El turismo espera un verano a medio gas con la recuperación a partir de septiembre

Las patronales, asociaciones y federaciones de turismo y hostelería no prevén un verano normal hasta que vuelvan los ingleses y alemanes

Una pareja disfruta del buen tiempo en la playa de El Saler, siendo la costa uno de los destinos preferidos en vacaciones. Foto: Efe

Las patronales, asociaciones, federaciones y demás organizaciones de turismo y hostelería del país saben que este verano será mucho mejor que el de 2020, de hecho, quieren obviar que ese verano existió. Sin embargo, no se atreven a hacer pronósticos sobre la cifra de ocupación que esperan alcanzar en julio y agosto. 

Todos coinciden en que todavía hay mucha incertidumbre, los países cambian las reglas del juego cada día y así, es muy difícil organizarse. También ponen en común que las medidas sanitarias y los brotes de coronavirus, hacen que las reservas de último minuto hayan incrementado, y además confían en que la recuperación de estos sectores llegará a partir de septiembre.

Desde la Patronat de Turisme de Costa Brava, dan un paso al frente “prevemos alcanzar cifras de ocupación de entre el 60% y el 75% respecto al verano de 2019”. No será una ocupación equilibrada, explican. Este destino es particular porque reúne costa, montaña e interior. A su juicio, les salva que su mercado sea de proximidad: catalanes, resto de España y sur de Francia, principalmente la Provenza o el Rosellón. 

“Estamos a media hora en coche de la frontera. El no tener que coger un avión ayuda bastante” reconocen. De hecho, desde San Juan, se empiezan a ver por las calles matriculas francesas, holandesas y belgas. “El tráfico rodado por carretera supone menos complicación a nivel logístico, lo que hace que venir sea más fácil”. 

En este sentido recuerda que este verano siempre será mejor porque en junio de 2020, “era imposible ver a un extranjero y al menos ahora hay”. Aunque siguen echando de menos a los ingleses y alemanes, y esperan que el gobierno británico “ponga el semáforo verde para venir a Cataluña”. 

Sin embargo, creen que la touroperación no se recuperará hasta la última parte de verano, ya entrado septiembre, porque en Europa la vacunación evoluciona a distintas velocidades. Desde esta patronal, no han visto una reducción de precios, pero si el número de noches que se reservan, sobre todo en la Costa Brava.  

Castillo de Tossa de Mar en la Costa Brava.

“En destinos de interior y Pirineo se mantienen respecto a 2019. Pero lo más importante es que las medidas son flexibles y no penalizan las cancelaciones, lo que hacen que la gente reserve a última hora”. Con todo, se muestran optimistas. “El turismo doméstico funciona bien y el mercado Benelux empieza a llegar”.  

Desde la Federación empresarial de hoteles de Mallorca, se muestran cautos. “Es una temporada donde hay que estar expectante, el hecho insular es un plus, a veces a favor y otras en contra”. En este sentido señalan que su principal mercado es el alemán (suponen el 30% de la ocupación) y británico (20%). En ambos casos tienen que llegar en avión y esto ahora mismo lo les favorece.  

El turismo nacional “tiene mucho margen de mejora” reconocen, “se está trabajando” pero no tendrán un verano normal sin los extranjeros. “Estábamos encantados con ser zona verde y ahora los británicos dicen que no, hay tantas variables que no sirve de nada hacer pronósticos”.  

Se definen como un destino seguro, pero entienden que es una decisión que depende de los gobiernos. Un caso claro es el de Portugal que ha pasado de ser zona verde a ámbar, recuerdan.  

Desde la Federación de empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas, justifican que son momentos «de cambios legislativos», que tienen sus ventajas y desventajas. Así, el nuevo pasaporte Covid europeo va a permitir llegar sin problemas a un país de la UE si el turista está vacunado, ha padecido la enfermedad o incluso con una prueba PCR, o test rápido para demostrar que no está contagiado.  

Pero luego hay casos como el de Inglaterra, que al estar fuera de la UE no se puede beneficiar de este y además, les piden cuarentena al volver porque ha habido algunos brotes en algunas islas, como Tenerife. 

«No tiene sentido abrir hoteles y sacar al personal del ERTE sin alemanes e ingleses»

“Hay mucha incertidumbre y no tiene sentido abrir las puertas de los hoteles y sacar al personal de los ERTE sin alemanes e ingleses”. Según los cálculos de esta federación, en julio no alcanzarán el 35% entre la oferta hotelera y extra hotelera, y en agosto llegarán como mucho al 40%.  

“Inglaterra cada día hace una recomendación distinta. Bélgica ha declarado que es mejor no visitar todo el archipiélago. Y en consecuencia, muchos cancelan los viajes y al día siguiente vuelven a reservar”, comentan.  

Las Islas Canarias dependen bastante (en torno al 60%) de la touroperación y todavía no se ha recuperado de la crisis. El pronóstico de esta federación es que la temporada “fuerte” empezará en invierno, aunque esta vez será un inverno anticipado que arrancará entre finales de septiembre y principios de octubre.  

Madrid, sorprendido con las reservas de julio

En la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) se muestran sorprendidos. “Somos el termómetro de lo que entra en España. Desde mayo hasta ahora la tendencia ha sido al alza, pero julio siempre ha sido un mes muy malo para la capital y pensábamos que este año sería peor”. 

Sin embargo, se ha notado una ligera recuperación y creen que el pasaporte europeo ha tenido mucho que ver, porque principalmente las reservas son de europeos. Pero “faltan los ingleses, siempre han sido los números unos en el turismo español y se echan de menos”. También han notado un aumento de reservas entre turistas nacionales.  

Desde AEHM dicen que actualmente cuentan con un 70% de hoteles abiertos, pero el índice de ocupación media es del 30%. También ellos, creen que la temporada fuerte llegará después del verano. “Casi con toda seguridad, en septiembre se volverá a la medio normalidad, aunque no como en época pre crisis”. 

Gran Vía, Madrid.

Al respecto señala que, en los últimos años, los turistas que más visitaban Madrid eran americanos y también había aumentado el número de asiáticos. Pero de momento no se sabe cuándo podrán venir. 

Esta asociación comparte con las demás, que las reservas son “muy de última hora”, y además vienen aparejadas con cancelaciones por circunstancias sanitarias que surgen en los distintos países. En cuanto al precio medio de noche de hotel, explica que, si bien el año pasado era demasiado bajo, ya está en niveles de 2019, aunque todavía no ha llegado al pico.  

“La tendencia es ir subiendo, no tiene sentido bajar precios porque los costes suben bastante. Ahora se ha visto con el precio de la luz está subiendo. Sería doblemente prejudicial después de estar tantos meses sin actividad. La tendencia es regular precios”, concluye.  

Los hosteleros también confían en septiembre

Desde la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración (AMER) presumen de que han estado «bien atendidos» por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, que les han dejado abrir los bares y restaurantes, algo que no ha ocurrido en otras regiones.

«Las limitaciones continúan» expresan, «pero la recuperación es palpable». Sin embargo, la época estival nunca ha sido fuerte en la capital y este año no será una excepción, reconocen. «Todo el mundo quiere playa o montaña, pero no ciudad».

Por eso muchos hosteleros han decidido cerrar algunas semanas o incluso todo el mes. «Creen que no habrá nadie en Madrid», explican. Los hosteleros madrileños confían en que «septiembre será bueno» y además es el mes «donde todo el sector tiene puesto el objetivo».

Cristina Hidalgo