Indra se desploma casi un 15% en bolsa tras el cese de cuatro consejeros

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha asegurado que el golpe de la tecnológica es una medida "preocupante"

Sede de Indra

Las acciones de la empresa de tecnología Indra se han desplomado este viernes el 14,76 %, la mayor caída de la bolsa, tras el cese de cuatro de los 13 consejeros de la tecnológica acordado en una tensa junta de accionistas. La tecnológica ha terminado en 8,635 euros después de perder 1,495 euros por acción. En el año, la compañía baja en bolsa un 9,3%.

Suenan las alarmas, después de que la junta de accionistas de Indra aprobara este miércoles el cese de cuatro de los trece consejeros de la tecnológica a propuesta del fondo Amber, controlado por el presidente del Grupo Prisa, Joseph María Oughourlian.

Los consejeros Alberto Terol, Carmen Aquerreta, Ana de Pro y Enrique de Leiva han sido cesados en una propuesta fuera del orden del día de este órgano, en el que el presidente, Marc Murtra, ha destacado la necesidad de incrementar el refuerzo en el área de defensa dadas las nuevas necesidades derivadas, entre otras, en la guerra de Ucrania.

Uno de los cesados, Alberto Terol, denunció y criticó en la junta un pacto entre la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista, Sapa Placencia y el fondo Amber, también accionistas de la compañía.

Joseph Oughourlian, presidente de Prisa.
Joseph Oughourlian, presidente de Prisa.

La sociedad de inversión Renta 4 ha considerado que los cambios son una «noticia muy negativa» por las incertidumbres que se abren respecto a la capacidad de gestión del nuevo equipo directivo, futuras operaciones sobre activos de la empresa o la posibilidad de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) obligue a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a presentar una opa para adquirir la totalidad de la empresa.

Una medida «preocupante»

El presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura, ha asegurado este viernes que las medidas adoptadas en la junta de accionistas de la compañía son «llamativas y preocupantes», al tiempo que ha apostado por «cuidar y mimar» la figura del consejero independiente. Además ha explicado que el organismo se puso en contacto con la compañía para que se aplicara el código de buen gobierno y no hubiera perjuicios para los accionistas.

Buenaventura ha evitado pronunciarse sobre si se estaba produciendo una situación que obligara a algún accionista -la SEPI- a presentar una opa para hacerse con el control de Indra y que «sería imprudente pronunciarme sobre la existencia de un concierto entre accionistas en base a la información existente», además de matizar que la CNMV «analiza con rigor, tiento y sin premura» este tipo de movimientos.