La nueva Unicaja calcula 1.700 salidas si sigue los pasos de Caixabank

La cifra se ajusta bastante al número de personas que pueden prejubilarse y en su caso, descartan que se imponga un límite de edad

El presidente de Unicaja, Manuel Azuaga y el presidente de Liberbank, Manuel Menéndez durante la presentación del proyecto común de fusión.

El presidente de Unicaja, Manuel Azuaga y el presidente de Liberbank, Manuel Menéndez durante la presentación del proyecto común de fusión.

Los sindicatos de Unicaja y Liberbank calculan que habrá un excedente de 900 personas cuando se fusionen, sin embargo, después de conocerse las cifras del ERE de Caixabank han elevado la cifra a 1.700, esto es un 17% de la plantilla total.

Caixabank ha sentado un precedente y ahora la nueva Unicaja puede seguir sus pasos. Durante la segunda reunión con los sindicatos -celebrada este martes- el banco que preside José Ignacio Goirigolzarri reveló que quiere llevar a cabo 8.300 despidos y cerrar más de 1.500 oficinas.

O lo que es lo mismo, prevén reducir casi el 20% de la plantilla y el 27% de la red de sucursales. Se trata del mayor ERE en la historia de la banca española y en su caso han puesto la condición de que los mayores de 50 años no podrán superar el 50% del total de adheridos voluntariamente al plan de salidas.

La nueva Unicaja tendrá cerca de 10.000 empleados y unas 1.500 oficinas, en su caso las duplicidades son mínimas si se comparan con las que hay entre Caixabank y Bankia, por eso los representantes de los trabajadores ya habían hecho sus cuentas.

Los mismos estimaban que ante el excedente en los servicios centrales y la duplicidad de oficinas, habrá seguro unas 900 salidas. En concreto, se verán afectados 700 trabajadores de los servicios centrales, sobre todo de Asturias, Extremadura o Castilla-La Mancha.

Y habría que hay sumar otros 200 por el solapamiento de oficinas en Castilla-La Mancha y Extremadura, en concreto, en Cáceres y Ciudad Real. “Por la fusión en si no debería haber ni 1.000 salidas, pero si seguimos los pasos de Caixabank podemos alcanzar las 1.700”, comenta el secretario en la sección sindical de UGT en Unicaja, Rubén Miguel de Andrés.

La “buena noticia” es que esa cifra se ajusta bastante al número de personas que están en edad cercana a la jubilación y en su caso, descartan que se les imponga un límite de edad. De hecho, no dudan de que la nueva Unicaja planteará salidas voluntarias y se podrían cubrir con los trabajadores de más de 56 años.

Precisamente porque entre las dos entidades suman unas 1.700 personas en este rango de edad. Además, recuerda que en Unicaja nunca ha habido un ERE y hay “plantilla suficiente” para adherirse sin que haya salidas forzosas.

Asimismo, cree que a diferencia de lo que ha ocurrido con sus competidores, cuando llegue el momento de negociar el ajuste de empleo “habrá consenso”, pues el presidente de la entidad, Manuel Azuaga, les dio su palabra de que cualquier medida que se aplique será pactada.

“Recursos humanos lo controla Unicaja y estamos tranquilos, nos dijeron que habrá salidas voluntarias y no dudamos de la palabra del presidente”, señala. También por esta razón la plantilla de Liberbank confía en que no se tomarán medidas unilaterales como ha ocurrido en la entidad asturiana en otras ocasiones.

Desde los dos bancos estiman que será después del verano cuando arranquen las negociaciones. La primera cita clave será en julio, que es cuando sellarán la fusión en el Registro Mercantil.

Sin embargo, lo que si temen en UGT, es que haya “movilidad” dentro del banco. Según explica el secretario, si en una provincia muchos trabajadores deciden salir de manera voluntaria hay que cubrir sus huecos y les “preocupa” que puedan aplicar entonces medidas drásticas.  

Unicaja y Liberbank tienen parte del camino hecho

Por su parte, desde la sección sindical de CCOO en Liberbank, Rafael García Ledesma, destaca que en la entidad asturiana ya hay salidas pactadas, se trata de 700 personas con más de 56 años que están en excedencia pactada compensada y que ya firmaron en 2016 un acuerdo con condiciones para salir.

Es decir, que pueden hacerlo cuando quieran, antes incluso de que arranquen las negociaciones. Lo que reduciría la cifra del ERE. Más que nada porque estas personas firmaron en el acuerdo que de haber una fusión pueden rescindir el contrato con las condiciones ya pactadas. Así que estos saldrán los primeros.

Igualmente, en Unicaja tiene en curso un proceso de salidas voluntarias mediante prejubilaciones. Las últimas se acordaron el pasado mes de septiembre, cuando se negociaron unas 230 aproximadamente.

Con todo, la representación sindical cree que hay parte del camino hecho. Ambos bancos han hecho ajustes durante los últimos años, así que la reestructuración será limitada. En cuanto a las oficinas, los expertos contemplan cifras muy dispares. La consultora Bain&Company dice que rondarán las 110 (el 5% de la red combinada) y otros suben la apuesta a 400.