Lufthansa ni se inmuta por lor planes de Vueling en Berlín

La aerolínea de bandera alemana no se resiente del colapso de Spanair y prepara el traslado al aeropuerto Berlín-Brandenburgo sin prestar atención a las conexiones anunciadas por Vueling desde Barcelona

El cierre inesperado de Spanair dibuja un nuevo panorama en las rutas entre España y Alemania, donde la aerolínea catalana era un player considerable.

Vueling pretende hacerse un hueco en el nuevo aeropuerto de Berlín-Brandenburgo Willy Brandt copando el enlace Barcelona-Berlín, hasta ahora sólo volado sin escalas, en código compartido con Lufthansa, por la difunta franquicia. Sin embargo, la compañía de bandera alemana ha reaccionado a los planes de la empresa de Josep Piqué con absoluta indiferencia.

Lufthansa ha explicado a Economía Digital que algunos de los trayectos que tenía entre ambos países –basados en la cooperación con Spanair– no se ofrecerán. En cambio, los planes de la compañía germana para operar vuelos diarios entre Barcelona-El Prat y Berlín-Brandeburgo dentro de cuatro meses permanecen intactos. No se avanzarán desde el actual aeródromo, Tegel, aunque Vueling sí empezará desde las viejas instalaciones.

La aerolínea alemana no va a desarrollar ninguna modificación en los servicios previstos en esta ruta, a pesar de que Vueling intentará hacerse con las conexiones a Berlín y Hamburgo desde Barcelona a partir del 25 de marzo.

La compañía aérea líder en El Prat añadirá dos nuevas rutas hasta Alemania en la temporada de verano y luego las trasladará al aeródromo Berlín-Brandenburgo en cuanto esté en funcionamiento, según ha adelantado a este medio.

La fidelidad alemana

Sin embargo, Lufthansa cree tanto en la fidelidad de sus clientes y en la capital alemana, que descarta mover ficha en su futura casa (con el permiso de Frankfurt y Múnich) para competir con la compañía que preside Piqué.

Los germanos iniciarán también vuelos directos desde Valencia, Málaga y Palma de Mallorca a Berlín, como señal de “confianza en el mercado español”, explica, pese a la ambición de Vueling por recoger el testigo de Spanair, el antiguo socio de Lufthansa.