Caixabank pierde 605 millones por los costes del ERE

El banco catalán presenta pérdidas en el segundo trimestre pero su balance de la primera mitad de año arroja un beneficio de 4.181 millones gracias a los extraordinarios de la compra de Bankia

Gonzalo Gortázar, consejero delegado de Caixabank. Foto: Caixabank

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

Caixabank vive un 2021 extraño y no es por la pandemia. La fusión con Bankia ha provocado una serie de sinergias, extraordinarios y ajustes que están marcando sus resultados hasta el punto que tras presentar unos beneficios récord en el primer trimestre, el segundo lo cerró con pérdidas.

El banco controlado por La Caixa y el Estado a través del FROB perdió 605 millones de euros entre abril y junio a causa de los impactos de la fusión, especialmente del ERE. La reestructuración de personal restó 1.319 millones a los resultados de Caixabank, por 32 de otros gastos de explotación y 18 por provisiones relacionadas con la operación, según explicó la entidad.

Sin embargo, el cómputo del primer semestre es muy positivo, pues arroja un beneficio histórico de 4.181 millones, que emana de los cerca de 4.800 millones que ganó en el primer trimestre por los efectos positivos de la compra de Bankia.

El resultado semestral es 20 veces superior al de 2020, un año de especiales dificultades por el impacto de la pandemia en los bancos, obligados a provisionar de más ante los posibles impagos relacionadas con la crisis de la Covid-19.

Caixabank incluye también el cálculo de los resultados sin tener en cuenta los extraordinarios de la fusión, entre ellos, el ERE por el que dejarán el banco unas 6.500 personas. En ese caso, habría ganado 764 millones en el segundo trimestre, un 49% más, y 1.278 millones en el primer semestre, seis veces más.

Tomando como referencia la cuenta proforma que suma los resultados de CaixaBank y Bankia, tanto en el primer semestre de 2020 como en el de 2021, el margen de intereses asciende a 3.275 millones de euros en el semestre (-2,3% respecto al mismo periodo de 2020).

Este descenso se debe a la caída de los ingresos del crédito por la reducción de los tipos de interés, y al cambio de estructura de la cartera, con un mayor peso de los préstamos ICO y crédito al sector público, y una menor aportación de la financiación al consumo, efecto parcialmente revertido por una mayor apelación al BCE en mejores condiciones financieras. 

El margen bruto se reduce un 0,6%, principalmente por los menores resultados de operaciones financieras (-68,4%) y las mayores cargas registradas en otros ingresos y gastos de explotación (+12,2%). 

Los gastos de administración y amortización recurrentes bajan ligeramente (-0,6%), lo que refleja la gestión de la base de costes y la estabilidad en los gastos de personal (-0,2%). Este esfuerzo en la reducción de costes, junto con la evolución de los ingresos core (+1,2%), mejora de la ratio de eficiencia core en 2,1 puntos porcentuales, hasta el 54,6% en los últimos 12 meses. 

Las provisiones bajan en el semestre

Las dotaciones para insolvencias se sitúan en -451 millones de euros, frente a los -1.814 millones en el primer semestre de 2020, que incluía el registro de una dotación por -1.450 millones para anticipar impactos futuros asociados al Covid-19.

El volumen de negocio supera los 964.000 millones de euros (recursos y créditos a la clientela). Los recursos de clientes ascienden a 600.993 millones a junio, un 44,7% más tras la incorporación de Bankia. Solo en el segundo trimestre, se registra un crecimiento del 3,6%. 

Los recursos en balance alcanzan 434.672 millones de euros (+2,9% en el trimestre y +3,3% orgánico en el año), en tanto que los activos bajo gestión se sitúan en 151.456 millones, tras crecer un 3,8% en el trimestre y un 10,3% orgánico en el año, es decir, excluyendo la incorporación de Bankia.

El patrimonio gestionado en fondos de inversión, carteras y sicav se sitúa en 105.040 millones (+4,3% en el trimestre y +12,1% orgánico en el año) y los planes de pensiones alcanzan 46.416 millones (+2,7% en el trimestre y +6,7% orgánico en el año). 

El crédito bruto a la clientela se sitúa en 363.012 millones de euros, un 48,8% más en el año tras la integración del balance de Bankia. La ratio de morosidad se mantiene estable en el 3,6% y la ratio de cobertura se sitúa en el 64%.

El coste del riesgo (últimos 12 meses, incorporando Bankia en el segundo trimestre de este año) se sitúa en el 0,31%. Respecto al capital, la ratio CET1 se sitúa en el 12,9%.

Finalmente, el Consejo de Administración de Caixabank ha aprobado la política de dividendos para 2021, estableciendo una distribución en efectivo entre los accionistas del 50% del beneficio neto consolidado ajustado por los impactos extraordinarios relacionados con la fusión con Bankia, pagadero en un único abono en el ejercicio 2022. 

Xavier Alegret
Cristina Hidalgo

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp