Digi quiere arrebatar a Vodafone el podio de operadores tras MásMóvil y Telefónica

El operador de origen rumano aspira a ser el gran agitador del mercado a nivel de competencia para mantener viva la guerra comercial

Digi

Por fin llegó el primer movimiento oficial -y confirmado- en la consolidación del sector de las telecomunicaciones. Orange España y MásMóvil han hecho pública su negociación en exclusiva para la creación de una compañía que estaría liderada al 50% por cada empresa. Junto a este anuncio, todo el mundo ha vuelto la mirada a Vodafone España, el otro gran actor que estaba involucrado, y que ahora queda en una extraña posición. Demasiado extraña. De igual manera, los focos alumbran a Digi, una de las compañías que más ha crecido, y que ahora tendrá un papel clave.

A la espera, que será larga, primero de que se ejecute la fusión planteada, y después de que Bruselas dé el OK a la operación, se mantendrán Vodafone y Digi, principalmente, pero también hay otra serie de compañías que observan con minuciosidad todos los movimientos. Se trata de Finetwork y Avatel, sobre todo los primeros, que ya han confirmado de manera pública su intención de aspirar a los ‘remedies’ que impondrá la Comisión Europea a la fusión.

Y es que esta palabra será clave. Los ‘remedies’ son acciones que obligan a ejecutar los reguladores a las compañías que se fusionan para mantener vigente la competencia del sector. Puede ser la cesión o venta de activos a un precio preferente; la cesión de marcas; o la gestión de terceros de parte de la base de clientes. Será esto lo que marque los movimientos, primero de Digi y, posteriormente, de Vodafone.

Por capacidad corporativa, parece poco probable que el operador rojo tenga ninguna necesidad de activos, sobre todo cuando ellos tienen una red de cable (HFC) que, precisamente, lleva en el mercado -a la venta- unos meses. Además, Vodafone ya cuenta con múltiples acuerdos de compartición de redes fijas con Orange, por lo que esa parcela la tiene totalmente cubierta. A nivel móvil, el operador dirigido por Colman Deegan es fuerte y tiene presencia en toda España. Por lo tanto, se trata de otro activo que no necesita.

En este contexto, Digi es el otro operador al que todos miran tras la fusión. La compañía de origen rumano, que no ha dejado de crecer desde que llegó a España, y que lleva meses desplegando su propia fibra, es potencialmente el sustituto perfecto de MásMóvil como agitador del mercado. Primero porque su filosofía lo permite; y segundo porque no tiene tanta estructura de costes como Vodafone, por lo que sus movimientos pueden ser más rápidos y ágiles. Aunque hay una tercera vía.

Vodafone y Digi, ¿juntos?

Desde hace meses se descontaba un gran movimiento de consolidación. MásMóvil con alguien más. Daba lo mismo si era Orange, como de momento ha sido; o era Vodafone. Lo importante era un primer paso. Pero expertos y directivos del sector señalaban en la misma dirección: después del gran paso, vendrá otro más pequeño.

Y ahora estamos en ese punto. De este posterior proceso de consolidación, por tamaño, solo pueden participar cuatro compañías: Vodafone, Digi, Finetwork y Avatel. El que tiene mayor urgencia de ganar peso en el mercado es el operador rojo. Si no actúa, puede quedar reducido a ser un ‘outsider’ del sector como un operador virtual (OMV). Salvo por una excepción: tiene una estructura de costes propia de una compañía que no hace mucho tenía más de 5.000 empleados, compraba empresas (Ono) por valor superior a los 7.000 M€, e ingresaba más de 1.000 M€ por trimestre. Por lo tanto, no le queda otra que revisar su estrategia en España, o que directamente desde Londres decidan por ellos y sean sujeto pasivo en este movimiento.

Por el contrario, Digi lo tiene de cara. Puede seguir creciendo de manera orgánica; hacerse con los ‘remedies’ y crecer igualmente; o buscar una consolidación con los otros dos operadores. Por último, puede explorar cualquier alternativa con Vodafone. En todo caso no tiene prisa, salvo que empieza a crecer demasiado y debe ubicarse antes de que la deuda sea un problema.

En cuanto a Finetwork y Avatel, su posición también es cómoda. Son ‘outsiders’, con cuentas saneadas, y un futuro limpio para crecer hasta donde llegue la ambición de sus accionistas. El tercer y cuarto puesto quedarán libres, sobre todo porque Vodafone deberá reinventarse y, de igual modo, ellos son las parejas perfectas para quitar un rival y añadir una base de clientes que no deja de crecer.

En todo caso, todos estos movimientos tendrán que esperar. Y es que según ha podido conocer ECONOMÍA DIGITAL en fuentes del sector, Bruselas analizará con mucho detalle la operación. Primero por la implicación en materia de competencia, puesto que se crearía una compañía que tendría la mitad del mercado en el segmento móvil; y, por otra parte, porque será la vara de medir de las consolidaciones que se van a dar en toda Europa en materia de telecomunicaciones.

Por lo tanto, Digi y Vodafone tendrán tiempo suficiente para replantear sus estrategias a medio plazo, puesto que no habrá ‘remedies’ hasta dentro de muchos meses. No obstante, la guerra comercial por captar clientes seguirá siendo esencial para cuando haya que medir fuerzas en hipotéticas fusiones.