El yerno de Juan Roig aumenta sus beneficios un 60% sin Mercadona

El fondo de inversión Atitlan, cinco años después de cortar sus lazos con Mercadona, está en pleno auge y prevé invertir 1.000 millones los próximos años

El fondo de inversión Atitlan, que pertenece al yerno del dueño de Mercadona, Joan Roig, dispara sus beneficios en 2018 hasta los 48 millones de euros —con una facturación que asciende a los 291 millones—, lo que supone un crecimiento de un 60% respecto al anterior beneficio, de 29 millones. Esto ocurre tras cumplirse cinco años de cortar lazos con la cadena de supermercados Mercadona como interproveedor, según han indicado varias fuentes a El País.

En los próximos años prevé invertir unos 1.000 millones en operaciones como la reciente compra de la Galería Jorge Juan en València. La compañía valenciana, propiedad de Roberto Centeno y Aritza Rodero, se dedica a tener negocios agrícolas, industriales, financieros e inmobiliarios. Desde su fundación, ha invertido unos 800 millones de euros junto a empresas familiares y fondos internacionales.

A los optimistas resultados al cierre del año pasado contribuyeron varias operaciones realizadas durante ese año, entre las que se distinguen la venta de la división cerámica Saloni, de la antigua Obinesa (Grupo Mosaiq), al grupo británico Victoria PLC por 97 millones de euros. También influyeron la venta de varios solares en la ciudad de València en los que participaba a través del Grupo NAU.

Con un ambicioso plan de inversiones, el grupo ha llevado a cabo una reorganización de la estructura del grupo empresarial, que consiste en la creación de cuatro áreas de negocio diferenciales para agrupar sus participaciones industriales y financieras por tipo de negocio. Estas cuatro divisiones se distribuyen en: sector primario y alimentación, inmobiliaria, industrial y servicios, y financiera. 

Sus origenes ligados a Mercadona

Su equipo lo forman 19 personas y más del 85% de los fondos son propiedad de los socios de Atitlan. La parte que no es de Roberto Centeno y de Aritza Rodero es de pequeños inversores que desde el origen están con Atitlan. El origen se remonta a 2010, cuando se especializó en inyectar capital en empresas proveedoras preferentes de Mercadona, en un momento de grandes problemas de financiación en el mercado.

De esta manera hacía crecer a esas compañías lo suficiente para cubrir la gran demanda en la red de tiendas a las que distribuían. El fondo, que nunca poseió acciones de Mercadona, cumplió con esa misión con las compañías Verdifresh (ensaladas), Dafsa (zumos), Naturvega (salsas y ensaladillas), Ibersnacks (aperitivos) y Bynsa (comida para mascotas).

Sin embargo, hace cinco años cambió su rumbo y desinvirtió en los grandes proveedores en los que seguía, vendiendo su parte a los directivos de los fabricantes. A principios de 2014, poco después, dejó de administrar Angels Capital, el vehículo de capital semilla de Joan Roig.

Según indican algunas fuentes, la decisión podría haber sido del director de Mercadona, mientras otras voces apuntan a que el modelo de invertir en proveedores de supermercados se quedó pequeño para Atitlan y que fueron ellos quieren decidieron ir hacia otro lado e iniciar su propio negocio.