, publicadas este martes por el Banco de España que, eso sí, reflejan que la deuda de los hogares se elevó en 2.200 millones en el último año, hasta 704.000 millones, el 59,8% del PIB.

Previsiblemente la riqueza de los hogares cerrará con mejora 2021, tras caer un 1,9% en 2020 por la pandemia. En relación con el PIB, los activos financieros netos representaron el 144,3%, ratio que fue 7,4 puntos porcentuales superior a la de un año antes debido tanto al aumento de los activos financieros netos, que fue mayor que el del PIB.

De esta forma, la riqueza de los hogares se mantiene todavía en niveles muy por encima de los niveles previos a la crisis económica de 2008, ya que en el primer semestre de 2007, justo antes del comienzo de la recesión, rozaba el billón de euros.

Los activos financieros suben un 5,8%: mayor peso de efectivo y depósitos

Los activos financieros de los hogares e ISFLSH alcanzaron a finales del tercer trimestre de 2021 un importe total de 2,46 billones de euros, un 5,8% superior al de un año antes, un alza que refleja la adquisición neta de activos financieros, que fue de 67.400 millones de euros en el último año, concentrada en depósitos y, en menor medida, en participaciones en fondos de inversión, a la que se sumó una
revalorización de los activos de 68.500 millones de euros

En relación con el PIB, los activos financieros de los hogares e ISFLSH representaron un 209,4% a finales del tercer trimestre, 6,6 puntos porcentuales más que un año antes, debido al aumento de los activos, superior al alza experimentado por el PIB. Es 16,5 puntos superior al 192,9% del PIB de septiembre del nivel prepandemia.

Un grupo de personas viaja en la línea uno del metro de Madrid durante la crisis del coronavirus.EFE/Archivo

Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares se encontraba de nuevo en el tercer trimestre en efectivo y depósitos (41% del total), seguido de participaciones en el capital (24%), seguros y fondos de pensiones (16%) y participaciones en fondos de inversión (16%).

El componente de participaciones en fondos de inversión fue el que más incrementó su peso en los activos financieros de los hogares (en 1,6 puntos porcentuales) con respecto a un año antes, mientras que el peso de las participaciones en el capital fue el que más cayó (-0,7 puntos porcentuales).

La deuda de los hogares sube en 2.200 millones

Con todo, el impacto de la crisis de la Covid-19 en España sigue sucediéndose a pesar del inicio de la recuperación desde finales de marzo, y muestra de ello es el repunte de la deuda consolidada de las empresas y de las familias, que subió en 23.000 millones en el tercer trimestre (+1,4%), al superar los 1,65 billones de euros, el 144,2% del PIB.

El volumen del pasivo es un 2,8% superior al del mismo mes de 2019, cuando no se había iniciado la pandemia, si bien en términos de PIB la ratio muestra una moderación del endeudamiento hasta el 140,9%, frente al 142,4% de septiembre de 2020. Con todo, se mantiene significativamente por encima del 130,5% de septiembre de 2019.

El alza de la deuda agregada de empresas y hogares se debió a un aumento del pasivo en ambos sectores, especialmente de las empresas, ya que su pasivo creció en 21.300 millones en un año, hasta los 954.000 millones, el 81,1% del PIB, frente al 81,3% de hace un año y el 73,1% del mismo periodo de 2019.

A su vez, la deuda de los hogares e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (Isflsh) repuntó también aunque en menor medida, hasta los 704.000 millones, unos 2.200 millones más en un año. En términos de PIB alcanza el 59,8% del PIB, inferior al 62,1% de hace un año y al 57,4% del mismo periodo de 2019. Influyen aquí las medidas de sostenimiento de rentas aprobadas por el Gobierno, como los ERTE o las distintas prestaciones.

Los hogares captaron financiación de 6.000 millones

Entre abril y junio, las operaciones netas acumuladas en los últimos cuatro trimestres, correspondientes a la financiación consolidada recibida por las empresas y los hogares e ISFLSH, fue de 29.200 millones de euros, lo que representó un 2,5% del PIB. En términos netos, las sociedades no financieras captaron financiación nueva equivalente al 2% del PIB y los hogares e ISFLSH hicieron lo propio por un importe que supuso un 0,5% del PIB, unos 6.000 millones de euros.

Asimismo, las operaciones financieras netas de los sectores residentes (empresas, hogares, instituciones financieras y administraciones públicas) mostraron en el tercer trimestre un signo positivo (financiación neta otorgada) de 19.700 millones de euros, equivalente al 1,7% del PIB, frente al 1,4% observado un año antes.

Se registraron caídas de este neto en las administraciones públicas (-8,4% del PIB) y, en menor medida, los hogares (4,2% del PIB frente al 5,7% acumulado hasta septiembre de 2020). En sentido contrario, el saldo en términos de PIB en el caso de las instituciones financieras aumentó hasta el 3,3% del PIB.

Dentro de las instituciones financieras, el saldo del Banco de España fue de un 0,2% del PIB, el de otras instituciones financieras monetarias un 2% y el de las instituciones financieras no monetarias un 1,1%.