Renault llega a un acuerdo con la plantilla para extender el ERTE actual hasta el 30 de junio

La automovilística firma el plan de despidos temporales con los sindicatos. El ajuste contempla una afectación máxima de 90 días e incluye el compromiso de no tocar a los trabajadores indefinidos

Foto de archivo de un grupo de trabajadores de la Renault en España entrando al trabajo. / EFE

Una semana después de plantearlo a los sindicatos, Renault extiende su ERTE en España hasta el próximo 30 de junio. La firma gala llegó a un acuerdo con el comité de empresa para prolongar el plan de despidos temporales en las plantas de Palencia, Valladolid y Sevilla que tendrá una afectación máxima de hasta 90 días con la promesa de no aplicar ninguna “reestructuración” definitiva entre el personal con contrato indefinido.

Según informó Comisiones Obreras (CCOO) en un comunicado, la afectación de expediente de regulación temporal de empleo se repartirá en los próximos siete meses –el actual finalizaba en diciembre– hasta un máximo de 77 jornadas de parada en la factoría de montaje y las oficinas, 90 jornadas para la planta de carrocería (ambas en Valladolid), 78 jornadas en la fábrica de Palencia y 76 jornadas en la instalación de motores de Sevilla.

El de CCOO era el apoyo que la empresa necesitaba en España para aprobar el ajuste después de que UGT y SCP dieran su visto bueno a la medida ya la pasada semana.

La empresa ya comunicó a los trabajadores que la previsión es que los despidos temporales afecten a 8.777 personas hasta el 30 de junio de 2022 frente las 9.448 sobre las que se aplica el ajuste actual. La aplicación del ERTE se producirá una vez se agoten las bolsas de horas y las diferentes medidas de flexibilidad previstas en el actual convenio colectivo.

El ajuste mantendrá las condiciones del plan actual: un 85% del salario bruto y las pagas dobles y las vacaciones al 100%. “La aplicación del ERTE será proporcional por áreas y por turnos”, garantizó la empresa.

Renault fabricará medio millón de coches menos

La empresa que dirige Luca de Meo detalló a finales de octubre el impacto de la crisis de los microchips en la producción. En la presentación de resultados del tercer trimestre, el fabricante admitió que en 2021 producirá 500.000 vehículos menos en todo el planeta por el cierre de algunas de sus instalaciones por el coronavirus y las dificultades con los suministros. Hasta entonces, la pérdida era de 170.000 automóviles.

El conglomerado galo vendió 599.027 coches entre julio y septiembre, una caída del 22,3% respecto al mismo periodo del año anterior. El año pasado, el verano estas fechas sirvieron para dar salida a parte de los turismos que no se habían vendido por los duros confinamientos de la primavera.

Renault señaló también que el volumen de ventas en los nueve primeros meses del año en España fue de 84.785 unidades, lo que representa una caída del 2,3% con respecto a los 86.146 del año anterior. La situación mantiene al mercado nacional como el séptimo más importante para el grupo.

Carles Huguet